Freitag, April 24, 2020

Santanderizándome y finiquitándome

Tenía decidido aprovechar el día de hoy para realizar algunas vueltas pendientes que desde hace más de un mes quería hacer. Aunque sí me había levantado temprano para bañarme, me quedé acostado y dormido durante casi tres horas o poco más hasta que comimos juntos mi mamá, mi hermana y yo.

La noche anterior me había desvelado, como en las últimas semanas lo he hecho, jugando Age of Empires II The Definitive Edition, aprovechando que hoy descansé. Debo reconocer que no debería pasar tantas horas jugando este juego, sin embargo, me es muy fácil caer en la tentación de seguir jugando, ya que en una partida puedo pasar tres o cuatro horas.

Tras haber comido y haberme arreglado, salí primero al banco. Fui a la sucursal de Santander más cercana a mi hogar en Kristalia, sobre la avenida Acapulco. Tras un minuto o dos pude estacionarme en un cajón del estacionamiento de la sucursal.

Al bajarme vi que había una fila para entrar al banco, la cual consistía de poco más de diez personas. No pasaron muchos minutos cuando una chica muy linda y agradable que labora ahí en Santander salió a preguntar si habría alguien que ocupara algún trámite con los ejecutivos. Sólo yo y la persona que había recién llegado y que se había puesto detrás de mí fuimos los únicos que pasamos junto con la señorita que salió.

A cada uno le preguntó qué trámite era el que íbamos a realizar. Yo comenté que ocupaba activar el Súper Token, a lo cual ella me respondió que ella misma podía ayudarme con tal trámite, lo cual me alegró.

Tras dar otras instrucciones y apoyo, la chica que me había ofrecido su ayuda ahora se sentó a lado mío y me guió en cómo desactivar mi Súper Token, ya que la aplicación de este banco la había ya desinstalado e instalado más de una vez, por lo que hacía mi Súper Token original inválido, no pudiendo así generar mi NIP dinámico, y así tampoco podría realizar otras tareas en la página de internet de ellos.

Cabe destacar que desde que había llegado yo al banco, en lugar de continuar usando los datos que mi proveedor de telefonía me otorga, opté por utilizar la red inalámbrica del banco. Fue así como pude seguir conectado en las redes sociales.

Le había comentado a la señorita que yo no podía accesar a la aplicación desde hace ya varias semanas. Cuando quise demostrar que al querer abrir la aplicación pasaría lo mismo de las demás veces anteriores, para mi sorpresa sucedió que en esta ocasión sí pude accesar a mi cuenta a través de la aplicación de Santander Móvil. ¡Maldita sea!

No tardamos mucho para poder generar mi nuevo Súper Token. Logré usar la aplicación de Santander para generar el tan esperado NIP dinámico y la verdad quedé muy tranquilo. Con este movimiento ya puedo ahora hacer transferencias, revisar mis estados de cuenta, entre otras muchas cosas. Le agradecí bastante a la chica su apoyo y salí muy feliz del banco.

Subí entonces al auto y me dirigí a mi anterior trabajo: Cèraisil. Durante mi viaje en auto hacia Klairebeaux noté que mi celular no podía usar los datos de mi proveedor de telefonía. Curiosamente desde que salí del banco no funcionaban los datos. Todo esto me estresó mucho.

Al llegar a Cèraisil me estacioné en un cajón al frente de la empresa, sobre la avenida República Mexicana. Esperé a que fueran las tres y media de la tarde. Estaba nervioso, ya que era la primera vez que regresaba a este lugar desde el 29 de febrero.

Montag, April 20, 2020

Historia de la Divina Misericordia

"Faustina, hija mía, quiero que seas mi secretaria, mi apóstol de la misericordia. Darás a conocer al mundo el océano de mi gran misericordia, que es la salvación para la humanidad sufriente."

Por medio de una serie de revelaciones a la hermana Faustina, nuestro Señor le enseñó lo fundamental de la confianza en la misericordia. Y Él la usó como un canal para prodigar grandes tesoros y recordatorios al mundo.

Le pidió un tiempo especial de meditación para recordar su pasión y muerte, y le dio instrucciones de orar a las tres de la tarde, en especial por aquellos que se encuentran atrapados por el pecado.

El señor añadió una gran promesa a todo esto diciendo:
Las tres de la tarde, hora de mi gran misericordia. Cuantas veces oigas el reloj dando las tres de la tarde, sumérgete totalmente en mi misericordia, adorándola y glorificándola. Suplica a Su omnipotencia para el mundo entero, y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió Mi misericordia de par en par para cada alma.

En esa hora podrás obtener lo que pidas para ti y para los demás. Y nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi pasión. En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero. La misericordia triunfó sobre la justicia.

