El día de hoy habíamos quedado [Iliana] y yo en vernos en Plaza Fiesta Anáhuac, cerca de las cinco de la tarde, para ir a comer al Chilli's y platicar, seguirnos conociendo. Ambos anduvimos de noche esta semana, pero ella hoy sábado sí descansa, mientras que yo todavía entro a trabajar al rato, a las diez de la noche.
En la mañana yo ya había programado tres alarmas para despertarme a tiempo, pues temía quedarme dormido y no asistir a la cita. Las programé entre las doce del mediodía y las dos y media de la tarde, pensando salir cerca de las tres de la tarde de Laubax para dirigirme a Klairebeaux, donde tomaría la ruta 205, la cual me dejaría sobre la avenida Barragán, frente a la plaza comercial.
Claro que la verdad me quedé más rato acostado, pues tenía mucho sueño. Toda esta semana que trabajé de noche me estuve levantando sino hasta las cuatro o cinco de la tarde, por lo que hoy tenía que madrugar para poder ver a [Iliana].
Cerca de las tres y media le mandé un mensaje a ella preguntándole que si la podía ver a las seis de la tarde, en lugar de las cinco. Ella me contestó casi una hora después que no había problema.
Eran casi las cuatro de la tarde cuando yo ya estaba alistándome, casi por salir de mi hogar, cuando recibo un mensaje de [Iliana]. Me decía que se disculpaba mucho, que seguramente la mataría, porque no podría verme hoy.
Me explicó que al auto de su hermana se descompuso y había tomado entonces el carro de ella, pero su hermana llegaría hasta las siete y media de la tarde, siendo ya un poco tarde para vernos todavía.
Le dije que no había problema, que ya luego nos pondríamos de acuerdo para volver a salir. Claro que esto significaría que podrían pasar cerca de dos semanas para volvernos a ver, pues ella turna cada semana entre los turnos de día y noche, mientras que yo roto turnos cada semana, siendo cinco turnos distintos.
No puedo negar que sí me agüité, pues yo quería mucho salir con [Iliana]. La verdad es una chica muy linda, guapa. Es tranquila, inteligente, responsable en su trabajo. Cómo deseo saber más de ella, y espero al mismo tiempo que ella desee seguirme conociendo.
Odio tener que esperar mucho tiempo para volver a verla.
Claro que la verdad me quedé más rato acostado, pues tenía mucho sueño. Toda esta semana que trabajé de noche me estuve levantando sino hasta las cuatro o cinco de la tarde, por lo que hoy tenía que madrugar para poder ver a [Iliana].
Cerca de las tres y media le mandé un mensaje a ella preguntándole que si la podía ver a las seis de la tarde, en lugar de las cinco. Ella me contestó casi una hora después que no había problema.
Eran casi las cuatro de la tarde cuando yo ya estaba alistándome, casi por salir de mi hogar, cuando recibo un mensaje de [Iliana]. Me decía que se disculpaba mucho, que seguramente la mataría, porque no podría verme hoy.
Me explicó que al auto de su hermana se descompuso y había tomado entonces el carro de ella, pero su hermana llegaría hasta las siete y media de la tarde, siendo ya un poco tarde para vernos todavía.
Le dije que no había problema, que ya luego nos pondríamos de acuerdo para volver a salir. Claro que esto significaría que podrían pasar cerca de dos semanas para volvernos a ver, pues ella turna cada semana entre los turnos de día y noche, mientras que yo roto turnos cada semana, siendo cinco turnos distintos.
No puedo negar que sí me agüité, pues yo quería mucho salir con [Iliana]. La verdad es una chica muy linda, guapa. Es tranquila, inteligente, responsable en su trabajo. Cómo deseo saber más de ella, y espero al mismo tiempo que ella desee seguirme conociendo.
Odio tener que esperar mucho tiempo para volver a verla.
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