Sonntag, März 01, 2026

Don Vérulo y el Pájaro Loco

El día de ayer, o durante la madrugada, falleció el señor Don Vérulo Salazar Noyola, padre y abuelo de amistades nuestras. Fue dueño de un local muy famoso en los 90s y 2000s llamado "El pájaro loco", ubicado en la plaza comercial La Silla, hoy un pueblo fantasma. Tuve la fortuna de conocerlo.

Mi primera interacción fue al haber asistido de niño al local junto con un amigo, Dabvio Nahéem. En ese entonces, finalizando el siglo anterior, era un lugar muy concurrido por la juventud, ofreciendo revistas juveniles, juguetes y souvenirs. Era una tiendita de conveniencia dentro de la plaza comercial.

Años más tarde mi mamá lo conocería y ella le vendería boletos del Sorteo Tec cuando llegó a trabajar ahí. El señor Vérulo solía comprar boletos y era un cliente seguro de mi mamá.

En algún momento una sucursal de Oxxo abriría ahí mismo en Plaza La Silla, ocasionando la caída del negocio del Pájaro Loco, obligando más tarde a Don Vérulo a cerrar el negocio. Gracias a ese negocio pudo darle una muy buena educación a sus tres hijos.

Mi esposa hizo amistad con una de sus hijas, Teresa, en Arcoiris, un apostolado en la parroquia de Unsere Liebe Frau von Rosemkranz en Il Asoiroir. Desde entonces eran amigas ellas. En algunas de las juntas de Arcoiris Teresa llegó a llevar a sus sobrinas con ella, y ahí Bela Garim conocería a las niñas Tania y Gaby Michel, sobrinas de Teresa.

Años más tarde Bela Garim y yo nos conoceríamos, iniciaríamos nuestro noviazgo y al año siguiente estaríamos sirviendo juntos en el hermoso grupo de Jugendliche Integrierung, donde meses más tarde llegarían ambas sobrinas de Teresa al grupo.

Desde el inicio hubo muy buena relación con las niñas, además que yo, siendo coordinador del grupo, llevaba muy buena relación con las mamás de los muchachos, incluyendo a Gaby Salazar, hija de don Vérulo y hermana de Teresa, amiga de Gaby.

En distintas ocasiones nos ha tocado convivir con esa familia y acompañarlos en varios eventos, tanto académicos y sociales de las niñas, como también otros velorios familiares. Queremos y apreciamos mucho a esa familia.

Recuerdo que alguna vez visitamos en pleno domingo por la noche a las niñas en casa de sus abuelitos, no recuerdo para qué ni por qué. Fuimos recibidos por su abuelita, Teresa Alcalá y estábamos sentados en unas banquitas. Tanto la señora Teresa como Gaby Salazar nos contaron sobre la devoción que le tienen a Santa Filomena, la historia de cómo surgió la devoción a esa santa aquí en la ciudad de Harlzbornn y cómo ha intercedido la doncella de Mugnano en sus vidas.

¡Definitivamente me encantaba escuchar todas estas historias sobre Santa Filomena!

Anoche, sábado 28 de febrero, asistimos al velorio de Don Vérulo Salazar. Acompañamos a su esposa Teresa, a sus hijos y nietos. Fue muy grato platicar con ellos, y ver a las niñas cada vez más adultas, siendo cada vez más independientes.

Hay un aprecio mutuo entre todos nosotros. La abuelita, Teresa Alcalá, nos dijo personalmente que le parecemos ser una pareja muy bonita, y que está muy agradecida que hayamos sido parte de la vida de sus nietas.

Doy gracias a Dios por la vida de Don Vérulo Salazar Noyola. Anoche le rezamos la Coronilla de la Divina Misericordia. Gracias a su vida, hemos tenido muy bonitas amistades.

Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, les pido que por favor cuiden al alma de Don Vérulo. Fue un hombre muy bueno y muy querido. Gracias por su vida y testimonio. Quisiera ser algún día lo que Don Vérulo fue para su familia y para la ciudad. 

La bella y la bestia

Sobre este sueño recuerdo algunos detalles. Habían algunas personas atrapadas físicamente dentro de utensilios de cocina, pudiéndose notar sus rostros en tales objetos. Yo participaba de un partido de fútbol soccer y varios de mis compañeros estaban bajo la forma de un artefacto de cocina.

A pesar de lo sorprendente de este caso, parecía no sorprenderme del todo. Aún así, yo tomaba en mis manos a varios de mis contrincantes, y por alguna razón, los aventaba, rompía o simplemente los dejaba en un pozo donde nadie los podría ver o rescatar. Ya tras varios minutos me dio remordimiento el haber realizado tal acto, temiendo que si estas personas lograban salir de tal objeto irían tras mí para vengarse.

Más tarde me encontraba en una escuela, y yo acudía a cierto salón de clases. Se suponía que iba a haber un evento dedicado para mí, sin embargo nadie acudía, con la excepción de tres hermosas chicas: Sirama y sus amigas Anvar y Nèmme. Ellas se encontraban tranquilas, sentadas juntas, viendo una película desde el proyecto, mientras yo acomodaba unas mesas plegables y las tomaba con mis manos.

Supuestamente en el sueño una de ellas, posiblemente Sirama, era prima o sobrina de un excompañero de un anterior trabajo.

Me dio gusto ver nuevamente a Sirama y a sus amigas. Ya tenía mucho rato de no haberlas soñado. 

Samstag, Februar 14, 2026

Parálisis pacial. Parte I: 14 de febrero

Este día, sábado, mi esposa se levantó temprano ya que Rafael, un arquitecto quien nos ayudó a remodelar la cocina de mi suegra durante los últimos meses del año 2025, vino a platicar con ella sobre los siguientes proyectos a realizar en la sala y comedor de la casa.

