Montag, April 20, 2020

Historia de la Divina Misericordia

"Faustina, hija mía, quiero que seas mi secretaria, mi apóstol de la misericordia. Darás a conocer al mundo el océano de mi gran misericordia, que es la salvación para la humanidad sufriente."

Por medio de una serie de revelaciones a la hermana Faustina, nuestro Señor le enseñó lo fundamental de la confianza en la misericordia. Y Él la usó como un canal para prodigar grandes tesoros y recordatorios al mundo.

Le pidió un tiempo especial de meditación para recordar su pasión y muerte, y le dio instrucciones de orar a las tres de la tarde, en especial por aquellos que se encuentran atrapados por el pecado.

El señor añadió una gran promesa a todo esto diciendo:
Las tres de la tarde, hora de mi gran misericordia. Cuantas veces oigas el reloj dando las tres de la tarde, sumérgete totalmente en mi misericordia, adorándola y glorificándola. Suplica a Su omnipotencia para el mundo entero, y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió Mi misericordia de par en par para cada alma.

En esa hora podrás obtener lo que pidas para ti y para los demás. Y nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi pasión. En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero. La misericordia triunfó sobre la justicia.

Procura rezar el Vía Crucis en cuanto te lo permitan tus deberes. Si no puedes, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi corazón que está lleno de misericordia. Y si tampoco te es posible, sumérgete en oración, allí donde estés, aunque sea por un breve instante.

Y nuestro Señor también le dio una oración especial: la Coronilla de la Divina Misericordia. Y le dijo estas palabras:
Hija mía,anima a las almas a rezar la coronilla que te he dado. A quienes recen esta coronilla me complazco en darles lo que me pidan. Todo aquel que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendarán a los pecadores como su último refugio de salvación. Hasta el pecador más empedernido si reza esta coronilla, tan solo una vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita.

Deseo que el mundo entero conozca mi misericordia y concederé gracias inimaginables a las almas que confían en Mi misericordia. Cuando recen esta coronilla en presencia del moribundo, yo me pondré, entre Mi Padre y él, y no seré como juez justo, sino como misericordioso salvador.

Nuestro Señor habló a Sor Faustina
Yo deseo que se establezca una fiesta de la misericordia

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