Dienstag, Dezember 31, 2019

Por un fin de año lleno de gracia

Hoy durante la mañana, mientras me encontraba en el trabajo, estuve revisando las publicaciones en Facebook y me topé con una muy importante. Resulta que hoy, 31 de diciembre, iban a haber confesiones en la parroquia de Santa Teresa de Ávila, la cual queda al norte de Monterrey, por la avenida Luis Donaldo Colosio.

Estos días había perdido la gracias por algunos pecados repetitivos. Se suponía que el domingo pasado, el 29 de diciembre, me iba a confesar, pero la noche anterior mi novia y yo nos despedimos tarde y ya no me levanté a tiempo para ir al templo de San José donde normalmente voy a confesarme.

Así que no iba a perder la oportunidad de hoy, la cual para mí fue única, pues normalmente en las fiestas de precepto hay menos confesiones, a comparación de los días regulares. Doy muchas gracias a Dios que me haya regalado esta posibilidad de recuperar Su gracia.

Salí del trabajo poco después de la una y media de la tarde. Me fui por Nogalar, continué por la avenida Fidel Velázquez y di vuelta en Lincoln donde está la clínica 25 del IMSS. Toda esa avenida me fui varios kilómetros hasta llegar a la avenida Colosio.Casi a las dos y cuarto de la tarde me encontraría llegando a la parroquia de Santa Teresa de Ávila.

Junto con la parroquia del Rosario de la colonia Roma, Santa Teresa de Ávila es de las iglesias con mayor cantidad de misas dominicales. La verdad admiro mucho que en una iglesia haya gran cantidad de misas. Eso refleja mucho de la comunidad y del compromiso de los sacerdotes y demás servidores por llevar la celebración eucarística a cabo para todos los feligreses.

Cuando entré al templo noté que había gente sentada en unas bancas haciendo fila. Me acerqué a una mujer preguntándole sobre si esta era la fila de la confesión, a lo cual asintió. Me puse a lado de ella y comencé a esperar mi turno. No había divisado muy bien, pero el sacerdote que estaba confesando se encontraba a unas pocas bancas más adelante de nosotros.

Al ser mi turno, noté que el sacerdote quería que las confesiones fueran breves y concisas, pero al yo mostrarle, por segunda vez, mis tan recurrentes pecados, asumió darme consejos llenos de sabiduría y misericordia. Necesito ser un hombre más maduro.

Como penitencia me pidió ir al Santísimo y pedirle a Dios el don de la pureza. Tanto es lo que necesito mejorar como persona que debo cuidar mucho mis acciones, por más mínimas que sean, y ser muy constante en la oración.

Al entrar al Santísimo, noté que tienen una imagen de María Siempre Virgen y una figura de San Miguel Arcángel. Me arrodillé unos minutos y estuve adorando y platicando con nuestro Señor. Es hermoso poder estar frente a Él, con tanta paz y tranquilidad. Me gustaría frecuentarlo más este nuevo año.

Al salir del templo, me sentí muy aliviado de que finalmente me encontraba en gracia otra vez. La verdad se siente muy padre poder terminar el año de tal manera. Se los recomiendo mucho.

Tras esto, me dirigí hacia mi hogar, regresándome nuevamente por la avenida Lincoln, para más tarde incorporarme a Gonzalitos. Llegaría a mi casa cerca de las tres y media. Tenía hambre y un poco de dolor de cabeza, además de cansancio. No había comido nada desde la noche anterior, pero quise ofrecerlo a Dios, para hacer mi sacrificio penitencial para recuperar la gracia.

Ahora sí puedo decir que terminé muy bien este año 2019: ¡en gracia!

Sonntag, Oktober 02, 2016

Medio día con Adgrei

El día de hoy asistí a la cuarta sesión de mi curso de Biblia en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en la colonia Il Asoiroir.

Dienstag, August 16, 2016

Integración de profesionistas, día 4

El día de hoy fue la cuarta sesión del curso Integración de profesionistas en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en Il Asoiroir. Habíamos quedado [Jessica], [Felipe] y yo en vernos allá en la iglesia.

Ellos dos se verían en el centro de Harlzbornn. A mí me quedaba algo laborioso llegar al punto donde ellos se habían citado, cerca de Interplaza Shoptown.

Llegué temprano a la colonia de la iglesia. Ya que no alcancé a dormir bien la noche anterior y me dolía mucho la cabeza, decidí ir a comer en un Seven Eleven de ahí cerca.

Más tarde llegaría al salón donde han estado siendo nuestras sesiones del curso. Saludé a los coordinadores que ya se encontraban preparando lo necesario para la sesión de hoy y me quedé charlando un poco con dos hermanos que también habían llegado temprano.

Cuando alguien arribaba al salón, los coordinadores le pedían a cada persona que anotara en un papelito su nombre y apellido. No sabíamos para qué. Ahí mismo nos dieron nuestro gaffette.

Poco a poco fuero llegando más y más hermanos. Llegó [Daniela], la chica arquitecta que va en décimo semestre en la Klairebeaux Mehnarins. Ella es muy agradable y atenta, tranquila. Me saludó cortésmente y platicamos un poco.

