Freitag, April 22, 2022

Epílogo. Aparición a orillas del lago de Tiberíades. Conclusión

Epílogo

Aparición a orillas del lago de Tiberíades
Del evangelio según San Juan Jn 21, 1-23

Después de esto, se manifestó Jesús otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Se manifestó de esta manera. Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los de Zebedeo y otros dos de sus discípulos. Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar.» Le contestaron ellos: «También nosotros vamos contigo.» Fueron y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.

Cuando ya amaneció, estaba Jesús en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Les preguntó Jesús: «Muchachos, ¿no tenéis nada que comer?» Le contestaron: «No.» Él les dijo: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.» La echaron, pues, y no conseguían arrastrarla por la gran cantidad de peces*. El discípulo a quien Jesús amaba dijo entonces a Pedro: «Es el Señor». Cuando Simón Pedro oyó «es el Señor», se vistió —pues estaba desnudo— y se lanzó al mar. Los demás discípulos vinieron en la barca, arrastrando la red con los peces, pues sólo distaban de tierra unos doscientos codos.

Nada más saltar a tierra, vieron preparadas unas brasas y un pez sobre ellas, y pan. Jesús les dijo: «Traed algunos de los peces que acabáis de pescar.» Subió Simón Pedro y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y, aún siendo tantos, no se rompió la red*. Jesús les dijo: «Venid y comed.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres tú?», pues sabían que era el Señor. Vino entonces Jesús, tomó el pan y se lo dio; y de igual modo el pez. Esta fue ya la tercera vez que Jesús se manifestó a los discípulos despues de resucitar de entre los muertos.

Después de haber comido, preguntó Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Respondió él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos.» Volvió a preguntarle por segunda vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Respondió él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dijo Jesús: «Apacienta mis ovejas.» Insistió por tercera vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció* Pedro de que le preguntase por tercera vez ‘¿Me quieres?’ y le dijo: «Señor; tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero*.» Le dijo Jesús: «Apacienta mis ovejas*.»

«En verdad, en verdad te digo
que cuando eras joven,
tú mismo te ceñías
e ibas adonde querías;
pero cuando llegues a viejo,
extenderás tus manos
y otro te ceñirá
y te llevará adonde tú no quieras.»

Con esto indicaba la clase de muerte* con que se iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme*.»

Pedro se volvió y vio que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?» Viéndole Pedro, preguntó a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?» Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga*, ¿qué te importa? Tú, sígueme.» Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro ‘No morirá’, sino ‘Si quiero que se quede hasta que yo venga’*.

Conclusión
Del evangelio según San Juan Jn 21,24-25

Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos* que su testimonio es verdadero.

Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se pusieran por escrito una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.

Salmo 118 (117) En la fiesta de las Tiendas

Salmo 118 (117)
En la fiesta de las Tiendas

¡Aleluya!

¡Dad gracias a Yahvé, porque es bueno,
porque es eterno su amor!

¡Diga la casa* de Israel:
es eterno su amor!
¡Diga la casa de Aarón:
es eterno su amor!
¡Digan los que están por Yahvé:
es eterno su amor!

En mi angustia grité a Yahvé,
me respondió y me dio respiro;
Yahvé está por mí, no temo,
¿qué puede hacerme el hombre?
Yahvé está por mí y me ayuda,
y yo desafío a los que me odian.

Mejor refugiarse en Yahvé
que poner la confianza en el hombre;
mejor refugiarse en Yahvé
que poner la confianza en los nobles.

Me rodeaban todos los gentiles,
en el nombre de Yahvé los rechacé*;
me rodeaban una y otra vez,
en el nombre de Yahvé los rechacé.
Me rodeaban lo mismo que avispas,
llameaban* cual fuego de zarzas,
en el nombre de Yahvé los rechacé.

¡Cómo me empujaban* para tirarme!,
pero Yahvé vino en mi ayuda.
Mi fuerza y mi canto es Yahvé,
él fue mi salvación.

Clamor de júbilo y victoria
se oye en las tiendas de los justos:
«La diestra de Yahvé hace proezas,
magnífica es la diestra de Yahvé,
la diestra de Yahvé hace proezas».

No he de morir, viviré
y contaré las obras de Yahvé.
Me castigó, me castigó Yahvé,
mas a la muerte no me entregó.

¡Abridme las puertas del triunfo,
y entraré dando gracias a Yahvé!
Aquí está la puerta de Yahvé,
los triunfadores entrarán por ella.
Te doy gracias por escucharme,
por haber sido mi salvación.

La piedra que desecharon los albañiles
se ha convertido en la piedra angular;
esto ha sido obra de Yahvé,
nos ha parecido un milagro*.
¡Éste es el día que hizo Yahvé,
exultemos y gocémonos en él*!

¡Yahvé, danos la salvación!
¡Danos el éxito, Yahvé!
¡Bendito el que entra en nombre de Yahvé*!
Os bendecimos desde la Casa de Yahvé.
Yahvé es Dios, él nos ilumina.

¡Cerrad la procesión, ramos en mano,
hasta los ángulos del altar*!

Tú eres mi Dios, te doy gracias,
Dios mío, quiero ensalzarte.

¡Dad gracias a Yahvé, porque es bueno,
porque es eterno su amor!

