Lunes, 8 de enero del 2024
Durante mi descanso salí a tomar aire, apenas había sido el mediodía, cuando me topé a una de mis alumnas favoritas, [Adriana García], en el espacio frente a la cafetería, entre los edificios uno y cuatro. [Adriana] me comentaba que tenía rato buscándome, ya que sus amigas ([Abigail], Merani y [Regina]) ya me habían saludado previamente en la mañana.
Me desahogué con [Adriana] sobre mi situación laboral, teniendo sólo cuatro materias, ya que recientemente me habían agregado un grupo de cuarto semestre para la materia de Proyectos de Creatividad e Innovación (PCI). Y fue justo en que el sol me daba a la cara y mientras hablaba con [Adriana] cuando divisé a ese par de ojos tan hermosos que venían bajando las escaleras, proviniendo del edificio cuatro.
Venían la bella Sirama y su amiga Anvernin Maar (Anvar), pero sin su amiga [Ximena]; intuyendo yo que acababan de salir de su clase de inglés avanzado. Mientras yo seguía conversando con [Adriana], Anvar me saludó verbalmente, a lo cual yo les saludé a ambas con un gesto alegre y una sonrisa, notando que Sirama bajaba la mirada.
Hoy Sirama portaba su cabello ondulado, recogido, ya que ella suele llevarlo suelto. ¡Se veía tan hermosa! Nunca le había visto ese peinado, hasta donde yo recuerdo. Anvar llevaba una banda en la cabeza para protegerse del frío los oídos.
Las dos chicas entraron a la cafetería, por algunos pocos minutos, y una vez que salieron, pasaron por detrás de mi interlocutora, pero yo seguía con la mirada a Sirama, y noté que ella también me volteó a ver, y con algún gesto, aunque no tan efusivo, le hice saber que la saludaba.
Tras otros pocos minutos terminamos de platicar [Adriana] y yo, y me regresé a mi lugar de trabajo. Estaba tan contento de haber visto a Sirama, y saber que si Anvar inició el saludo, fue porque tiene la aprobación, aunque tímida, de Sirama. Y saber que ella también me busca con la mirada me emociona.
Yo estaba tan emocionado por este semestre, ya que sabía que la materia de PCI IV que me asignaron de último momento era precisamente para el grupo de Sirama. Era como un milagro, pues yo veía muy difícil volver a coincidir con ella y sus amigas, y menos probable después de haber visto cómo me dejaron sin materias que yo quería dar.
A la una de la tarde con diez minutos fui al salón 2202 para mi clase de Environmental Education, y noté que Sirama y sus amigas estaban en el salón de enfrente, el 2203, "la pecera", separándonos una pared de cristal, pudiéndonos ver el uno al otro todo el rato.
Al final de mi clase, alcancé a voltear para atrás, caminando ya hacia mi destino, pudiendo ver que aquellos ojos también me voltearon a ver.
¡Vaya manera de iniciar un nuevo semestre!
Martes, 9 de enero del 2024
¡Hoy era el gran día! Por fin me volvería a encontrar con Sirama y sus amigas en una clase. ¡En la gran y tan esperada clase de PCI IV! Jamás pensé que me emocionaría tanto dar esta materia.
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