En esta ocasión soñé que yo estaba con mi esposa, y posiblemente con mi hermana también. Nos encontrábamos en una plaza comercial muy grande, por lo que atravesábamos varias áreas con mucha gente y muebles modernos, al igual que paredes con cerámicos brillantes y elegantes.
Recuerdo haber divisado a Sirama y a sus eternas amigas, y a su familia también, por algún rincón de la plaza comercial. Lo raro de este sueño es que yo era ahora quien se mostraba nervioso de verla, y ella se notaba muy alegre de verme, pues al parecer ya había leído las tantas cosas que escribí de ella en mi cuenta de Instagram, lo cual le había encantado mucho.
¿Será que así se siente, o se vaya a sentir, cuando lea las tantas palabras que ella causó en mí?
Fue un bonito sueño. Siempre que he soñado a Sirama la he pasado muy bien. Lo raro fue notar la inversión de papeles.
Yo antes siempre quería verla, buscarla, aunque fuera con la mirada, y la sonrisa. ¿Ahora será ella quien me busque, al menos en mis sueños?
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