Sonntag, März 01, 2026

La bella y la bestia

Sobre este sueño recuerdo algunos detalles. Habían algunas personas atrapadas físicamente dentro de utensilios de cocina, pudiéndose notar sus rostros en tales objetos. Yo participaba de un partido de fútbol soccer y varios de mis compañeros estaban bajo la forma de un artefacto de cocina.

A pesar de lo sorprendente de este caso, parecía no sorprenderme del todo. Aún así, yo tomaba en mis manos a varios de mis contrincantes, y por alguna razón, los aventaba, rompía o simplemente los dejaba en un pozo donde nadie los podría ver o rescatar. Ya tras varios minutos me dio remordimiento el haber realizado tal acto, temiendo que si estas personas lograban salir de tal objeto irían tras mí para vengarse.

Más tarde me encontraba en una escuela, y yo acudía a cierto salón de clases. Se suponía que iba a haber un evento dedicado para mí, sin embargo nadie acudía, con la excepción de tres hermosas chicas: Sirama y sus amigas Anvar y Nèmme. Ellas se encontraban tranquilas, sentadas juntas, viendo una película desde el proyecto, mientras yo acomodaba unas mesas plegables y las tomaba con mis manos.

Supuestamente en el sueño una de ellas, posiblemente Sirama, era prima o sobrina de un excompañero de un anterior trabajo.

Me dio gusto ver nuevamente a Sirama y a sus amigas. Ya tenía mucho rato de no haberlas soñado. 

Samstag, November 08, 2025

La resurrección de Don Beto

La semana pasada, entre mis desvelos y mi aburrimiento, y gracias a que tenía dinero en mi cuenta, pagué la suscripción premium para los servicios de Atresplayer, plataforma española donde puedo ver varios programas hispanos que desde hace años conocí y me encantan.

Ya tenía varios años sin pagarla. Tenía muchas ganas de ver algo diferente, y no tardé en ver nuevamente mi serie española favorita: El secreto de Puente Viejo. Ambientada a principios del siglo XX se ve la historia de un pequeño pueblo que va siendo cada vez más alumbrada por el modernismo, la tecnología y los eventos históricos sociales importantes de aquellos años.

Hace como dos o tres días decidí ver desde el inicio la serie. El primer episodio dura casi dos horas. Es en el segundo episodio donde el personaje de Tristán Montenegro cae desplomado en su casa debido a una enfermedad que contrajo de las islas de Filipinas, ya que él y sus soldados habían ido a la guerra contra Estados Unidos, donde se sabe que España perdió.

Es entonces que Pepa (la bellísima Megan Montaner) pone manos a la obra, y comienza a preparar una mezcla medicinal, para lo cual ocupaba una hierba que no se hallaba muy fácil en la región. Mientras una de las sirvientas estaría hirviendo y preparando la solución, Pepa se aventuró a los terrenos pedregosos donde se hallaría la planta faltante.

Efectivamente más tarde Pepa logra sanar al buen Tristán y todos contentos.

¿Y por qué narro este episodio del Secreto de Puente Viejo? Pues resulta que en esta ocasión soñé que fallecía alguien, un hombre ya grande de edad, y mi esposa y yo nos habíamos ofrecido a llevar el cuerpo, ya en el ataud, a la funeraria, donde sería velado.

¿Y quién era este señor? Si bien sí recuerdo la fisonomía del hombre (delgado, no muy alto, moreno, cabellos blancos y bigote prominente y blanco también) no coincidía con la de algún tío de mi esposa. Todo el tiempo (despierto) pensé que era algún familiar de ella, hasta que minutos más tarde di con el rostro del señor. Era uno de nuestros vecinos: Don "Beto", el esposo de "Yola".

Todos estábamos triste por el fallecimiento de esta persona. Pero fue justo cuando íbamos mi esposa y yo en el automóvil de la funeraria cuando noté que el cuerpo de Beto se movía, pues estaba respirando, a lo cual le grité a Bela Garima: "¡Preciosa! ¡Está vivo! ¡Está respirando!" A los pocos minutos el mismo Beto se levantó, pausadamente, sin tanto conocimiento de lo que había pasado, y para no espantarlo, le dije que se durmiera otro rato, que pronto llegaríamos a su casa con su familia.

Mi esposa y yo ahora nos encontrábamos muy contentos, llorando ahora de alegría. Decidimos entonces que yo me regresaría a la colonia, en An Edelfai, para avisarle a la familia que Don Beto está vivo y que ya venía de regreso, mientras que Bela Garim junto con Don Beto llegarían a la funeraria para aclarar las cosas y regresar victoriosos al hogar.

Ya estando yo en An Edelfai, avisé a dos conocidos, mientras buscaba con la vista al sacerdote que había visitado al cuerpo de Don Beto para darle la extrema unción. Yo me la pasaba diciendo que «¡Nuestrio Dios es un Dios de vivos y no de muertos», haciendo referencia a la resurrección de Lázaro, amigo de Jesús y hermanos de Marta y María.

Fue muy grato soñar con la resurrección de alguien y presenciar un milagro, pues ya se presumía que Don Beto había muerto. 

Samstag, August 23, 2025

Dando clases en Le Dörfeaux Mehnarins

En esta ocasión soñé que me encontraba dando clases en Le Dörfeaux Mehnarins a un grupo pequeño de jóvenes y adultos (algo mayores). La materia era posiblemente Balance de materia y energía. ¡Algo que verdaderamente me encanta!

Notaba el gran agrado e impacto en mis estudiantes. De verdad les gustaba mi forma de enseñar esta asignatura. Pasaban los días y notaba que el grupo iba creciendo, no sólo en tamaño, sino también en diversidad, pues gente que no tenía nada que ver con la profesión de ingeniería química se veía interesada, no tanto en la materia, sino en mi dominio del tema y la forma en que abordaba la solución de los problemas.

Recuerdo haber visto a mi suegra entre los asistentes. Ella fue clave en atraer gente para aumentar mi audiencia. Incluso los medios de comunicación locales se habían mostrado interesados en grabar un espacio sobre mi cátedra y buscaban alguna entrevista.

Sin embargo, en algún momento entre las clases hubo un descanso. Yo me había ido a una terraza, donde se encontraba una cafetería, pues yo deseaba tomar un refrigerio. Yo era muy tranquilo con mis alumnos, no apresurándolos para regresar a la clase.

Fue entonces que me vi abordado por un grupo de jóvenes que parecían ser ladrones. Al parecer querían arrebatarme mi cartera. Mi preocupación me mantenía alerta, por lo que evitaba que se acercaran lo suficiente para asaltarme. Gracias a Dios no lograron su objetivo, pues retorné tranquilamente al aula.

De verdad me gustó mucho este sueño. Es un sueño para mí el dar algún día clases de ingeniería química, y no se diga en Le Dörfeaux Mehnarins. 

Samstag, August 09, 2025

Soñando otra vez con Sirama

En esta ocasión soñé que yo estaba con mi esposa, y posiblemente con mi hermana también. Nos encontrábamos en una plaza comercial muy grande, por lo que atravesábamos varias áreas con mucha gente y muebles modernos, al igual que paredes con cerámicos brillantes y elegantes.

Recuerdo haber divisado a Sirama y a sus eternas amigas, y a su familia también, por algún rincón de la plaza comercial. Lo raro de este sueño es que yo era ahora quien se mostraba nervioso de verla, y ella se notaba muy alegre de verme, pues al parecer ya había leído las tantas cosas que escribí de ella en mi cuenta de Instagram, lo cual le había encantado mucho.

