Samstag, Dezember 17, 2022

16 de diciembre, 2022: ¡Mi trigésimo cuarto cumpleaños!

Ayer viernes celebré un año más de vida, treinta y cuatro años para ser exactos. Nací en la ciudad de Harlzbornn, en el gran estado de Nuevo León.

Prácticamente toda mi vida la he vivido aquí, a excepción de unos años que mi familia y yo vivimos fuera de la ciudad (dos años en Ciudad de México y un año en Tijuana, Baja California. Ininterrumpidamente tengo viviendo aquí en Nuevo León desde 1997.

La mayoría de mi familia radica aquí en el estado, sin embargo hoy en día sólo frecuento a mi mamá y a mi hermana, con quienes viví de forma más cercana desde que mi padre dejó nuestro hogar en el 2012. Siempre vivimos juntos, desde 1988, hasta que mi padre se vio, de alguna manera, forzado a dejar el hogar.

Eventualmente mis padres se divorciaron, por iniciativa de mi padre, en el 2017. De esto yo no me enteré sino hasta uno o dos años más tarde. Aunque esto ya tenía precedente desde un domingo de octubre del 2006, que siempre recuerdo con tristeza y amargura, cuando supimos que mi padre, desde entonces, quería divorciarse de mi mamá.

Tal hecho marcó un hito tan negativo y profundo en nuestra vida familiar, que desde ahí perdí esa unión con mi papá, que terminó por empeorar en los años 2012 y 2013 cuando perdí la confianza y me sentí traicionado por él, pues parecía que mi papá nos ocultaba sus intenciones.

Pasaban los años, y desde entonces, yo no buscaba, hasta la fecha, a mi papá. Él ya no vivía aquí en Harlzbornn, lo cual facilitaba el que yo no lo buscara y se ahondara la ausencia.

Entiendo que él en un inicio estaba metido en problemas legales y económicos; perfecto. Pero no entiendo cómo pudo decidir dejar la familia y perder esa unión con nosotros, o permitir que nos separásemos.

Hubo un tiempo en que mi papá volvió a trabajar aquí en el estado de Nuevo León, pero ya no vivía con nosotros. Sabía que vivía con mi abuela paterna, y luego entendí que vivía con una de sus hermanas, que al parecer también está divorciada.

El divorcio abunda tristemente entre mis familiares, pues todos los hermanos de mi papá están divorciados, y de mi familia materna varios tíos (hombres) tuvieron hasta dos familias y también hay varias separaciones o divorcios. ¡Oh, triste realidad!

Entre los años de 2018 o 2019, a través de una llamada por teléfono, supe que mi papá se había cambiado de religión, lo cual me defraudó sobremanera, pero más me enfureció reconocer que él quería persuadirme de cambiar mi parecer en cuanto a la oración (el rezo del Rosario, por ejemplo) entre otros temas relacionados a la fe cristiana o católica. Y además, en la misma llamada, me comentó que en su "congregación" o comunidad, conoció a una mujer, de la cual se enamoró, y se casaron.

[Destripe: Este año, 2022, están divorciados. Lo supe por mi hermana, quien lo frecuenta ocasionalmente, interesada o desinteresadamente, y me causó mucha risa y "alegría mala".]

Era obvio que si mi papá quería divorciarse de mi mamá desde tiempo atrás (2006), es porque él tenía la puerta abierta a una unión con otra mujer. Si bien tardó en oficializar el trámite casi diez años, me imaginó que una nueva relación aceleró la decisión y el proceso.

Lamentablemente nadie de mi familia (mamá, papá o hermana) me contaba sobre tales decisiones. Terminé enterándome por Bela Garim, en ese entonces mi novia (ahora esposa).

A nuestra boda, civil y religiosa, sólo fueron mi hermana y mi mamá como parte de mi familia. Tanto mi mamá como mi hermana invitaron a algunas amistades de ellas a nuestra fiesta del 2 de octubre.


0 Comments: