Samstag, April 11, 2020

El anillo de compromiso de los nibelungos

Como les he platicado, en el mes de marzo cambié de trabajo. Ahorita ya me está yendo mejor, profesional y económicamente, gracias a Dios. Lo cual me ha motivado a ahorrar dinero y tener muy en cuenta los planes de casarnos mi novia Bela Garim y yo pronto.

Ya tenía dinero ahorrado desde antes de cambiarme de trabajo. Y claro que tenía pensado que con esos ahorros consiguiera el anillo de compromiso que pienso darle a mi novia.

Ya sabía dónde ir a buscar la joya, pero gracias a la contingencia por el virus del Covid-19, me detuve para ir a buscar el tan esperado anillo que pronto le daré a mi novia. Sólo había buscado en línea opciones de anillos, pensando que mientras dure la pandemia así iba a estar, viendo anillos bonitos por internet.

Yo quería ir a la joyería La Esmeralda, la cual tiene varias sucursales en la ciudad de Harlzbornn. Ahí fue donde conseguí, hace casi tres años, el anillo de promesa que le di a Bela Garim al terminar precisamente la vigilia de Pascua del año 2017 en Santa María de la Juventud.

Lo que me gusta de ese anillo que le di es que es muy original, pues tiene forma de corazón. Al cuerpo del anillo es de oro rosa, y en medio del corazón tiene un diamantito. Le da un toque muy lindo y hermoso.


Varios amigos ya se han casado o comprometido y no he perdido la oportunidad de ver los anillos de las mujeres felices y emocionadas, por lo que me he asomado a sus dedos anulares. Algunas piedras enormes, otras pequeñas, pero siempre diamantes; lo cual me ha llevado a pensar que podría tener alguna otra opción más llamativa y original, cuidando los detalles.

Fue así que comencé a considerar los anillos de piedras naturales: safiro, rubí, esmeralda, ópalo, amatista, morganita, etcétera. La variedad de formas, colores y precios más accesibles (a comparación del diamante) fue lo que me llamó la atención.

Leí que la piedra por excelencia es el diamante, pues nada lo corta ni lo maltrata. De ahí le siguen el rubí y la esmeralda, pasando por las otras piedras hasta llegar a la perla. Cabe destacar que la escala de la dureza no es lineal, sino logarítmica, o exponencial, por lo que la dureza cambia precipitadamente después del diamante.

No por nada el diamante es la piedra por excelencia, significando también la eternidad, por lo que es un material que resistirá todos los golpes, así como uno espera que sea una relación de pareja. Ojalá así fuera siempre.

Hoy sábado, en la tarde, mientras me encontraba en la laptop, se me ocurrió volver a revisar las opciones de anillos de compromiso de la joyería La Esmeralda. Noté que la página de internet de ellos ya había cambiado algo, pues aparecían menos modelos de anillos.

Ya no estaba un anillo de compromiso con morganita, el cual me había fascinado porque la piedra tenía forma de corazón: Un diseño único y encantador. Noté que la página ofrece asistencia por chat, y no desaproveché la oportunidad.

Además de notar el cambio de la página web, la asistencia por chat, descubrí una oferta de nuevos modelos, además de un descuento en casi todos los productos que ofrecen. Y muy buenos descuentos.

Desde la portada de la página del sitio apareció una línea de productos nuevos que ofrecen, la cual me llamó la atención, pues eran anillos de diamante azul. ¡Diamante! Y hubo un anillo que me enamoró.


¿Apoco no es hermoso? Es de oro blanco, con diamante natural y diamante azul. Y lo mejor es que el precio es muy bueno, accesible.

Por medio del chat de asistencia agendamos mi visita a la sucursal de Nibelünge para este próximo miércoles, 15 de abril, después del mediodía. Estoy emocionado porque prácticamente ya conseguí el anillo.

Falta verlo en persona. Lo que no me agradó del todo es que ellos te recomiendan entregarte el anillo en la medida que lo tengan. Una vez que lo entregues a la doncella, y en caso de que no le quede, ir nuevamente con ellos para que lo arreglen el tamaño.

No recomiendan cambiar el tamaño del anillo desde un inicio para luego, tras haberlo dado, volverlo a modificar, pues se dañaría el material.

En el 2017 cuando pedí el anillo de promesa, lo compré en el número de tamaño 8. Resultó quedarle grande a Bela Garim, por lo que tuvimos que llevarlo a que lo hicieran más chico. Y según yo, su tamaño de anillo es 7.5.

Así que posiblemente en unos meses volvamos a la sucursal a pedir que lo hagan, esta vez, más grande. ¡Qué emoción!

Todo un mundo interesante el de los anillos y las piedras preciosas. ¡Preciosa, nos vamos a casar!

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