Hoy por la tarde dormí tras haberme bañado y habiéndome recostado sobre mi cama, mientras el abanico apuntaba hacia mí, con la puerta que da al patio abierta, a las cinco y media de la tarde. Hoy me esperaba un sueño más y aquí les relato lo que recuerdo.
En este sueño me encontraba yo en casa de la familia de Bela Garim. Se encontraban su mamá, su papá (fallecido hace año y medio) estaba ahí presente, y sus hermanas.
La energía eléctrica se estaba yendo muy seguido en su hogar. Yo apoyaba para calmarlos, en especial a mi novia y a su mamá, que se ponían nerviosas.
La energía eléctrica se estaba yendo muy seguido en su hogar. Yo apoyaba para calmarlos, en especial a mi novia y a su mamá, que se ponían nerviosas.
En la realidad, hace días se fue la luz en casa de ellos, y Bela Garim y su mamá por videollamada me dijeron que tenían miedo por estar totalmente a oscuras. Hasta la señora quería que fuera ahí con ellas para cuidarlas.
Además, en otras partes del sueño me encontraba en una cocina con [B. Rocamontes]. Alguien se iba a preparar un sandwich, no sé si ella o yo. Mientras tanto, ella me platicaba de una abuelita suya, y le daba mucha risa comentar varias anécdotas de ella.
También, retomando el caso de la Pastoral Juvenil de la parroquia de Unsere Liebe Frau vom Rosenkranz, soñé que [Gilberto] tenía una novia que había estado junto con Bela Garim y conmigo en Jugendliche Integrierung, y la chica se enteraba de lo que nos hicieron los de la pastoral juvenil.
En la realidad, en lugar de [Gilberto] y su novia del sueño, debieron de haber sido [David] y [Alondra]. Él está actualmente coordinando un grupo de adolescentes junto con ella, quien estuvo con nosotros en Jugendliche Integrierung.
No es que nos conste que ellos sean novios, pero no nos parece que hayan invitado a [Alondra] a coordinar, cuando llegamos a ver a [David] muy pegado con ella en una sesión del grupo de jóvenes, cuando a ella nunca la mencionamos entre las personas que pensamos podrían ser coordinadores. Alguien la tuvo que haber escogido, y parece que no fue por sus dotes apostólicos.
En otra parte del sueño me encontraba en mi auto con mi amiga [Verónica] del Anwort Apostolat. Creo que íbamos hacia casa de Bela Garim, sin recordar quién iba manejando.
Íbamos escuchando música de Nek, canciones en español o italiano. Me recomendaba ir a un restaurante lujoso y de moda que había en mi sueño, el cual tenía un nombre en francés que no recuerdo cuál era.
Ella además me daba el consejo de darle ya el anillo de compromiso a Bela Garim. Que se lo diera ahí en el restaurante. Que claro que me iba a decir que sí se quería casar conmigo mi novia hermosa.
Yo decía que aún faltaban unas dos o tres cosas por hablar con Bela Garim, pero que sí tenía pensado ir a ese restaurante con ella.
[Verónica] me comentaba que tenía unos amigos que se habían casado y que habían tenido problemas en su relación porque el novio no le proponía matrimonio a la novia. Y fue hasta que se comprometieron y fueron solucionando todo. ¡Miau!
Hoy en día, tengo casi un mes que tengo el anillo de compromiso para mi novia. Aún no sé cómo darle su anillo. He tenido ideas, pero ninguna la he planteado bien. Espero poder realizar algo muy bonito y especial.
El anillo es muy hermoso. Sé que le va a gustar mucho. Aunque sí nos faltan varias cosas por platicar a Bela Garim y a mí por ver antes de comprometernos.
Me da gusto y alegría, al mismo tiempo que nervios, que cada vez falta menos para pronto casarnos. Lo que era un sueño, cada vez se va haciendo más real y más pronto.
En la realidad, en lugar de [Gilberto] y su novia del sueño, debieron de haber sido [David] y [Alondra]. Él está actualmente coordinando un grupo de adolescentes junto con ella, quien estuvo con nosotros en Jugendliche Integrierung.
No es que nos conste que ellos sean novios, pero no nos parece que hayan invitado a [Alondra] a coordinar, cuando llegamos a ver a [David] muy pegado con ella en una sesión del grupo de jóvenes, cuando a ella nunca la mencionamos entre las personas que pensamos podrían ser coordinadores. Alguien la tuvo que haber escogido, y parece que no fue por sus dotes apostólicos.
En otra parte del sueño me encontraba en mi auto con mi amiga [Verónica] del Anwort Apostolat. Creo que íbamos hacia casa de Bela Garim, sin recordar quién iba manejando.
Íbamos escuchando música de Nek, canciones en español o italiano. Me recomendaba ir a un restaurante lujoso y de moda que había en mi sueño, el cual tenía un nombre en francés que no recuerdo cuál era.
Ella además me daba el consejo de darle ya el anillo de compromiso a Bela Garim. Que se lo diera ahí en el restaurante. Que claro que me iba a decir que sí se quería casar conmigo mi novia hermosa.
Yo decía que aún faltaban unas dos o tres cosas por hablar con Bela Garim, pero que sí tenía pensado ir a ese restaurante con ella.
[Verónica] me comentaba que tenía unos amigos que se habían casado y que habían tenido problemas en su relación porque el novio no le proponía matrimonio a la novia. Y fue hasta que se comprometieron y fueron solucionando todo. ¡Miau!
Hoy en día, tengo casi un mes que tengo el anillo de compromiso para mi novia. Aún no sé cómo darle su anillo. He tenido ideas, pero ninguna la he planteado bien. Espero poder realizar algo muy bonito y especial.
El anillo es muy hermoso. Sé que le va a gustar mucho. Aunque sí nos faltan varias cosas por platicar a Bela Garim y a mí por ver antes de comprometernos.
Me da gusto y alegría, al mismo tiempo que nervios, que cada vez falta menos para pronto casarnos. Lo que era un sueño, cada vez se va haciendo más real y más pronto.