¿Será que así se siente, o se vaya a sentir, cuando lea las tantas palabras que ella causó en mí?

Fue un bonito sueño. Siempre que he soñado a Sirama la he pasado muy bien. Lo raro fue notar la inversión de papeles.

Yo antes siempre quería verla, buscarla, aunque fuera con la mirada, y la sonrisa. ¿Ahora será ella quien me busque, al menos en mis sueños?

  

Mittwoch, April 02, 2025

Estará siempre en mis sueños. Segunda parte

Hoy, durante la tarde, tras haber terminado mi jornada laboral y habiendo comido en familia los alimentos, me dispuse a tomar la siesta. Fue así que soñé y volví a ver a las tres chicas alegres en mi sueño. Parecía ser la continuación de lo que soñé en la madrugada.

Parecía que ahora era el segundo día de mi visita a la Vautèlle Abanarins. Tenía que entrar a algunas clases. Veía ahora a algunas antiguas compañeras maestras, además de varios alumnos. Pasaba yo entre los pasillos y las aulas de la escuela.

En varias ocasiones nos volvíamos a topar Sirama y sus amigos y yo y nos saludábamos con alegría y complicidad. Qué gusto da verlas aunque sea en sueños. De verdad espero les esté yendo muy bien. ¡Cómo las extraño!

Me seguía sintiendo contento y entusiasmado. Se sentía raro regresar a un lugar de trabajo. Lo más raro, es que en esta ocasión, en estos dos sueños, me he sentido muy alegre de volver a este bello lugar, cuando en la gran mayoría de las veces cuando sueño con un antiguo lugar de trabajo lo aborrezco.

Qué alivio sentirme como en casa en este lugar y con esta gente.

Estará siempre en mis sueños

Hoy miércoles amanecí, tras pocas horas de sueño después de haber trabajado un poco durante la madrugada, recordando un bello sueño, con una melodía a la cual parece que nunca le había prestado tanta atención. Soñé con Sirama y sus amigas Anvar y Nèmme, con gente de la Vautèlle Abanarins, entre otras personas, contando a mi esposa.

Cabe mencionar que para antes de este sueño había leído una nota en las redes sociales sobre la Zona del silencio en México, habiendo leído los comentarios a la publicación y las experiencias de personas que han pasado por tal región enigmática. Además también vi una publicación en Instagram de la mesa directiva de estudiantes de la preparatoria donde alcancé a divisar una fotografía donde aparecen Sirama y Nèmme viendo, entre la multitud, la final del futbol.

Retomando mi sueño, soñé que yo y mi esposa visitábamos las instalaciones de esta bella escuela. Por alguna razón, tenía yo que visitarla tres días seguidos. Este era apenas el primer día. Mi esposa me acompañó durante todo momento.

La gente que se topaba conmigo se acercaba a saludarme y a darme muchos agradecimientos y reconocimientos verbales y lindas muestras de afecto. Yo me sentía muy contento entre la gente. Mi esposa también se hallaba alegre al ver cómo la gente se mostraba feliz conmigo.

Y fue entonces que divisé a Sirama y a sus eternas amigas Anvar y Nèmme. Las tres, pero sobre todo Sirama, se mostraban alegres, pero al mismo tiempo nerviosas y algo tímidas. Justo como se comportarían en la vida real. Sirama me seguía mucho con la mirada.

En algún momento cruzamos de frente, miradas y sonrisas, y un breve saludo, a lo cual Sirama tuve que responder con gentileza, dulzura, y con una pasiva emoción adolescente. ¡Qué hermosa niña! Quedamos en platicar en alguna oportunidad, pues yo tenía que seguir viendo a más gente. Yo era tratado como una celebridad en esta institución. ¡Qué loco!

En algún momento mi esposa y yo, junto a un séquito de seguidores, entre alumnos y personal docente o administrativo, bajábamos unas anchas escaleras. Yo me adelantaba un poco del grupo, incluso de mi esposa, y podía notar que seguían asomándose las tres chicas especiales. Me sentía muy alegre.

Durante el sueño me las topaba seguido a estas tres chicas, y en alguna parte del edificio donde yo bajaba unas escaleras y las veía a ellas pasar, le toqué el tobillo a Anvar y ella se rió y quedamos que nos veríamos más tarde para platicar.

Cabe mencionar que no era solamente yo quien captó la atención de toda la gente, sino también era mi esposa quien atraía las miradas y las reacciones alegres. Todos querían saber quién y cómo era mi esposa. Parecía que a todos les simpatizaba mi esposa.

En ese momento mi esposa, a través de su celular, puso música, y comenzó a sonar una canción a la cual rara vez le he puesto tanta atención: "Estaré" de Kabah. Apenas comenzó a escucharse la música alegre y movida de la canción noventera y esto produjo una reacción de ternura en Sirama. Me pregunto si ella conoce estas canciones, ya que su mamá es de mi edad.

Más tarde, seríamos invitados mi esposa y yo a un restaurante cercano a la escuela. Ahí se encontraban gente de la misma preparatoria (algunos docentes y administrativos), además de un compañero del grupo de la iglesia donde servimos en ese entonces.

El dueño del lugar se presentó ante mi esposa y yo y se mostraba muy agradecido conmigo también. Nos ofrecieron, como regalo, un platillo de comida. Yo, curiosamente, me mostré muy agradecido, casi con lágrimas, y aceptamos la cena. Y así fue que, entre varios, comimos del delicioso platillo.

Minutos después, yo salí del restaurante hacia la calle y, junto con otra persona del grupo, miré hacia el cielo, el cual mostraba unos colores brillantes intensos, como si se tratase de una aurora boreal. Se parecían a los colores que se reflejan en el aceite o gasolina sobre el pavimento.


Nos quedamos impactados por tal maravilla de la naturaleza, hasta que mi esposa se acercó. Lo raro es que mi esposa no podía ver tal espectáculo. Entendió lo que veíamos ya que mi compañero y yo lo describíamos, pero al parecer sólo él y yo lo podíamos ver. Quién sabe por qué pasaría eso.

Posiblemente los acontecimientos del sueño hayan sido un poco alterados en el orden, pero eso fue lo que soñé. Lo que recordé al despertar fue la canción, las palabras "Estaré en cada uno de tus sueños", y la reacción bella de Sirama. ¡Qué sensación! ¡Qué hermoso sueño!

Freitag, Juli 19, 2024

Una vista al infierno

Hoy por la mañana recordé lo que soñé. Fue algo muy feo. Si bien la primera parte del sueño no fue del todo mala, la segunda parte sí que lo fue.

En algún momento del sueño estábamos varias personas, entre ellas mi esposa y yo, visitando algún lugar, de valor arqueológico o histórico. Era un lugar que se encontraba algunos metros por debajo del mar. Era como una cueva, como un pasaje antiguo.

Estábamos en lo que era una capilla que se construyó en esa parte de la cueva. Y es que había una reja que separaba la capilla de un lugar tenebroso. Del otro lado de la verja había una entrada amplia, circular, que llevaba hacia un lugar prohibido.

Resulta que ésta era una entrada, entre muchas en el mundo, al infierno. Así es. Nos encontrábamos ante una puerta al peor de los lugares. Esta era una visita que estábamos haciendo como turistas. Nos la pasábamos en la capilla, rezando y viendo qué tan fácil era poder accesar al infierno.

Pues resulta que yo en el sueño ya había alguna vez atravesado esa reja y ya había caminado algunos metros, sin haberme atrevido a seguir más. Yo ya había visto en carne viva la aterradora apariencia de aquel lugar. Era una cueva enorme, oscura, iluminada por la lava subterránea y el fuego.

A continuación describiré el camino que los que accedían tenían que pasar. Tras la entrada uno caminaba varios metros por un pasaje circular y oscuro. Después aparecía un puente colgante, y debajo de ésta había lava y fuego. Era todo un peligro pasar por ahí.

A continuación se caminaba unos pocos metros para entonces llegar a una escalinata que bajaba otros tantos metros, al menos diez metros, pero podrían ser más. Era como si tuvieras que sumergirte en la lava. Tras salir de esa alberca de fuego, volvías a subir, pero ahora subías más del doble de lo que uno bajaba. Ahora uno se encontraba en un nivel superior, pero el camino continuaba.

Mientras uno caminaba en ese nuevo nivel, se veía una plataforma superior. Sobre tal superficie, el mismo diablo, o algún otro demonio menor pero de poder grande, recibía a los visitantes, defecando sobre ellos. Tras tal bautismo infernal, algunos metros adelante, se encontraba el tálamo diabólico, la habitación del demonio. Éste era un gigante, con cuerpo de color rojo oscuro, un par de cuernos como de cabra y una figura horrible. Aparentemente estaba dormido. Me imagino que recibiría a los visitantes haciendo más abominaciones con ellos.

Y al final del recorrido, se encontraba un ser con apariencia distinta. Nunca supe si era un ser bueno o malo. Parecía un ángel. Pero lo tenía atrapado, pues lo torturaban. Y unos metros después se encontraba una reliquia, no sé si santa o sacrílega. Era resguardado como un tesoro. No sé si fuera como una sacristía, pero en el infierno.

Yo en mi experiencia infernal sólo había llegado, por curiosidad, hasta donde comenzaba el puente colgante, pero nunca me atreví a cruzarlo.

No sé si este sueño sea para mí como una llamada de atención, o un mensaje para mi conciencia. Últimamente me he sentido muy tentado espiritualmente, y algunas veces he caído en pecados, incluso en algunos de los cuales tenía años de no verme tentado.

Sé que la curiosidad puede hacer a uno caer al pecado. Era muy fácil entrar ahí, pero obviamente en algunas secciones de ese lugar, si caías del puente colgante o si te atrevías a sumergirte en la lava, no creo que pudieras regresar. Y no quiero imaginarme los que eran bautizados infernalmente con los fluídos demoníacos, antes de ser devorados o torturados por el mismo diablo.

¡Qué horrible lugar!

Sabrá Dios por qué soñé con esto. Me sentí como los niños de Fátima, que visitaron el infierno.

En la capilla yo rezaba con mi esposa. Le daban a uno unas varillas que tenían unas puntas dobladas. Esta varilla no era muy larga, pues mediría como unos veinte centímetros a lo mucho. Eran para autoflagelarse, para mortificar los sentidos de uno.

Yo, mientras rezaba, me flagelaba, pero a mi esposa no le gustaba que hiciera eso. La verdad es que esos golpes no me hacían daño. Pero lo que no me gustó es que por más que yo rezaba, mi boca me traicionaba y decía las oraciones incorrectas, no logrando así rezar bien.

A veces me pasa eso y me siento mal. Siento como si el demonio no quiere que yo logre rezarle a Dios.

En la guía turística a esta cueva se nos informaba que en varias partes del mundo existen estas entradas al infierno. Que muchas veces se encuentran en otros lugares turísticos, como en pirámides.

La verdad no me sorprende que efectivamente existan lugares así.

Mittwoch, Mai 20, 2020

Consejo italiano

Hoy por la tarde dormí tras haberme bañado y habiéndome recostado sobre mi cama, mientras el abanico apuntaba hacia mí, con la puerta que da al patio abierta, a las cinco y media de la tarde. Hoy me esperaba un sueño más y aquí les relato lo que recuerdo.

En este sueño me encontraba yo en casa de la familia de Bela Garim. Se encontraban su mamá, su papá (fallecido hace año y medio) estaba ahí presente, y sus hermanas.

La energía eléctrica se estaba yendo muy seguido en su hogar. Yo apoyaba para calmarlos, en especial a mi novia y a su mamá, que se ponían nerviosas.

En la realidad, hace días se fue la luz en casa de ellos, y Bela Garim y su mamá por videollamada me dijeron que tenían miedo por estar totalmente a oscuras. Hasta la señora quería que fuera ahí con ellas para cuidarlas.

Además, en otras partes del sueño me encontraba en una cocina con [B. Rocamontes]. Alguien se iba a preparar un sandwich, no sé si ella o yo. Mientras tanto, ella me platicaba de una abuelita suya, y le daba mucha risa comentar varias anécdotas de ella.

También, retomando el caso de la Pastoral Juvenil de la parroquia de Unsere Liebe Frau vom Rosenkranz, soñé que [Gilberto] tenía una novia que había estado junto con Bela Garim y conmigo en Jugendliche Integrierung, y la chica se enteraba de lo que nos hicieron los de la pastoral juvenil.

En la realidad, en lugar de [Gilberto] y su novia del sueño, debieron de haber sido [David] y [Alondra]. Él está actualmente coordinando un grupo de adolescentes junto con ella, quien estuvo con nosotros en Jugendliche Integrierung.

No es que nos conste que ellos sean novios, pero no nos parece que hayan invitado a [Alondra] a coordinar, cuando llegamos a ver a [David] muy pegado con ella en una sesión del grupo de jóvenes, cuando a ella nunca la mencionamos entre las personas que pensamos podrían ser coordinadores. Alguien la tuvo que haber escogido, y parece que no fue por sus dotes apostólicos.

En otra parte del sueño me encontraba en mi auto con mi amiga [Verónica] del Anwort Apostolat. Creo que íbamos hacia casa de Bela Garim, sin recordar quién iba manejando.

Íbamos escuchando música de Nek, canciones en español o italiano. Me recomendaba ir a un restaurante lujoso y de moda que había en mi sueño, el cual tenía un nombre en francés que no recuerdo cuál era.

Ella además me daba el consejo de darle ya el anillo de compromiso a Bela Garim. Que se lo diera ahí en el restaurante. Que claro que me iba a decir que sí se quería casar conmigo mi novia hermosa.

Yo decía que aún faltaban unas dos o tres cosas por hablar con Bela Garim, pero que sí tenía pensado ir a ese restaurante con ella.

[Verónica] me comentaba que tenía unos amigos que se habían casado y que habían tenido problemas en su relación porque el novio no le proponía matrimonio a la novia. Y fue hasta que se comprometieron y fueron solucionando todo. ¡Miau!

Hoy en día, tengo casi un mes que tengo el anillo de compromiso para mi novia. Aún no sé cómo darle su anillo. He tenido ideas, pero ninguna la he planteado bien. Espero poder realizar algo muy bonito y especial.

El anillo es muy hermoso. Sé que le va a gustar mucho. Aunque sí nos faltan varias cosas por platicar a Bela Garim y a mí por ver antes de comprometernos.

Me da gusto y alegría, al mismo tiempo que nervios, que cada vez falta menos para pronto casarnos. Lo que era un sueño, cada vez se va haciendo más real y más pronto.

Dienstag, November 20, 2018

Una noche de sueños en el museo

En este sueño nos encontrábamos mi novia y yo en el centro de la ciudad de Harlzbornn. En un principio parecía haber un desfile.

