El día de hoy soñé que me encontraba nuevamente realizando mis prácticas profesionales para una pequeña empresa que se dedica a fabricar productos químicos para la industria metal-mecánica. En la vida real, yo pertenecí a esta empresa del verano del 2010 al verano del 2011.
En este sueño yo seguía también yendo a la universidad. Así que a veces tenía que pedir permisos para salir temprano o faltar ciertos días, claro que recuperaba el tiempo quedándome más tiempo en otros días, justo como en la vida real lo hice.
Al inicio yo me encontraba con dos jóvenes profesionistas, probablemente ingenieros químicos, y teníamos que dar una exposición ante un cliente. Recuerdo que íbamos en el automóvil de uno de ellos, yo iba en la parte trasera y estábamos escuchando la radio. Estaba la canción de "Work" de Rihanna con Drake y yo me ponía a cantar intermitentemente pedazos de la canción. "Work, work, work, work, work, work, ..."
Minutos más tarde me comentarían que teníamos que ir a cierta parte, no recuerdo el nombre de la ciudad, y me mostraron varios mapas, y yo tenía que localizar en qué punto se encontraba el lugar al que nos dirigiríamos. Tras varios errores, descubrí que teníamos que ir hacia Estados Unidos. No recuerdo el estado norteamericano donde se ubicaban las oficinas de nuestro cliente, pero sí recuerdo que en un principio confundí el mapa de aquel país con nuestras tierras mexicanas.
Después nos encontraríamos varios ingenieros (químicos) y yo para ver los pendientes para esa junta con el cliente. No estoy seguro si estaríamos viendo información sobre la formulación de los productos o algunas especificaciones técnicas. Yo me sentía dividido, porque tenía que estudiar para exámenes de la facultad.
Más tarde me encontraría con otro amigo de la preparatoria Il Zièdew Abanarins, Java von Falko. Recuerdo que nos encontrábamos en los pasillos de un súpermercado. Al final nos detuvimos en un puesto de dulces que se encontraba dentro de esta tienda y yo pedía unos chocolates. Habían de varias marcas, y yo escogía de Kinder Bueno, Carlos V y otra marca que no recuerdo. ¡Tenía tantas ganas de comer chocolate!
Hoy en día la empresa ha crecido. Su sitio de internet ha mejorado. Al parecer ya tienen más personal, otro químico formulador de tiempo completo. Seguramente notaron que era necesario alguien de tiempo completo y no un practicante tan ineficiente como yo. La verdad me da gusto que estén creciendo. Esa es la idea de todo negocio.
Qué curioso, soñar con gente del pasado.
Hace aproximadamente dos años el gerente de ventas, [Evan], de tal empresa, me contactó por internet, a través de la red social LinkedIn. Al ver en mi perfil la empresa donde trabajo, la cual se dedica a fabricar detergente en polvo, me mandó un mensaje para preguntarme si todavía trabajaba ahí.
A los pocos días le contesté, pues esa red social casi no la utilizo. Me pidió mi número celular y un día por la mañana se comunicó conmigo. Nos saludamos y nos actualizamos brevemente. [Evan] quería saber si en la empresa donde laboro realizábamos pruebas de biodegradabilidad de detergentes, pues uno de los clientes de ellos se lo pedían.
La verdad nunca había escuchado de tales pruebas, pero sí sé muy bien que los detergentes que fabricamos son biodegradables, en parte porque el ingrediente activo, el dodecilbencénsulfonato de sodio, el cual proviene del dodecilbenceno (lineal), se descompone más fácilmente, siendo así biodegradable.
Le comenté a [Evan] que lo revisaría y le preguntaría a la gente de laboratorio (investigación y desarrollo). [Rocío], la encargada de tal departamento, me comentó que en nuestra empresa no se realizan las pruebas de biodegradabilidad, pero que se mandaron a hacer hace mucho tiempo en los laboratorios de servicios profesionales de nuestra Alma Mater, la Klairebeaux Mehnarins, en mi escuela de Ekimasce.