Procura rezar el Vía Crucis en cuanto te lo permitan tus deberes. Si no puedes, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi corazón que está lleno de misericordia. Y si tampoco te es posible, sumérgete en oración, allí donde estés, aunque sea por un breve instante.

Y nuestro Señor también le dio una oración especial: la Coronilla de la Divina Misericordia. Y le dijo estas palabras:
Hija mía,anima a las almas a rezar la coronilla que te he dado. A quienes recen esta coronilla me complazco en darles lo que me pidan. Todo aquel que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendarán a los pecadores como su último refugio de salvación. Hasta el pecador más empedernido si reza esta coronilla, tan solo una vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita.

Deseo que el mundo entero conozca mi misericordia y concederé gracias inimaginables a las almas que confían en Mi misericordia. Cuando recen esta coronilla en presencia del moribundo, yo me pondré, entre Mi Padre y él, y no seré como juez justo, sino como misericordioso salvador.

Nuestro Señor habló a Sor Faustina
Yo deseo que se establezca una fiesta de la misericordia

Sonntag, April 12, 2020

¿Cómo viví esta Cuaresma 2020?

¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya! ¡Gloria a Dios!

Finalmente es domingo de Pascua, fiesta de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. ¡Viva Cristo Rey!

En verdad me siento muy alegre por la celebración, la razón de nuestra fe católica. Dichoso de que Dios haya mandado a su hermoso hijo para librarnos de nuestros pecados.

¡Gracias, mi Dios!

Este año la Cuaresma fue muy distinta a lo que todos planeamos. La pandemia por el virus del Covid-19 afectó a todo el mundo, de muchas maneras.

Desde inicios se tomaron medidas de prevención para evitar el contagio. Incluso poco antes de comenzar la Cuaresma o justo en el comienzo, ya comenzaban a dar la eucaristía en la mano. Decisión que, respetándola, no me parece. Claro que me tomó tiempo reconocerla como verdadera y justa medida por parte de la Iglesia, aunque no me guste o parezca.

En una ocasión en misa, el domingo 8 de marzo, al comulgar, noté que el ministro de la comunión quería, casi a la fuerza, darme del cuerpo de Cristo en la mano. Yo estratégicamente puse mis manos detrás de mí, obligándole a dármela en la boca. Y así fue, muy al disgusto del pobre y obediente ministro. No me gustó que fuera obligado, pues en otras parroquias era sólo opcional.

Pasando esa fecha, la situación globalmente fue empeorando, por lo que la Arquidiócesis de Harlzbornn no tardó en lanzar varios comunicados a través de las redes sociales y medios de comunicación en donde terminaron dando una dispensa de la obligación de la asistencia a misa.

Esa misma semana fue aumentando la disminución de actividades. No sólo la cancelación de las misas públicas, sino también el sacramento de la confesión, a no ser que fuera en caso de peligro de muerte.

Fue así que la última misa que viví de forma presencial fue la del 8 de marzo. La última vez que comulgué la hostia consagrada y, durante varias semanas, la última vez que vi en persona a Jesús Eucarístía en persona.

Fue hasta el domingo de ramos, la semana pasado, cuando eran cerca de las siete y media de la tarde cuando iba arribando a mi casa en Kristalia, que vi una camioneta sobre cuya caja iba un sacerdote portando el Santísimo Sacramento encima de un altar montado, dándonos alegría a varios de los que pasábamos por ahí y vivimos en las colonias aledañas.

No niego que me alegré demasiado e incluso quise llorar por mis grandes pecados, reconociéndome que no merezco tantas gracias. Y aún así, Dios es misericordioso, que sale al encuentro de nosotros.

Sinceramente, caí mucho en pecado esta Cuaresma, en especial pecados de lujuria. Muchos días consecutivos, y varias recaídas. Soy nefasto.

Descuidé mucho la oración, la lectura bíblica. Al no poder confesarme y no poder asistir a misa, sumándole que trabajo por turnos, me fui hundiendo más en el pecado, por mi gran falta de fuerza de voluntad.

La verdad, eso de que en las redes sociales pasaran las misas, las horas santas, la comunión espiritual, los rezos de rosarios y demás oraciones, no me beneficiaron. Sólo espero que muchos, sino es que todos los demás, sí se hayan sentido bien con tales actividades desde casa.

En lo personal, yo extraño ir a misa, frecuentar los sacramentos de la confesión y la comunión sacramental; ir al Santísimo, aunque sea para dormir; ver a personas en los templos; hacer el tour Iglesias.