Había varios carros alegóricos. Repentinamente apareció un carro el cual tenía un grande y alto terreno de naturaleza, como de bosque o selva, y venía un león o leona (porque no tenía melena) junto con el carro.

Mi novia y yo jugábamos a molestar al león y a hacerlo que nos persiguiera. Parecía que no teníamos tanto miedo de jugar con este felino.

Sin saber cuándo ni cómo, mientras nos escondíamos de este león en lo alto de su montaña y la naturaleza de la selva, nos dimos cuenta que el león ya no estaba. Seguramente algunos ya lo habrían tomado para apropiárselo y usarlo en algún circo.

Más tarde nos encontrábamos en algunas calles del centro por donde pasa la ruta 4 de los camiones urbanos. Lo peculiar de éstos es que el cuerpo del camión era un carro de ferrocarril, pero con los colores rojo y negro característicos de esta ruta.

Después entraríamos a un gran museo el cual era enorme, tenía muchos niveles y obras de distintas cosas. ¡Incluso tenía una playa incluida!

Yo traía puestos mis tenis rojos de baloncesto y un pantalón de mezclilla, pero andaba sin camisa. Así anduve entre la arena y el agua del mar.

Donnerstag, Juni 09, 2016

Practicante otra vez

El día de hoy soñé que me encontraba nuevamente realizando mis prácticas profesionales para una pequeña empresa que se dedica a fabricar productos químicos para la industria metal-mecánica. En la vida real, yo pertenecí a esta empresa del verano del 2010 al verano del 2011.

En este sueño yo seguía también yendo a la universidad. Así que a veces tenía que pedir permisos para salir temprano o faltar ciertos días, claro que recuperaba el tiempo quedándome más tiempo en otros días, justo como en la vida real lo hice.

Al inicio yo me encontraba con dos jóvenes profesionistas, probablemente ingenieros químicos, y teníamos que dar una exposición ante un cliente. Recuerdo que íbamos en el automóvil de uno de ellos, yo iba en la parte trasera y estábamos escuchando la radio. Estaba la canción de "Work" de Rihanna con Drake y yo me ponía a cantar intermitentemente pedazos de la canción. "Work, work, work, work, work, work, ..."


Minutos más tarde me comentarían que teníamos que ir a cierta parte, no recuerdo el nombre de la ciudad, y me mostraron varios mapas, y yo tenía que localizar en qué punto se encontraba el lugar al que nos dirigiríamos. Tras varios errores, descubrí que teníamos que ir hacia Estados Unidos. No recuerdo el estado norteamericano donde se ubicaban las oficinas de nuestro cliente, pero sí recuerdo que en un principio confundí el mapa de aquel país con nuestras tierras mexicanas.

Después nos encontraríamos varios ingenieros (químicos) y yo para ver los pendientes para esa junta con el cliente. No estoy seguro si estaríamos viendo información sobre la formulación de los productos o algunas especificaciones técnicas. Yo me sentía dividido, porque tenía que estudiar para exámenes de la facultad.

Más tarde me encontraría con otro amigo de la preparatoria Il Zièdew Abanarins, Java von Falko. Recuerdo que nos encontrábamos en los pasillos de un súpermercado. Al final nos detuvimos en un puesto de dulces que se encontraba dentro de esta tienda y yo pedía unos chocolates. Habían de varias marcas, y yo escogía de Kinder Bueno, Carlos V y otra marca que no recuerdo. ¡Tenía tantas ganas de comer chocolate!

En el sueño éramos más los integrantes de esta empresa, ya que en el período en el que yo estuve, éramos cinco personas, si no me equivoco: mi jefe (un ingeniero química de Le Dörfeaux Mehnarins), su esposa (seguramente también de Le Dörfeaux), el ingeniero químico que era gerente de ventas (egresado de Klairebeaux Mehnarins), una contadora que nunca conocí, y yo, el primer practicante de toda la historia de esa empresa.

Hoy en día la empresa ha crecido. Su sitio de internet ha mejorado. Al parecer ya tienen más personal, otro químico formulador de tiempo completo. Seguramente notaron que era necesario alguien de tiempo completo y no un practicante tan ineficiente como yo. La verdad me da gusto que estén creciendo. Esa es la idea de todo negocio.

Qué curioso, soñar con gente del pasado.

Hace aproximadamente dos años el gerente de ventas, [Evan], de tal empresa, me contactó por internet, a través de la red social LinkedIn. Al ver en mi perfil la empresa donde trabajo, la cual se dedica a fabricar detergente en polvo, me mandó un mensaje para preguntarme si todavía trabajaba ahí.

A los pocos días le contesté, pues esa red social casi no la utilizo. Me pidió mi número celular y un día por la mañana se comunicó conmigo. Nos saludamos y nos actualizamos brevemente. [Evan] quería saber si en la empresa donde laboro realizábamos pruebas de biodegradabilidad de detergentes, pues uno de los clientes de ellos se lo pedían.

La verdad nunca había escuchado de tales pruebas, pero sí sé muy bien que los detergentes que fabricamos son biodegradables, en parte porque el ingrediente activo, el dodecilbencénsulfonato de sodio, el cual proviene del dodecilbenceno (lineal), se descompone más fácilmente, siendo así biodegradable.

Le comenté a [Evan] que lo revisaría y le preguntaría a la gente de laboratorio (investigación y desarrollo). [Rocío], la encargada de tal departamento, me comentó que en nuestra empresa no se realizan las pruebas de biodegradabilidad, pero que se mandaron a hacer hace mucho tiempo en los laboratorios de servicios profesionales de nuestra Alma Mater, la Klairebeaux Mehnarins, en mi escuela de Ekimasce.

Montag, Juni 06, 2016

Sueños químicos

Todo sucedió en un fin de semana. Yo llegaba al trabajo aproximadamente a las dos y media de la tarde. Mi compañera [Melissa] se suponía que debía quedarse hasta las seis y media de la tarde, mientras que yo en teoría debí haber llegado cuatro horas después, ya que en este sueño nuestra compañera [Verónica] había pedido vacaciones, y la planta iba a trabajar todo el fin de semana, incluyendo el domingo.

[Melissa] y yo cubriríamos todo el día del sábado (trabajando cada quien doce horas), y ella todavía trabajaría el domingo mientras yo descansaría el domingo. Claro que yo no sabía que [Verónica] había pedido vacaciones ni que yo debía trabajar doce horas el sábado.

No sé por qué razón llegué temprano al trabajo, pero [Melissa] no lo pensó dos veces y se fue a descansar. Yo trabajé como normalmente lo haría durante el turno de tarde, el cual termina a las diez de la noche. A las diez de la noche yo estaba esperando a [Verónica], pero ella no llegaba. Pasaron los minutos y dieron las once de la noche. Yo ya tenía mucho sueño y pensé que ella ya no vendría.

Yo ya había cumplido con mi turno, pero ya era muy tarde para salir de la empresa y dirigirme a mi hogar en Laubax, por lo que decidí quedarme a dormir en el trabajo, a pesar que nadie estaría realizando las actividades laborales pendientes del turno de noche.

Justo cuando había tomado tal determinación, llegó un operador del área del almacén de materias primas avisándome que había llegado una carrotolva de carbonato de calcio. Yo, con demasiado sueño, le preguntaba al señor Don "Adgrei" (Adgrès) si había suficiente carbonato de calcio en las tolvas de almacén, a lo cual él me respondía que sí. "Entonces que lo descarguen mañana, Don "Adgrei", porque yo ya no voy a hacer ningún análisis. Tengo mucho sueño", y me dirigía yo a algún rincón solitario del laboratorio para dormir.

