Desde la semana pasada ya se pronosticaban fuertes lluvias para esta semana, en especial para hoy miércoles y mañana jueves. Anoche, mientras [Gaby] y yo nos encontrábamos en el cine, los compañeros de su trabajo estaban al pendiente de las redes sociales de su trabajo para conocer el comunicado sobre si tendrían que ir a trabajar o no. Yo le platicaba a [Gaby] que yo sí iría a trabajar, además de que no habían dicho nada -aún-.
Hoy asistí a trabajar como cualquier día normal. Salí un poco tarde de la casa, como malamente he tenido ese hábito. Me fui con cuidado porque desde temprano la lluvia ha estado constante. Todo marchaba normal, aunque la lluvia incrementó conforme pasaban las horas.
Cerca de las doce y media de la tarde va nuestro jefe a avisarnos que la planta va a parar y se van a suspender todas las actividades, retomándolas hasta mañana por la tarde. La planta iba a parar veinticuatro horas. Por lo tanto, los que andamos de turno de día nos dieron el día de mañana jueves.
La verdad estoy muy agradecido con Dios por la lluvia, pues, además de que ha hecho mucho calor en el estado y ya hacía tanta falta el agua, el clima ha refrescado. Ahora con la suspensión de actividades laborales para mañana jueves me da mucho tiempo para descansar muy bien, pues desde el lunes que me desvelé y he andado muy cansado desde el martes.
Es un buen momento para descansar, distraerse en casita, leer, estudiar, y qué mejor: ¡escribir!
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