Más tarde llegarían [Jessy] y [Felipe]. Detrás de mí se sentó [Marco]. Vi rostros nuevos, y algunos conocidos. Aún no me sé el nombre de varios de mis hermanos.

Esta cuarta sesión comenzó con la oración inicial, luego con una dinámica alegre dirigida por Adgrei. Ella portaba un bote donde venían los susodichos papelitos con nuestros nombres y apellidos. Cada quien tomaría uno y le escribiría una pequeña oración dirigida a Dios para interceder por esa persona que se nos fue asignada.

A mí me tocó una chica, [Jessika B.]. No la conocía. Al parecer es nueva, no estoy seguro. Ya cuando todos terminamos, nuestro siguiente objetivo era llegar con esa persona y entregarle nuestra oración.

Como no sabía quién era [Jessika B.], tuve que buscar primero el nombre que venía en el gaffette. Por suerte que ella se encontraba cerca de mí y no tardé mucho en dar con ella. Yo le toqué a [Marcela], una chica que creo que la conocí en la segunda sesión, si no es que desde la primera.

Después de todo esto, siguió el tema, impartido por [Guadalupe], sobre la oración. Fue un tema muy bueno, completo. Hubo buena participación de mis hermanos. El tema duró, creo yo, casi una hora. Después de esto, se nos dieron instrucciones sobre qué posiciones corporales usar al querer orar. Parados, sentados sobre el suelo, incados, postrados sobre el suelo.

Todo esto era para prepararnos para el momento culmen: la llegada de nuestro amadísimo Jesucristo en el Santísimo Sacramento. Unas coordinadoras Lo trajeron y Lo colocaron en la custodia. Ya entonces comenzamos a utilizar las posiciones que nos enseñaron previamente y estuvimos así ante nuestro Señor.

Fue un momento muy hermoso. Muchos lo disfrutamos. Pusieron algunas canciones católicas para adoración. Lo típico fue que muchas voces femeninas se escuchaban cantando. Yo nunca he sido bueno para cantar, y menos conozco las canciones de música católica.

Esto concluyó el encuentro semanal y todos nos despedimos. Cuando salimos descubrimos que ya estaba lloviendo algo fuerte. Todos comenzamos a dispersarnos en pequeños grupos.

[Jessy] y [Felipe] se irían juntos hasta Theauton. [Jessy] me dio ride más adelante sobre la avenida Garza Sada, donde yo tomaría la ruta 211 York.

Y fue así como disfruté una vez más una sesión del curso de Integración de profesionistas. Otra vez tuve un martes mágico.

Dienstag, Juli 26, 2016

Integración de profesionistas, día 1

Hoy inició el curso de integración de profesionistas en la parroquia de Il Asoiroir. Yo tenía muchas ganas desde hace mucho tiempo de ingresar a un grupo juvenil católico, pues extrañaba demasiado las amistades basadas en la fe en Cristo y nuestro apego a nuestra madre Iglesia.

Hace dos domingos fue cuando escuché la invitación. Apenas saliendo de misa fui a pedir informes y minutos después ya me encontraba inscribiéndome.

Al llegar a la parroquia eran poco después de las siete de la noche, por lo que decidí entrar al templo a rezar el rosario con la comunidad.

Antes de que terminara el rezo una mujer que colabora en la misa se me acercó para preguntarme si deseaba ayudarles con la colecta. Le comenté de manera atenta y suave que no, pues tenía un compromiso. Ella me dijo que si me daba algo de pena o vergüenza, pero le contesté que no, porque no sabía si alcanzaría con el tiempo, pues tenía un compromiso a las ocho de la noche, ya que la misa comenzaba a las siete y media. Entonces acordamos en que mejor buscara a alguien más.

A mí la verdad sí me gusta colaborar en la misa, pero tenía muy presente el compromiso del grupo juvenil, y no quería llegar tarde allá. Durante la misa muchas veces miraba la hora que marcaba mi celular.

Tenía gran angustia porque terminara la misa, pero recordé la cita bíblica cuando Jesús visita a Marta y María, y en ese momento yo estaba realizando el papel de Marta, preocupándome por los pendientes y los compromisos en lugar de atender y recibir a mi Maestro, a mi gran Amor.

Fue así que decidí quedarme toda la misa, recibí la Eucarístía y le di gracias a Dios. Apenas terminó la misa y entonces me pasé directamente al salón Madre Teresa de Calcuta, donde se llevaría a cabo el inicio del grupo de integración de profesionistas.

Fui recibido por un coordinador muy animado y me acerqué a una mesa donde estaban los demás coordinadores. Me preguntaron que si ya estaba inscrito y les dije que sí. Les di mi nombre y ya tenían mi gaffette. Me dijeron que tomara asiento. Ya habían reunidos cerca de unos quince jóvenes, hombres y mujeres, entre veinte y treinta años, aproximadamente, sentados en una media luna.