Yo sabía muy bien que no debería de hacer eso, pero mi cuerpo ya no podía mantenerse despierto por más horas y así lo que mi organismo me pedía. Estaba muy consciente que tenía muchos pendientes, como liberar en el sistema de SAP muchas materias primas, pero yo ya no haría nada. Fue así que dormí y no supe nada del trabajo sino hasta horas después, casi a las seis y media de la mañana, cuando [Melissa] llega para ver cómo estaba todo. ¡Un desastre!

[Melissa] se sorprendió que yo me había quedado dormido todo el turno de noche. Yo le comenté que me había quedado esperando a que llegara [Verónica], pero que ella nunca había llegado. [Melissa] me comentó que [Verónica] había pedido vacaciones, además de que la planta trabajaría  el fin de semana completo, por lo que debíamos trabajar doce hora cada uno de nosotros, y que incluso el jefe había dejado el rol de turnos para el fin de semana, y explícitamente venía que nuestra compañera se encontraría de vacaciones y que [Melissa] y yo deberíamos cubrir el sábado.

¡Maldita sea!

Al día siguiente, el lunes, el jefe en algún momento del día me llamó a su oficina para saber el por qué había llegado temprano el sábado, a las dos y media de la tarde, en lugar de las seis y media de la tarde, y por qué había dejado el turno de noche sin analizar la materia prima que llegó y las áreas de producción sin inspeccionar.

¡Seguro que me regañaron bastante en este sueño!

Después de varios minutos, yo me dirigía a la cafetería (comedor) de la empresa. Quería comer algo y además despejarme de tantos regaños y problemas laborales. No recuerdo qué llevaba yo para comer, pero recuerdo que pasó no mucho tiempo cuando entraron entonces dos químicas, desconocidas entonces para mí, que trabajaban ahí mismo en el laboratorio.

Estas dos químicas, supuestamente, ya habían trabajado en la empresa hace años, pero se habían salido antes de que yo entrara a trabajar a la empresa. Ambas regresaron a trabajar a esta empresa y ya se conocían. Yo no sabía cómo se llamaban.

Las dos platicaban de sus vidas actuales. Una ya estaba casada y tenía hijos; la otra no estaba casada pero sí tenía un novio. La química casada hablaba de las dificultades de ser una mujer profesionista, esposa y madre, además de trabajar en turnos, y cumplir con las tantas tareas domésticas, comparándose con las livianas cargas de ser una mujer profesionista soltera, sin algún compromiso de un matrimonio o relación formal, sin hijos y sin un esposo al que atender.

Dienstag, Mai 24, 2016

¿Quién se robó el tanque?

Al principio yo me encontraba en la calle, en algún lugar del centro de Harlzbornn. Yo tenía mucha hambre y poco dinero. ¡Clásico!

Tenía muchas ganas de comer unos taquitos de harina. Tenía pensado ir a un puesto que se encontraba en cierta calle. Yo había tomado un taxi. Al ir pasando por el puesto al que yo quería ir, noté que era demasiado temprano, que los vendedores de los tacos aún no llegaban. Por tal motivo le pedí al taxista que me llevara a cierto supermercado, el cual sí estaba abierto desde temprano, si no es que todo el día.

Al llegar, me bajé y no tardé en ir directo a un cajero automático. Traía poco dinero y no estaba seguro de poder alcanzar a comer algo bueno con tan poco dinero. Ya en los pasillos del supermercado encontré una zona donde vendían comida y sí vendían tacos. Lamentablemente por no traer el suficiente dinero no pude comprar lo que mi hambre me pedía.

Más tarde, saliendo de la tienda, me dirigí caminando hasta el puesto de tacos por el cual ya había pasado antes. Apenas los señores estaban abriendo el puesto y preparando todo para comenzar a vender tacos. Comí un rato ahí y más tarde iría a la casa, para después ir al trabajo en la tarde.

En este sueño, yo llegaba al trabajo, y recuerdo que la planta se encontraba parada, sin tener producción. Algo grave había sucedido: El personal externo de proyectos habíase robado el tanque madurador, donde se prepara la mezcla del detergente, por lo que la mezcla que se preparaba en el tanque mezclador, de aproximadamente tres toneladas métricas, se consumía demasiado rápido, pues el personal de producción tiene por costumbre trabajar a una capacidad alta (para nosotros) de aproximadamente veinticuatro toneladas por hora, pero al no haber un tanque de mayor volumen donde se pudiese almacenar la mezcla, ésta se acababa muy rápido y la planta se veía en la necesidad de parar la producción muy frecuentemente.

El superintendente de la planta, un ingeniero químico, se hallaba sobremanera molesto. Le mandó a todo el personal de producción que saliera fuera de la planta y le preguntara a toda persona que viesen si sabían algo sobre quién habíase robado el tanque madurador.

Es sorprendente la idea de cómo pudieron haberse robado un tanque tan enorme. Seguramente lo tuvieron que partir de placas pequeñas, manejables.

Más tarde yo y este ingeniero químico saldríamos a comer a una plaza comercial cercana al trabajo. Platicábamos sobre cuestiones laborales y personales. Lo curioso es que yo manejaba un automóvil que volaba (o flotaba).

Ya en la plaza comercial yo iba a un cajero automático a retirar dinero, pues tenía poco efectivo conmigo. Me da risa porque la cantidad que yo tenía pensado retirar era exactamente la cantidad que me quedaba en mi cuenta de débito en la vida real. Vaya que sí pienso y me preocupo mucho por el dinero.

El gran problema fue que el cajero automático me dio un billete de cien pesos roto y yo quería cambiarlo. Me pregunto si esta situación de que el cajero automático de billetes en mal estado sea posible.

Samstag, Mai 21, 2016

Un noviazgo fugaz

En este sueño, sucedieron demasiadas cosas, visité muchos lugares.

Al principio me encontraba con mi mamá y mi hermana Adgrei en una sala cinematográfica. No recuerdo qué película estábamos a punto de ver. Yo estaba a la izquierda de mi mamá, quien estaba en medio de mi hermana y yo.

A mi izquierda se encontraba un grupo de jóvenes sentados, entre ellos dos o más chicas. Justamente a mi lado se hallaba una chica morenita, quien en un inicio parecía ser algo gordita o rellenita, pero más tarde en el sueño cuando logré verla bien noté que era delgada, muy guapa.

Resultó que esta chica morena comenzó a recargarse a su derecha, sobre mí. Esto me sorprendió, y más cuando noté que su mano derecha se acercaba a mi mano izquierda. Yo la verdad me sentí muy emocionado por esto y no dudé en tomar su mano con la mía. Al parecer a los dos nos gustaba esto.

Mi mamá no tardó mucho en notar esas muestras de cariño demasiado inapropiadas para una sala de cine, especialmente entre dos desconocidos. A esta chica le molestaron los comentarios de mi mamá y discutieron brevemente.

Poco después se levantó ella junto con algunas de sus amigas de su grupo. Pero antes de irse, ella me había apuntado en un papel dos teléfonos para localizarla. Me imagino que uno sería el teléfono de su casa y el otro de su teléfono celular. Yo sin demorarme me levanté de mi asiento para ir, supuestamente, por palomitas, teniendo la intención de buscar a esta chica.

