Freitag, April 08, 2016

Haciendo mi declaración de impuestos

Ayer, cuando salí del trabajo poco después de las diez de la noche, me topé a un compañero, [Luis Cruz], quien es supervisor de la área de secado. En la parada del autobús, sobre la avenida Nogalar, le pregunté a este colega, ingeniero químico, si ya había realizado su declaración de impuestos. Me confirmó que sí, que la semana pasada, cuando anduvimos de noche, la hizo en una computadora de la oficina de operaciones junto con su jefe, el ingeniero [Rubén].

"¡Está bien fácil! Ya todo está cargado en el sistema. Es nada más de que escojas lo que vas a agregar", comentó mi compañero. Fue así que surgió en mi mente la idea de hacer hoy mismo mi declaración de impuestos. No podía creer que fuera tan sencillo. Minutos después llegó el camión de la ruta 218 y ambos nos subimos al autobús.

Cerca de las once y media de la noche arribé a Kristalia. Pronto ya me encontraría frente a la computadora, entrando a la página del SAT. Recordé que en esta misma semana ya había accesado a este sitio, pero había ingresado a otra opción, donde no estaba muy seguro de lo que tenía que hacer. Encontré la parte donde dice para hacer la declaración anual y entonces las cosas se fueron dando fácilmente, como [Luis] afirmaba.

Claro que para poder haber hecho mi declaración anual tuve que tener a la mano la siguiente información y archivos:
1. Mi clave RFC
2. Mi contraseña para entrar al sitio del SAT
3. La constancia que me entregaron en la empresa donde vienen mis remuneraciones y detenciones
4. La Clabe interbancaria de la cuenta donde se me depositará mi devolución al tener un saldo positivo
5. Dos archivos (.key y .req) relacionados a la firma electrónica
6. Otra contraseña, distinta de la primera contraseña mencionada

En un principio me tardé demasiado porque no tenía toda la información necesaria a la mano. Una vez que reuní la información necesaria pude hacer entonces mi declaración de impuestos.

A todo eso hay que agregarle que si una persona tiene deducciones personales, como gastos médicos mayores, colegiaturas de hijos, gastos funerarios, créditos hipotecarios, entre otras cosas más, la persona debió haber pedido las facturas electrónicas de tales servicios. En teoría, todas éstas ya aparecerán cargadas en el sistema del SAT, sólo es cuestión de agregarlas a la declaración.

Y en menos de diez minutos uno puedo así, fácilmente, realizar su declaración anual de impuestos. Y lo mejor del caso es que uno recibe su devolución al tener un saldo positivo.

Claro que hubo un detalle curioso que llamó mi atención al ver el documento que se me entregó en la empresa donde vienen mis remuneraciones y detenciones del año pasado. Yo estuve ahorrando todo el año pasado. Parte de mi salario entró a la caja de ahorro. Y en la constancia que me entregan, según el formato del SAT, hay un espacio específico para los ahorros que hizo el trabajador. La empresa no reportó mis ahorros, sino los consideró dentro de mi sueldo anual.

¿Por qué hicieron eso? No me gustaría exponer lo que yo siento son malas prácticas administrativas de la empresa, pero, la verdad pienso que lo hacen para evitar algún tipo de pérdida económica. No sé, pero mi mente poco hundida en temas administrativos, fiscales y económicos.

Lo importante es que ya sé realizar mi declaración anual de impuestos y que en unos días recibiré mi saldo a favor.