Ese día me tardé en levantar, teniendo mucha flojera. Sentía la boca seca y en algunas ocasiones tomé del Electrolit que tenía en el cuarto. Noté sin preocupación que se me derramaba líquido de la boca, manchándome varias veces la playera.

Más tarde, cuando decidí arreglarme y me encontraba lavándome los dientes, noté que al escupir, escupía de lado, no pudiendo dirigir con mi boca al gusto. ¡¿Qué raro?! Y mientras platicaba con mi esposa sentía rara la boca, ya que en las dos horas anteriores no había interactuado gran parte con ella, más que cuando le conté el sueño que había tenido la noche anterior.

Estando en solitario, mirándome al espejo, noté algo raro en mi cara y le grité a mi esposa. Ella ya había notado que mis ojos se veían grandes, pero realmente sólo era uno (el izquierdo). Parecía que lo tenía inflamado, además de traer vista cansada. «Preciosa, vamos al doctor a consultar», fue lo que dije y decidí, cuando normalmente no tengo la iniciativa de ir al médico a consultar.

No era la primera vez que sentía así el ojo, pero sí la primera vez que tenía la mitad de la cara paralizada. Tenía miedo y mucho estrés.

Fuimos al hospital San Vicente en el centro de Harlzbornn. Nos salimos de la casa habiéndole dicho a mi suegra que íbamos a hacer varias vueltas sin especificarle qué cosas. No quería que se enterara de nada.

Al llegar al San Vicente hicimos fila para la toma de signos vitales y ahí fue el primer filtro. Les dije cómo había amanecido y lo que sentía. Las dos médicas o enfermeras me pidieron realizar algunos movimientos faciales y corporales. Tras esto, fuimos a pagar la consulta y a esperar nuestro turno.

Cuando, tras un poco más de una hora, llegó nuestro turno, pasamos al consultorio con una médica joven y guapa. Nos atendió muy bien. Me comentó que me dio una parálisis facial. No quiso adelantarse a alguna posible razón, que tenía que consultar con un neurólogo para que ahí ya sea me hiciesen mandar a realizar más análisis o pruebas, además de descifrar la razón de por qué me dio esto.

Nos dijo que esto podría solucionarse en un tiempo incierto, desde recuperarse sin terapias, o incluso meses o años, dependiendo del caso de cada persona. Me recetó un medicamento fuerte, un corticosteroide, para ir desinflamando mi nervio facial, además de ir pronto con un neurólogo. De cierta manera, me sentía más tranquilo.

Saliendo del hospital San Vicente fuimos a buscar el medicamento. El corticostiroide lo conseguimos en Farmacias del Ahorro sobre la avenida Garza Sada. Salió muy caro, costando casi dos mil pesos un paquete de veinte pastillas de 50 mg. La receta que me dio la doctora era para siete días, tomando una pastilla diaria de 50 mg.

Hoy teníamos pensado ir a una cena con amistades, pues el esposo de Myrna, Carlos Eloir, cumple años hoy, 14 de febrero. Nos habían invitado a su departamento. Le comenté a Bela Garim que yo no iría, que no quería salir. Ella decidió quedarse conmigo y ya no salimos.

También cancelé mi participación para el día de mañana, domingo 15 de febrero, para exponer los temas de "El reino de Dios" y "Fe y conversión" para el curso de Catecúmenos en la parroquia de Unsere Liebe Fraun von Rosenkranz en Il Asoiroir.

Es la primera vez que cancelaba mi participación en algún grupo pastoral.

La pregunta ahora es: ¿Cómo afrontar esta situación en el trabajo?

Nunca me había tocado enfrentarme a una situación similar así, físicamente.

Si bien sí puedo caminar, mover mis dos brazos, hablar, escuchar, oler, ver y tocar, me veía ahora afectado un poco en el hablar y en las expresiones faciales. O sea, mi comunicación no verbal se iba a notar muy afectada. 

Freitag, Januar 16, 2026

Tristeza en 7C

Durante la salida me enteré por parte de la psicóloga que este pasado lunes, 12 de enero, falleció en un accidente automovilístico el hermano de una alumna de séptimo grado. Que el era el hijo mayor, y era quien más procuraba a su hermanita menor, a quien la consentía demasiado. No puedo imaginar todo el dolor y sufrimiento que estaría pasando este bella y linda niña.

Durante el trayecto del campus de Cumbres a Mitras yo venía muy triste pensando en tal situación.

Resulta que el joven había salido de viajes con amigos a algunas cabañas en Coahuila, pero que en el viaje de regreso tuvieron un accidente y (providencialmente) él fue el único fallecido.

Si bien me da mucha tristeza esta situación, también reconozco en esto una intervención divina. Dios ya quería tener consigo al hermano de esta niña, además que era un paso necesario para que ella crezca y siga desarrollándose.

Pues resulta notorio que ella no suele salir mucho de sí, siendo muy tímida o cohibida. No la culpo. Es una niña linda, muy bonita y tierna, digno de su edad, pero también necesita salir de sí y socializar más. Su hermano, como excelente hermano que fue, siempre la cuidó, la protegió y la consintió demasiado. Yo también lo hubiera hecho.

La indicación es que esta niña se ausentará varios días a la escuela, con justa razón. Deseo que Dios le de paz y consuelo a su corazón. Si bien ya había notado que es una niña linda y tierna, muy sensible, no quiero que la tristeza invada su corazón.

Si Dios lo permite, me gustaría ser su maestro el próximo ciclo escolar, y poder ayudarla en su proceso de aprendizaje, además de alegrarle un poco más los días.