Logré alcanzar a esta chica morena, de cabello oscuro y largo, de ojos grandes y hermosos, delgada. Ella parecía que se iría con sus amigos y amigas fuera del cine. Yo le pregunté que si no quería palomitas. Ella sonrió y una de sus amigas le dijo, "Ve". Fue entonces que estuvimos juntos platicando.

Quedamos en salir más tarde. Yo regresé después con mi mamá y mi hermana. Creo que mi mamá ya no estaba a gusto y decidimos salir del cine. Recuerdo que caminábamos por una avenida de la ciudad, y logré ver a esta chica morenita que iba en un autobús de alguna de las tantas rutas urbanas de la zona metropolitana de Harlzbornn. Con señas nos dijimos que nos veríamos más tarde.

Minutos después mi mamá, mi hermana y yo arribaríamos a un local al poniente de la ciudad, por Heinz. Era una casa grande, donde también habían proyecciones de películas, pero esta vez eran películas de arte. Lo curioso es que conforme avanzaba la proyección se detenía la película para así analizarla a detalle. Recuerdo una escena donde se mostraba un escenario pastoral y habían personas que iban a caballo. La imagen la dividían en tres secciones y notábamos así la imperfección de las figuras que no guardaban armonía estética.

Recuerdo otra parte del sueño donde acompañaba a mi papá a una tienda Oxxo. Yo caminaba singularmente, dando pasos largos. Y no sé por qué pero creo que mientras caminaba estaba pensando sobre béisbol.

No sé qué tanto tiempo pasó, pero ya más tarde me encontraba por la calle Morelos, en el centro de Harlzbornn, donde me vería finalmente con aquella chica morenita de ojos hermosos. Nos seguíamos tomando de las manos, nos abrazamos, y en varias ocasiones nos besamos. Tras haber paseado un rato por las tiendas de esa zona comercial, decidimos entrar a una sala de cine.

La película que estábamos a punto de ver era una adaptación de un filme de América del sur, de Chile o Argentina, relacionada al programa infantil 31 minutos. Pero aquí sucede un evento anacrónico, pues en la película aparecía una actriz mexicana, y por lo visto ella actuó en esta película hace casi treinta años, pero la película estaba basada en un programa de hace diez años. ¡Qué extraño!

Mi chica y yo ya nos encontrábamos sentados, pero aquí fue donde comencé a sentirme muy incómodo con ella, pues durante la proyección se la pasó hablando en voz muy fuerte sobre lo que pasaba durante la película, haciendo que varios de los espectadores se molestaran. Yo de cierta manera le dije que no hablara tan fuerte, y ella se lo tomó muy mal. Entonces me comenzó a gritar y se paró. Yo no quise dejarla irse así, por lo que la seguí y quise tranquilizarla. ¡Mujeres!

Luego empezó a cuestionarme sobre mis relaciones anteriores. Claro que me molestó el hecho que ella me preguntara sobre cómo eran, si mantenía comunicación con alguna de ellas o si habíamos tenido problemas similares. Claro que tampoco me agrada la idea de tener una relación "exprés" o fugaz, con una desconocida, y al parecer demasiado promiscua.

Al parecer ella y yo terminamos poco después de ese incidente. Sí que era una relación tóxica, a pesar de que la chica era muy guapa y linda, con esos ojos bonitos, morenita.

Más tarde en el sueño, ya me encontraba con otro grupo de personas. Algunos eran algunos compañeros del trabajo. Recuerdo haber pasado por la calle Hidalgo, del centro de Harlzbornn, yendo de poniente a oriente, desde Venustiano Carranza hasta el centro de la ciudad.

Al ir sobre la calle Hidalgo, recuerdo haber visto edificios enormes, muchas iglesias antiguas cubiertas por edificios modernos que tan solo escondían las reliquias antiquísimas. Estos templos parecían tener una estructura con demasiados amplios huecos que dejaban ver las viejas columnas y los gigantescos arcos de las bóvedas.

Fue entonces que nos encontrábamos yo y algunos compañeros del trabajo visitando uno de estos tantos templos. Al parecer pertenecían a unos franciscanos. Nuestro compañero [Daniel], quien en la vida real sí participa mucho con ellos, se ponía el típico hábito de esta orden y se ponía a orar y realizar ciertas actividades con los monjes franciscanos. Nos quedamos unos minutos observando o participando en la misa.

Luego, con algunos de este mismo grupo y junto con mi hermana, nos encontrábamos en una calle, no recuerdo en qué zona de la ciudad, y había unos edificios frente a nosotros. Logramos entrar por un breve tiempo a uno de ellos. Era una casa muy amplia, bonita, bien decorada. Había gente que parecía ser foránea, de otros países incluso. Resultó que la gente que seguía llegando iba a participar de algún rito judío. Notamos que hacían cosas muy peculiares, y para no involucrarnos, decidimos salir de ahí.

Seguíamos caminando por las calles mis compañeros, mi hermana y yo. Ya después, mi mamá, mi hermana y Adgrei terminaríamos llegando a un lugar que al parecer yo ya había visitado en otro sueño anterior. Este lugar parecía ser un local de máquinas de videojuegos arcade (o arcadia), las famosas "maquinitas". Mi mamá y yo jugábamos algún juego, mientras mi hermana se perdía viendo otros juegos del lugar.

Sonntag, Januar 24, 2016

Una llamada cristiana y una persecusión. Plaza Fiesta San Agustín

En este sueño, yo me encontraba en varios lugares. En algunas ocasiones me hallaba en Plaza Fiesta San Agustín, en otras en la empresa donde trabajo, en otras cerca de mi casa, y en otras en un restaurante muy bonito. Comenzaré diciendo que habían dos muchachas que me buscaban para algo. En teoría yo había salido ya con una de las dos hace tiempo, sin saber a quién correspondería en la vida real.

Ya me habían hablado por teléfono. Se había comunicado conmigo una de ellas, diciéndome que su amiga era quien me estaba buscando, que para hacerme una entrevista, para un podcast que tenían ellas juntas, sobre religión. La verdad siempre he querido ser entrevistado. Sin ser en un extremo egoísta o narcisista, me encanta la idea de hablar sobre mí, sobre mi vida, sobre mis pensamientos,dar mi opinión sobre algún tema que me apasione.

Yo en un inicio me hallaba en el trabajo, pero como la planta estaba parada decidí salir de la empresa a comer, y decidí ir a una plaza comercial que en la vida real está no muy cerca de donde actualmente laboro. Allá entré a cierto restaurante donde había mucha gente, varias muchachas muy guapas y varios jóvenes.

Más tarde me toparía al par de chicas que tanto querían contactarme y hablar conmigo. Ambas eran muy guapas. Delgadas, de piel blanca, una de cabello oscuro, lacio. La otra no la recuerdo muy bien. La chica de quien acabo de hacer la descripción iba con su novio, quien era español.

Logramos hablar esta chica linda y yo por unos minutos. Luego me presentó a su novio. Ella me explicó que tenían ellos juntos un podcast sobre religión, el cual lo transmitían desde Europa, no recuerdo si desde Alemania, España u algún otro lugar como Inglaterra. Lo que me cayó muy mal del novio de esta chica es que cuando yo le pregunté a él la razón de por qué transmitían desde Europa y no desde aquí en México, en su ciudad, él me contestó, en inglés, que los españoles lo sabían hacer mejor.

