El día de hoy vi dos películas españolas, tituladas Ochos apellidos vascos y Ocho apellidos catalanes, las cuales conforman una serie que ve cómo se desenvuelve la relación amoroso entre dos españoles separados por la geografía y las políticas internas.
Amaia, una chica vasca, se encuentra con sus amigas en un bar de Sevilla, donde conoce a Rafa, un joven andaluz. El chico se queda asombrado por su belleza, pero al notar la molestia de esta visitante del norte sobre los locales andaluces, el chic, quien trabaja ahí mismo, decide expulsarla del local en frente de todos los clientes, quien apoyan al patriota sevillano.
Más tarde, ya fuera del local, en la calle, ambos, Amaia y Rafa, se siguen molestando con palabras despectivas. Al mirar Rafa cómo anda Amaia caminando, logra éste admirar los atributos de la chica vasca, quien lo cacha en el momento. Tras discutir unos segundos más, ambos entienden las señales y se atraen más que nunca.
Rafa la lleva a su casa, a su cuarto. Los dos se van quitando la ropa. Amaia sólo queda en bragas y se tira sobre la cama, quedándose dormida toda la noche. Rafa ya no quiso aprovecharse de ella. Entonces durmió feliz de tener a su lado a una mujer muy hermosa de quien se había enamorado.
Al día siguiente, Rafa se levanta temprano para compartirle la noticia a uno de sus amigos que vivía con él. Rafa le quita el desayuno que su amigo tenía en sus manos para entonces así entregárselo a la mujer hermosa del norte. Pero cuando entra a su habitación descubre que ella ya había partido, dejando entonces la cama vacía, pero habiendo dejado olvidado su bolso.
Rafa se siente desmoronado, pues él ya deseaba una vida con ella. Tomando el bolso de la chica descubre que dejó ahí su celular además de su identificación. A Rafa se le ocurre entonces la gran idea de ir a buscarlar a su pueplo, al norte del país. Claro que esto chocaría con su personalidad sureña, andaluza. Es así que decide, durante el camino, aprender vasco, con la ayuda de un libro.
Ya poco antes de llegar al pueblo de la chica, en el autobús suena accidentalmente su celular con un audio de un himno sevillano, no sé si de algún equipo de fútbol de allá o simplemente de su ciudad. Al notar todo el alboroto causado por este foráneo himno, Rafa se siente avergonzado, y comienza a hablar en el acento local, preguntándose cómo fue que haya sonado ese himno.
Una mujer lo descubre y se le acerca a él, preguntándole que si él es sevillano. Rafa se opone muchas veces pero la mujer lo logra convencer de decir la verdad, y Rafa termina declarándose sevillano, pero pidiéndole que no lo comentara a los demás. Ambos se hacen amigos durante el resto del viaje. Rafa le platica su plan, de ir a buscar a su enamorada. La mujer lo apoya y le desea mucha suerte en su objetivo.
Ya al llegar al pueblo, Rafa busca la dirección, y cuando finalmente la encuentra, toca a su puerta. Pocos minutos después Amaia lo recibe, sorprendida de verlo lo intenta correr de su casa. Sin embargo, nuestro joven sevillano le alcanza a entregar sus pertenencias a las chica vasca.
Nuevamente en las calles de este pueblo del norte, Rafa accidentalmente le prende fuego a un basurero de la calle y es confundido como un vándalo separatista, por lo que la guardia local lo meta a la cárcel, donde en un inicio quiere mostrarse inocente ante los policías diciendo la verdad, sobre su identidad del sur, pero al entrar a la celda y habiéndose topado con
Más tarde, ya fuera del local, en la calle, ambos, Amaia y Rafa, se siguen molestando con palabras despectivas. Al mirar Rafa cómo anda Amaia caminando, logra éste admirar los atributos de la chica vasca, quien lo cacha en el momento. Tras discutir unos segundos más, ambos entienden las señales y se atraen más que nunca.
Rafa la lleva a su casa, a su cuarto. Los dos se van quitando la ropa. Amaia sólo queda en bragas y se tira sobre la cama, quedándose dormida toda la noche. Rafa ya no quiso aprovecharse de ella. Entonces durmió feliz de tener a su lado a una mujer muy hermosa de quien se había enamorado.
Al día siguiente, Rafa se levanta temprano para compartirle la noticia a uno de sus amigos que vivía con él. Rafa le quita el desayuno que su amigo tenía en sus manos para entonces así entregárselo a la mujer hermosa del norte. Pero cuando entra a su habitación descubre que ella ya había partido, dejando entonces la cama vacía, pero habiendo dejado olvidado su bolso.
Rafa se siente desmoronado, pues él ya deseaba una vida con ella. Tomando el bolso de la chica descubre que dejó ahí su celular además de su identificación. A Rafa se le ocurre entonces la gran idea de ir a buscarlar a su pueplo, al norte del país. Claro que esto chocaría con su personalidad sureña, andaluza. Es así que decide, durante el camino, aprender vasco, con la ayuda de un libro.
Ya poco antes de llegar al pueblo de la chica, en el autobús suena accidentalmente su celular con un audio de un himno sevillano, no sé si de algún equipo de fútbol de allá o simplemente de su ciudad. Al notar todo el alboroto causado por este foráneo himno, Rafa se siente avergonzado, y comienza a hablar en el acento local, preguntándose cómo fue que haya sonado ese himno.
Una mujer lo descubre y se le acerca a él, preguntándole que si él es sevillano. Rafa se opone muchas veces pero la mujer lo logra convencer de decir la verdad, y Rafa termina declarándose sevillano, pero pidiéndole que no lo comentara a los demás. Ambos se hacen amigos durante el resto del viaje. Rafa le platica su plan, de ir a buscar a su enamorada. La mujer lo apoya y le desea mucha suerte en su objetivo.
Ya al llegar al pueblo, Rafa busca la dirección, y cuando finalmente la encuentra, toca a su puerta. Pocos minutos después Amaia lo recibe, sorprendida de verlo lo intenta correr de su casa. Sin embargo, nuestro joven sevillano le alcanza a entregar sus pertenencias a las chica vasca.
Nuevamente en las calles de este pueblo del norte, Rafa accidentalmente le prende fuego a un basurero de la calle y es confundido como un vándalo separatista, por lo que la guardia local lo meta a la cárcel, donde en un inicio quiere mostrarse inocente ante los policías diciendo la verdad, sobre su identidad del sur, pero al entrar a la celda y habiéndose topado con
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