Dienstag, März 05, 2019

Hace unos días mi jefe me llamó a su oficina. Me comentó que últimamente he estado llegando muy tarde al trabajo, cosa que es verdad, además de que en más de una ocasión me ha visto que he tenido mucho sueño durante el trabajo.

La verdad algo que me afectó mucho últimamente fue el retiro que tuvimos en Jugendliche Integrierung con el grupo Arca. En ese fin de semana prácticamente no dormimos nada, y tardé como dos días en recuperarme. Regresando del retiro sí me estuve quedando muy dormido en el trabajo, y la verdad no fue buena idea haber ido en tales condiciones.

No es la primera vez que me pasa, tanto llegar tarde al trabajo como traer sueño en horas laborales, pero sí considero que fue algo lamentable de parte mía el no haber podido cuidar más ese aspecto de mi persona.

Durante todo el rato mi jefe estaba muy molesto. Más que nada porque en el área de Recursos Humanos ya conocen el tema.

La verdad, desde que me cambiaron de actividades a finales de noviembre, me ha gustado mucho el horario, pues me desocupo temprano, a las 2:30 pm. Pero me ha costado en ocasiones llegar temprano, pues mi hora de entrada es a las 6:30 am.

Y es que muchas veces duermo tarde o ya no descanso durante las tardes, lo cual provoca que mi cuerpo busque descansar en los momentos en donde me encuentre con más calma, incluso en el trabajo.

Otro punto es que el ritmo de trabajo en la área en donde actualmente me encuentro sí es distinto. Es más tranquilo, y muchas veces hay que buscar la manera de encontrarme ocupado.

Eso último no me agrada del todo. Está bien, soy algo flojo, pero no me agrada la idea de estar buscando qué hacer cuando en realidad no hay trabajo.

Claro que muy seguramente la empresa no se encuentra bien y anda buscando la manera de librarse de personas, para así "ahorrar" un poco más, o más bien, gastar un poco menos.

Lo que sí es que el cambio no me ha gustado mucho, pues las actividades son algo aburridas para mí. El trabajo de rutina es poco, y lo de buscar con qué mantenerme ocupado lo detesto. Es el mismo puesto y gano el mismo salario, claro que sin tiempo extra, por lo que en realidad gano menos.

Ya necesito cambiarme de trabajo este mismo año. No aguantaré tanto. Lo que sí es que no deseo salirme por mi propia cuenta. Sólo espero que si me despiden, que me liquiden justamente.

En lo que encuentro un mejor trabajo, seguiré en esa empresa, mientras pueda.

Espero en Dios encontrar un mejor empleo para mi desarrollo profesional.


San José, intercede por mí ante Dios. Sólo tú sabes, mejor que nadie, lo que es sustentar a una familia y cumplir honradamente el papel del hombre, esposo y proveedor. Deseo ser como tú.