Odié tanto su arrogancia. Poco después de esto no me quedó más que despedirme de estas personas. Luego salí algo apresurado del restaurante. En ese instante yo traía en mis manos, colgando desde mis dedos, un par de tenis de baloncesto, de color blanco con rojo y morado. Accidentalmente se me cayeron y una joven me dijo: "Se te cayeron tus tenis azules." Claro que en el sueño fui lo suficientemente consciente de que no eran azules.

Cabe notar que los tenis que soñé son un par de tenis que yo tuve hace varios años, aproximadamente unos seis o siete años atrás. Creo que el año pasado los volví a ver en una tienda que está en el centro de Harlzbornn. Me gustaban mucho esos tenis que sí tenía pensado conseguirlos nuevamente.

Luego, ya saliendo del restaurante, me hallaba en los pasillos de Plaza Fiesta San Agustín. Recuerdo haber visto el trenecito que lleva a muchos niños. Se suponía que había un concierto del pianista argentino Raúl Di Blasio. En la vida real, yo ya había visto anuncios de un concierto en el teatro San Agustín en la misma plaza comercial y en las avenidas.

Luego me dirigiría hacia la empresa donde trabajo, pues recordaba que no había hecho nada de mis actividades y seguramente la planta ya habría arrancado. Más tarde estaría por una avenida cerca de mi casa. No sé por qué razón quise volver a Plaza Fiesta San Agustín. A lo mejor la planta nunca arrancó. A lo mejor me di por vencido.

Finalmente llegaría a la plaza de Nibelünge. Descubrí que dos personas parecían estar siguiéndome, que por tal razón quise caminar más de prisa. Noté que uno se fue por otro lado mientras su compañero continuaba siguiéndome. Quise de cierta manera afrontarlos. Uno de ellos me dijo, "Oye, ¿tu conoces a las abejas?" Pregunta tonta, pero fue más tonto de mi parte contestarle que sí, a lo cual me dije a mí mismo que por el hecho de contestarle me estaba arriesgando más.

"¿Conoces a las abejas que tienen rayas negras?", me volvió a preguntar mi interlocutor, quien no paraba de acercarse a mí. Le volví a contestar que sí. Yo seguía siendo muy torpe en contestarle. Luego noté que la otra persona, que había estado callada todo esos momentos se dirigía a otro lado. Todo esto fue para que me pudieran rodear y así acorralarme más fácilmente.

Habían unas escaleras que daban a la planta baja. Las bajé demasiado rápido, pero las dos personas que me perseguían estaban a punto de alcanzarme, pues el que habíase retirado por un lado ahora llegaba por la puerta donde yo pensaba entrar. Yo ya no tenía escapatoria. Y creo que fue ahí, viéndome acorralado, cuando por la desesperación del sueño me desperté y me di cuenta que estaba soñando.

El hecho de haber sido perseguido en este sueño fue causado, pienso yo, porque en esta semana, que anduve en el turno de noche, yo iba caminando por la avenida sobre la cual está ubicada la planta de la empresa donde trabajo. Iba apenas unos metros caminando tras haber pasado por la esquina de la cuadra cuando noté que alguien me apuntaba desde el otro lado de la calle con un láser.

Esto me puso muy nervioso, que comencé a caminar despacio, pero sin detenerme. Logré escuchar a alguien que gritaba o decía cosas, pero yo nunca volteé a ver si podía ubicar a tal persona. Llegué a pensar que yo sería secuestrado o, al menos, asaltado. Gracias a Dios que nada de eso pasó. Pasados varios metros, y segundos, la luz que parecía seguirme unos centímetros delante de mí se había esfumado, al igual que la voz de la persona que me decía cosas o profería ruidos desde el otro lado de la calle.

Aunque me pregunto, ¿de dónde rayos salió la idea de las abejas? ¿Quiénes son las dos chicas que me buscaban para entrevistarme?

Samstag, Januar 23, 2016

Una entrevista sulfonada

Para este sueño me encontraba yo en los terrenos de la empresa donde actualmente trabajo. Me hallaba en la área de embarques, por donde se estacionan los transportes de materia prima y producto terminado. La localización de las áreas estaba algo cambiada en este sueño.

Cerca del estacionamiento de los transportes estaba la planta de sulfonación. Los operadores de materias primas, junto con los de sulfonación, se encontraban llenando una pipa con pasta neutra de sodio (dodecilbencensulfonato de sodio). Al parecer estaban llenando la pipa con una bomba que estaba trabajando muy veloz, lo cual en la realidad es todo lo contrario.

La verdad es que en la vida real nunca me ha tocado que carguen (o descarguen) pipas de pasta neutra. Siempre son de ácido (dodecilbencen-) sulfónico. Y normalmente se tarda como dos horas mínimo para cargar o descargar el transporte.

Luego salí un momento de la empresa, caminé unos metros y justo a las afueras de la planta habían unas oficinas de una agencia de empleos. Varias personas se encontraban ahí reunidas. Yo me senté a lado de un joven, al parecer un poco mayor que yo, quien tenía experiencia laboral similar a la mía. Conversé un poco con este muchacho.

Resulta que yo también quería buscar trabajo. No sé si en mis sueños había aplicado yo para alguna vacante. Se encontraban dos mujeres de esta agencia de empleos en las oficinas: una en la recepción y otra en una oficina contigua entrevistando a los candidatos.

La señora de la recepción tendría más de cincuenta años de edad, portaba lentes y no estoy seguro a qué persona, a qué secretaria, del mundo real se parecía ella. A mi mente viene la secretaria de una ingeniera química que era jefa del laboratorio de química inorgánica de la escuela de Ekimasce.

La chica que se hallaba entrevistando en la oficina de a lado era muy similar a [Sofía], una niña rubia muy guapa y linda que vive cerca de mi hogar. Es algo mayor que mi hermana, teniendo probablemente en este momento unos veintitrés años de edad.

Entonces pasamos con esta chica el joven con quien conversé brevemente y yo. El puesto al que aplicábamos los dos era referente a sulfonación, y por lo que habíamos platicado ambos, teníamos la experiencia y conocimientos. Eramos competentes y competíamos los dos por el puesto.

En este sueño sucedieron otras cosas chistosas. La señora de la recepción de esta agencia de empleos en cierto momento comenzó a verse transformada en un búho. Su cara fue siendo poblada por muchísimas plumas oscuras, su nariz se fue convirtiendo en un pico, sobre el cual seguían manteniéndose sus anteojos, quedando sus ojos escondidos bajo tal plumaje.

Esta mujer más tarde diría, "Tengo mucho años y experiencia que puedo reconocer en una persona, con tan solo verla, si es apta para el puesto." ¡Tan sabia como un búho!

Y antes de terminar el sueño, la chica rubia que nos había entrevistado a mí y al otro joven se acercó a mí con una pregunta. "¿Tu eres el que subió la foto de la revista [Il Mio Papa]?" Esto se refería a un hecho real, en donde, al haber visto en la página de una revista católica la foto, el nombre y las palabras de una amiga, le tomé foto a la página y la compartí en Facebook.

Freitag, Januar 22, 2016

Una feria del libro de ensueño. Francisco Alarcón

En este sueño pasó que mi hermana Adgrei y yo, junto con alguna amiga de ella, iríamos a la Feria Internacional del Libro de Harlzbornn en Cintermex. La peculiaridad de este sueño es que la feria era en todo Cintermex, incluso en los exteriores, pasando por varios lugares del Parque Fundidora.