Sinceramente, me pegó muy feo lo de la contingencia. Si bien muchos dicen que con esto ahora sí valoraron lo que perdieron (la eucaristía), yo, siempre sabiendo lo que es la eucaristía para mí, yo sí sabía lo que perdí, y me duele mucho.

Siento que quienes no reconocen el gran valor del Santísimo sacramento, no han valorado la falta de la eucaristía en sus vidas. Si no se confesaban antes, no creo que lo vayan a hacer.

Además, en mi casa no gozo de tanta privacidad como para ponerme a adorar a Dios cantando o rezando a voz alzada. No puedo utilizar la computadora sin audífonos para escuchar una misa mientras mi mamá o mi hermana tienen música puesta o alguna película distractora.

Mi cuarto no tiene puerta y está en la pasada hacia el patio. Y vaya que estos días de cuarentena tanto mi mamá y mi hermana han estado lavando y secando ropa por varios días.

No he formado parte de ninguna sesión de mi clase de Biblia desde el mismo 8 de marzo. No me siento cómodo para realizar chat con micrófono en mi casa mientras mi mamá o mi hermana están en la casa. No tengo un espacio aislado donde pueda sentirme en paz o sin distracciones o ruidos.

Extraño mucho el estar en la Iglesia, pues es un lugar seguro donde yo puedo hacer oración y estar frente a frente a mi Dios, a mi Señor.

Y además de Dios, a quien tampoco he visto es a mi hermosa novia, Bela Garim. Acordamos no vernos, para cuidar la salud de nuestras familias y de nosotros mismos. En específico, para cuidar la salud de su mamá, quien es mayor que mi mamá.

Además, a mi mamá le vale lo de la pandemia, incluso se ha visto incrédula. Sólo espero que no se enferme, pues ella no cuida tanto su salud y podría pegarle fuerte, sin mencionar lo peor.

Con Bela Garim he platicado todos los días, como siempre, a través de WhatsApp y Facebook. Y de vez en cuando hacemos videollamada. Pero no es lo mismo.

Extraño estar con ella, a su lado, verla a los ojos, abrazarla, decirle todas las palabras de cariño que siempre le digo, y darle muchos besos. ¡La amo demasiado! Los días sin ella son aburridos, y parece que son menos interesantes.

Lo que sí es que, aunque me duela, sé que todo está bien, pues ambos sabemos que el sacrificio que estamos realizando de no vernos, es por un bien mayor ahorita: la salud. Espero Dios tome este sacrificio como le sea agradable y sirva para disminuir la tribulación que todo mundo estamos pasando.

¡Ya quiero que termine la pandemia! ¡Maldito coronavirus!

¡Dios, no nos abandones! ¡Ten misericordia!

Samstag, April 11, 2020

El anillo de compromiso de los nibelungos

Como les he platicado, en el mes de marzo cambié de trabajo. Ahorita ya me está yendo mejor, profesional y económicamente, gracias a Dios. Lo cual me ha motivado a ahorrar dinero y tener muy en cuenta los planes de casarnos mi novia Bela Garim y yo pronto.

Ya tenía dinero ahorrado desde antes de cambiarme de trabajo. Y claro que tenía pensado que con esos ahorros consiguiera el anillo de compromiso que pienso darle a mi novia.

Ya sabía dónde ir a buscar la joya, pero gracias a la contingencia por el virus del Covid-19, me detuve para ir a buscar el tan esperado anillo que pronto le daré a mi novia. Sólo había buscado en línea opciones de anillos, pensando que mientras dure la pandemia así iba a estar, viendo anillos bonitos por internet.

Yo quería ir a la joyería La Esmeralda, la cual tiene varias sucursales en la ciudad de Harlzbornn. Ahí fue donde conseguí, hace casi tres años, el anillo de promesa que le di a Bela Garim al terminar precisamente la vigilia de Pascua del año 2017 en Santa María de la Juventud.

Lo que me gusta de ese anillo que le di es que es muy original, pues tiene forma de corazón. Al cuerpo del anillo es de oro rosa, y en medio del corazón tiene un diamantito. Le da un toque muy lindo y hermoso.


Varios amigos ya se han casado o comprometido y no he perdido la oportunidad de ver los anillos de las mujeres felices y emocionadas, por lo que me he asomado a sus dedos anulares. Algunas piedras enormes, otras pequeñas, pero siempre diamantes; lo cual me ha llevado a pensar que podría tener alguna otra opción más llamativa y original, cuidando los detalles.

Fue así que comencé a considerar los anillos de piedras naturales: safiro, rubí, esmeralda, ópalo, amatista, morganita, etcétera. La variedad de formas, colores y precios más accesibles (a comparación del diamante) fue lo que me llamó la atención.