Pocos se encontraban platicando unos con otros. Me dio tanta gracia esta situación, donde una vez más me vería como el típico muchacho introvertido, tímido, pero la verdad es que muchos nos comportamos de manera similar.

Ya cerca de las ocho y cuarto de la noche la reunión comenzó y se presentaron los coordinadores. Nos presentaron dinámicas para conocernos entre nosotros, las cuales fueron muy divertidas y entretenidas.

Primero una coordinadora, Adgrei, sacó un dado gigante, sobre cuyas caras venían distintos aspectos que deberíamos abordar al acercarnos a nuestros hermanos: Hobbies, nicknames o apodos, "No me gusta" (o "Dislike", como en Facebook),  aspiraciones, profesión y no recuerdo qué más.

Luego, otra dinámica que trataba de conseguir las firmas de las personas que cumplieran con las características que venían, por ejemplo: la persona con el cabello más corto, alguien que no tenga cuenta de Facebook, el hombre al que no le guste el fútbol, alguien a quien no le gusten las matemáticas, alguien a quien la guste cantar mucho, alguien cuya mamá se llame Lourdes, entre otras más.

Lamentablemente yo no tuve la oportunidad de acercarme a todos mis hermanos y hermanas, en parte porque me tardé mucho en leer todas las características que venían en la lista, además de que muchos se me acercaron para que yo les ayudara a firmar sus listas.

Me sentí como si yo estuviese firmando autógrafos, preguntándoles sus nombres e identificando sus rostros. La verdad fue muy divertido.

Más tarde, el mismo coordinador que me había recibido, quien por cierto es un ingeniero químico administrador ("Mas administrador que lo anterior", describiéndose así), egresado de Le Dörfeaux Mehnarins, se volvió a presentar y nos invitó a otra dinámica, curiosamente llamada la "bolsa de valores".

Esta nueva actividad consistía en escribir diez cosas que nosotros valoramos o deseamos, de acuerdo a cinco áreas distintas (familia, profesional, espiritual, salud y personal), siendo dos valores por área.

Los míos fueron seguir desarrollándome y seguir trabajando en la área laboral o profesional, hacer más oración y ser más santo en lo espiritual, seguir ahorrando y conseguir un auto en lo personal, bajar de peso y comer mejor en lo respectivo a la salud, y convivir más y tener más comunicación en lo familiar.

Una vez que ya tuviésemos establecidos nuestros diez valores, ahora pasaríamos uno de nuestros valoles hacia la persona que se encontrara a nuestra derecha. Luego, a la persona de la izquierda le pasaríamos otro valor nuestro. Así que tendríamos ocho valores nuestros y dos ajenos.

Más tarde pasaría un coordinador con una caja, representando la bolsa de valores, quien recogería dos valores nuestros. Luego, volveríamos a invertir más valores en la bolsa, y se nos darían otros valores ajenos más, y finalmente nos volvería a quitar valores, quedándonos al final cada quien con dos valores, y no precisamente los nuestros.

Yo me quedé con dos valores o deseos ajenos: Terminar el curso de biblia y conseguir un auto "new".

La enseñanza que nos quiso decir el coordinador fue que en la vida, a veces invertimos nuestro tiempo para poder alcanzar metas, pero a veces esa inversión de tiempo nos aparta de esas mismas cosas que valoramos. Así como hubo gente que no quiso soltar sus valores, hubo gente (como yo) que nos desprendimos fácilmente de nuestras cosas de valor.

La verdad, yo creo que no me sentí tan mal, pues al fin y al cabo son deseos, intenciones, pensamientos y valores. No entregué ni recibí objetos ni materiales; más bien, conocí los deseos de mis hermanos. Eso me hace sentir como un cómplice, un apoyo, de lo que ellos quieren lograr.

Ya más tarde nos mostraron un video testimonial de jóvenes de la generación pasada. La verdad me da mucho gusto ver a jóvenes que se han acercado más a nuestra fe católica gracias a este "curso", el cual dura tan sólo un semestre. Luego se presentó un pequeño grupo de la generación pasada y nos platicaron su experiencia.

También los coordinadores nos explicaron cómo sería la estructura de nuestras reuniones, las cuales serían, a grandes rasgos, oración inicial, actividades de socialización, tema, actividades relacionadas al tema, avisos y oración final, si es que no olvido alguna otra sección.

Nos mencionaron que el retiro será a mitad del curso, en octubre, para que vayamos contemplándolo. También que habrá varias ocasiones para convivir con los jóvenes que asistan los jueves de nuestra misma generación.

Pero lo que más me encantó, es que al final del proceso, se nos dará la oportunidad de elegir si queremos participar en alguna pastoral que ofrece la parroquia. Eso es lo que más anhelo, pues sería llevar a cabo un apostolado en específico.

Al salir de la reunión, salí con muchas energías, muchos deseos de seguir en este hermoso y breve proceso donde podré formar bonitas amistades católicas. Tengo muchas ganas de realizar un apostolado con más gente quien comparta mi fe y amor por Jesucristo.

Y no lo dudo, también hay chicas lindas. Me pregunto si ahí se encontrará mi futura esposa.