Yo me topaba con algunos libros de un poeta chicano, Francisco Alarcón, quien recientemente falleció. En la vida real nunca lo conocí. Sólo supe de él gracias al internet. Me gustaría algún día leer algunas de sus obras para así conocerlo y poder dar alguna opinión sobre él.

También ocurrió durante el sueño que a las afueras del edificio de Cintermex me hallé a un compañero de la preparatoria de Il Zièdew, Zusèj, quien siempre fue un chico muy alegre y divertido. Él se encontraba con algunas chicas de la preparatoria: Harlé Mará, [Samantha Fematt], [María Fernarda], entre otras más. Él siempre estaba rodeado de chicas muy lindas y agradables.

Recuerdo vagamente que también íbamos en autobús mi hermana Adgrei, su amiga y yo. Nos dirigíamos a unos edificios, al parecer de departamentos, como los de Platheau o los condominios del centro de Harlzbornn.

Donnerstag, Januar 14, 2016

La guardería química

Mi mamá, mi hermana y yo nos encontrábamos en el auto. Mi mamá manejaba demasiado fuerte y veloz, muy contrario a la realidad. Nos hallábamos cerca de Le Dörfeaux, pero sobre la avenida Revolución, por el edificio de Banorte. Cabe comentar que la tarde previa a este sueño yo estaba en el escritorio de mi habitación, viendo un contrato de una cuenta de inversión que abrí en susodicho banco.


Regresando al sueño, mi mamá manejaba su auto, de manera muy violenta. Incluso llegamos a atropellar a una señora y a su pequeña hija. Tras ese breve y feo accidente mi mamá perdió el control del volante y nos estrellamos en algún lugar.

Minutos tras recobrar el conocimiento, fui el primero en reaccionar y ver lo terriblemente acontecido. Poco después mi hermana y mi mamá también volvieron en sí. Fue un gran alivio vernos aún con vida. Recordé entonces a la señora y a la niña que habíamos atropellado. Ellas también se recuperaron sin tener heridas mortales. Incluso se levantaron y anduvieron nuevamente caminando.

Tras esto entramos a un edificio de una guardería, el cual mi tía Ebisel estaba rentando. En la vida real, hace algunos años, mientras yo estaba en la universidad, mi tía había emprendido con la idea de tener su propia guardería. Tiempo después supe que nunca inició tal proyecto y perdió mucho dinero, causándole corajes a su pareja, Gèrades.

Dentro del edificio de esta guardería noté varias cosas muy curiosas. Una de ellas fue que varios de mis compañeros del trabajo se encontraban ahí cuidando a los muchos niños que andaban por los pasillos. Otra cosa que me llamó bastante la atención fue que habían muchos obstáculos, incluso dispositivos de seguridad de láser, los cuáles impedían el movimiento libre por los pasillos de la guardería.

Y para mi gran sorpresa, yo utilizaba la fuerza para dejar estos sistemas de seguridad averiados, y así poder caminar sin problema dentro del edificio. ¡Qué loco!

Mittwoch, Januar 06, 2016

Lágrimas en Platheau

En este sueño nos encontrábamos en un inicio mi hermana Adgrei y yo en nuestro hogar, que no estaba en esta ocasión en Kristalia, sino en Platheau, en uno de los varios edificios de departamentos. Sucedía que varios trabajadores sindicalizados de donde actualmente trabajo irían al departamento a realizar obras, como albañilería y reparaciones de tuberías ahí donde vivíamos.

En una parte del sueño, mi hermana y yo nos encontrábamos en otro lugar junto con otra familia, en la cual habían algunos muchachos y muchachas, y mi hermana parecía ignorarme ante la presencia de esos jóvenes. Eso me ponía muy triste que me ponía a llorar. Lloraba demasiado que hasta podía ver mis enormes lágrimas, que caían muy vistosamente al suelo. Me sentía como Alicia, cuando llora abundantemente y se inunda en sus propias lágrimas.


Más tarde nos encontrábamos en la planta baja de nuestro edificio. Pero en el sueño nuestro edificio era enorme, ¡gigantesco! Había un patio central muy amplio, y al parecer iba a haber una fiesta con muchos invitados. Iba a haber comida, música, baile. No sé qué se celebraba, pero al parecer iba a estar fenomenal.

Pronto vi arribar a una amiga mía: Exandrin Àthide. Ella fue una servidora en el grupo 89 de la Jugendliche Gemeinschaft. Es una mujer muy linda, platicadora y muy buena. La quiero mucho, y ella lo sabe. Ella actualmente se encuentra casada con su esposo [Luis].

Tras habernos saludado y abrazado afectuosamente, acordamos en bailar juntos música salsa. ¡Claro, con el permiso de su esposo!

Dienstag, Januar 05, 2016

Una entrevista tropical

En este sueño yo me encontraba en casa, aunque no era la misma casa de Kristalia donde vivimos. Parecía ser la casa de mi abuela paterna, donde vivimos hace ya varios años. Veía a mis papás y seguramente a mi hermana también.

Resulta que yo tenía una entrevista muy esperada. Al parecer se trataba de una empresa a la que en dos ocasiones en la vida real he aplicado y en ninguna he sido seleccionado. La entrevista sería al parecer en un hotel, en un municipio fuera de la zona metropolitana de Harlzbornn.

Pero resulta que en este sueño, aquel municipio de Nuevo León era algo exótico, pues se encontraba en una zona turística, había playa y muchos negocios prósperos. Realmente no parecía hallarme fuera de la ciudad. Esto era como un paraíso, un oasis.

En este sueño, justamente como en la realidad, yo no tenía automóvil para transportarme, pero curiosamente una persona estaba dispuesta a llevarme hasta mi destino, y no era nadie más que mi actual jefe donde laboro.

Íbamos platicando durante el trayecto de distintos temas, atravesando las largas avenidas y carreteras de la metrópoli. Luego ya nos acercábamos al dichoso lugar, rodeando el enorme edificio del lujoso hotel donde serían las entrevistas. Yo veía a varios muchachos esperando a ser llamados. Al parecer el puesto sería algo interesante, para ser competido por varios.

Más tarde pasaría a una tienda contigua donde al parecer vendían juguetes. Ahí maté el tiempo un rato. Minutos más tarde se nos anunciaría que las entrevistas acabarían y que regresásemos otro día. Así que no nos quedó de otra más que irnos.

Yo caminé por las calles de aquel municipio paradisíaco. Veía los negocios y restaurantes, muchos vendedores ambulantes y variado ambiente turístico. Y así caminé hasta tomar un taxi y regresar al hogar, el cual no era en Kristalia.

Donnerstag, Dezember 24, 2015

Transferencia de masa

En este sueño aparecía yo con varios compañeros del trabajo y nos encontrábamos en una pequeña sala donde había una mesa redonda y apareció luego uno de mis profesores de la universidad quien me dio termodinámica y transferencia de masa. Nos entregaban los resultados de un examen parcial de transferencia de masa y pasó que yo había reprobado el examen, obteniendo un diez en base cien.

No recuerdo muy bien qué problemas eran, pero de lo poco que logro vislumbrar recuerdo que se utilizada una ecuación que era el logaritmo natural del cociente de la diferencia de una medida entre otra diferencia de otra medida similar. La cantidad física obtenida utilizada la letra griega phi como símbolo. Qué significaba, no lo sé. Pero recuerdo que este problema lo tenía mal y el profesor me pedía que lo corrigiera. Ya corrigiéndolo mi calificación aumentaría a poco más de cincuenta puntos (todavía reprobaría el examen).