Leí que la piedra por excelencia es el diamante, pues nada lo corta ni lo maltrata. De ahí le siguen el rubí y la esmeralda, pasando por las otras piedras hasta llegar a la perla. Cabe destacar que la escala de la dureza no es lineal, sino logarítmica, o exponencial, por lo que la dureza cambia precipitadamente después del diamante.

No por nada el diamante es la piedra por excelencia, significando también la eternidad, por lo que es un material que resistirá todos los golpes, así como uno espera que sea una relación de pareja. Ojalá así fuera siempre.

Hoy sábado, en la tarde, mientras me encontraba en la laptop, se me ocurrió volver a revisar las opciones de anillos de compromiso de la joyería La Esmeralda. Noté que la página de internet de ellos ya había cambiado algo, pues aparecían menos modelos de anillos.

Ya no estaba un anillo de compromiso con morganita, el cual me había fascinado porque la piedra tenía forma de corazón: Un diseño único y encantador. Noté que la página ofrece asistencia por chat, y no desaproveché la oportunidad.

Además de notar el cambio de la página web, la asistencia por chat, descubrí una oferta de nuevos modelos, además de un descuento en casi todos los productos que ofrecen. Y muy buenos descuentos.

Desde la portada de la página del sitio apareció una línea de productos nuevos que ofrecen, la cual me llamó la atención, pues eran anillos de diamante azul. ¡Diamante! Y hubo un anillo que me enamoró.


¿Apoco no es hermoso? Es de oro blanco, con diamante natural y diamante azul. Y lo mejor es que el precio es muy bueno, accesible.

Por medio del chat de asistencia agendamos mi visita a la sucursal de Nibelünge para este próximo miércoles, 15 de abril, después del mediodía. Estoy emocionado porque prácticamente ya conseguí el anillo.

Falta verlo en persona. Lo que no me agradó del todo es que ellos te recomiendan entregarte el anillo en la medida que lo tengan. Una vez que lo entregues a la doncella, y en caso de que no le quede, ir nuevamente con ellos para que lo arreglen el tamaño.

No recomiendan cambiar el tamaño del anillo desde un inicio para luego, tras haberlo dado, volverlo a modificar, pues se dañaría el material.

En el 2017 cuando pedí el anillo de promesa, lo compré en el número de tamaño 8. Resultó quedarle grande a Bela Garim, por lo que tuvimos que llevarlo a que lo hicieran más chico. Y según yo, su tamaño de anillo es 7.5.

Así que posiblemente en unos meses volvamos a la sucursal a pedir que lo hagan, esta vez, más grande. ¡Qué emoción!

Todo un mundo interesante el de los anillos y las piedras preciosas. ¡Preciosa, nos vamos a casar!

Donnerstag, April 09, 2020

Frustraciones con la app de Santander

Hace poco más de un mes que me cambié de trabajo, y con esto cambié también de banco en donde se me deposita mi sueldo. Antes pertenecí a Banorte, y ahora a Santander. Pensé que sería un buen cambio, pero ha resultado ser un pésimo cambio.

Todo marchaba bien. Hace días pude transferir mi dinero ahorrado en Banorte a mi cuenta de Santander. Claro que batallaba ya para acceder en la aplicación de éste último.

Dienstag, April 07, 2020

Una noticia desgarradora

Anoche mi novia Bela Garim me escribía por WhatsApp que hace tiempo que no veía publicaciones de la cuenta de "El blog de [Emma] y [Didier]" en Facebook.. Yo le contesté que a lo mejor han de andar muy ocupados, que posiblemente [Emma] está embarazada o que que traen otros proyectos. Como que [Gaby] no quedaba del todo convencida, pero yo pensaba en cosas tranquilas.

Hoy quise sacar la duda y le pregunté a una amiga, Saler Megalars, quien junto con su novio Giorsejy otros amigos conocimos en un evento provida donde los invitados principales eran [Emma] y [Didier]. Muchos nos sentíamos atraídos por ver un matrimonio católico misionero. Ellos eran un gran modelo a seguir. Él filósofo, ella psicóloga. Personalidades distintas y complementarias, pero compartiendo su fe católica y sus conocimientos y experiencias de vida.

Mi amiga [Elsa] efectivamente pudo resolver nuestra duda. [Emma] y [Didier] se divorciaron.

Así es. ¡Se divorciaron!

Cuando leía lo que mi amiga me escribió, no lo pude creer.

Inmediatamente le comenté a mi novia por WhatsApp la terrible noticia. Ambos nos pusimos muy tristes. No esperábamos esto. Bela Garim presentía algo malo, pero tampoco lo dijo. Yo nunca lo imaginé, ni lo pensé ni lo deseé.