Pedro y Juan ante el Sanedrín

Pedro y Juan ante el Sanedrín
Del libro de Hechos de los apóstoles Hch 4, 1-2

Estaban hablando al pueblo, cuando se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del Templo y los saduceos*, indignados porque enseñaban al pueblo y anunciaban en la persona de Jesús la resurrección de los muertos. Los echaron mano y los pusieron bajo custodia hasta el día siguiente, pues caía ya la tarde. Sin embargo, muchos de los que habían oído el discurso creyeron; y el número, contando sólo los hombres, era de unos cinco mil.

Al día siguiente se reunieron en Jerusalén sus jefes, los ancianos y los escribas*, el Sumo Sacerdote Anás, Caifás, Jonatán*, Alejandro y cuantos pertenecían a la familia de sumos sacerdotes. Los colocaron en medio y les preguntaron: «¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso vosotros?» Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: «Jefes del pueblo y ancianos, puesto que, con motivo de una obra buena realizada en un enfermo, se nos interroga hoy por quién ha sido éste curado, *sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos. Por su nombre, y no por ningún otro, tenéis a éste aquí sano, ante vosotros. Él es la piedra que vosotros, los constructores, habéis despreciado y que se ha convertido en piedra angular. Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos*.»

Todos quedaron sorprendidos al ver la valentía de Pedro y Juan, sabiendo además que eran hombres sin instrucción ni cultura. Por una parte, reconocían que Pedro y Juan habían estado con Jesús; y, al mismo tiempo, veían de pie, junto a ellos, al hombre que había sido curado; así que no podían replicar. Les mandaron salir fuera del Sanedrín y se pusieron a deliberar. Decían: «¿Qué haremos con estos hombres? Todos los habitantes de Jerusalén han podido ver el signo tan manifiesto que han realizado; no podemos negar eso. Pero vamos a amenazarles para que no hablen ya más a nadie en nombre de ése, a fin de que el asunto no se divulgue más entre la gente.»

Los llamaron y les mandaron* que de ninguna manera hablasen o enseñasen en el nombre de Jesús. Mas Pedro y Juan le respondieron: «Pensad si Dios considera justo que os obedezcamos a vosotros antes que a Él. Nosotros no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído.» Ellos volvieron a amenazarles, pero tuvieron que soltarlos, pues no hallaban manera de castigarlos; además, toda la gente alababa a Dios por los que había ocurrido, pues el hombre en quien se había realizado este signo de curación tenía más de cuarenta años.

Mittwoch, April 13, 2022

Traición de Judas. Preparativos para la cena pascual. Anuncio de la traición de Judas

Traición de Judas
Del evangelio según San Mateo Mt 26, 14-16

Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes y les dijo: «¿Qué me daréis, si os lo entrego?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata*. Desde ese momento  andaba buscando una oportunidad para entregarlo.


Preparativos para la cena pascual
Del evangelio según San Mateo Mt 26, 17-19

El primer día de los Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer la Pascua?» Él respondió: «Id a la ciudad, donde fulano, y decidle: ‘El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; voy a celebrar en tu casa la Pascua con mis discípulos.’» Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.


Anuncio de la traición de Judas
Del evangelio según San Mateo Mt 26,20-25

Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. Y mientras comían*, dijo: «Os aseguro que uno de vosotros me entregará.» Muy entristecidos, se pusieron a preguntarle uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?» Él respondió: «El que ha metido conmigo la mano en el plato, ése me entregará. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le habría valido a ese hombre no haber nacido!» Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: «¿Soy yo acaso, Rabbí?» Le respondió: «Tú lo has dicho.»

Salmo 69 (68) Lamentación

Salmo 69 (68)
Lamentación

Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios...» De David.

¡Sálvame, oh Dios,
que estoy con el agua al cuello!
Me hundo en el cieno del abismo
y no puedo hacer pie;
me he metido en aguas profundas
y me arrastra el oleaje.

Estoy exhausto de gritar, me arde la garganta,
mis ojos se consumen de esperar a mi Dios

Más que los pelos de mi cabeza
son los que me odian sin motivo;
son poderosos los que me destruyen,
los que me hostigan sin razón.
(¿Tengo que devolver lo que no he robado?)

Tú conoces, oh Dios, mi torpeza,
no se te ocultan mis ofensas.
¡Que por mí no queden defraudados
los que esperan en ti, Yahvé Sebaot*!
¡Que por mí no queden confundidos
los que te buscan, Dios de Israel!

Pues por ti soporto el insulto,
la vergüenza cubre mi semblante;
a mis hermanos resulto un extraño,
un desconocido a los hijos de mi madre;
pues el celo por tu Casa me devora,
y si te insultan sufro el insulto.

Si me mortifico con ayunos,
lo aprovechan para insultarme;
si me pongo un sayal por vestido,
me convierto en objeto de burla:
los que están a la puerta murmuran,
los borrachos me sacan coplas.

Pero yo te dirijo mi oración, Yahvé,
en el tiempo propicio:
por u inmenso amor respóndeme, oh Dios,
por la firmeza de tu salvación.

¡Sácame del cieno, no me hunda,
líbrame de los que me odian,
de las aguas profundas!
¡Que no me arrastre el oleaje,
que no me trague el abismo,
ni se cierre el pozo sobre mí!

¡Respóndeme, Yahvé, por tu amor y tu bondad,
por tu inmensa ternura vuelve a mí tus ojos;
no apartes tu rostro de tu siervo,
que estoy angustiado, respóndeme ya;
acércate a mí, rescátame,
líbrame de mis enemigos!

Tú sabes de mi oprobio,
de mi afrenta y mi vergüenza,
conoces a mis opresores.
El oprobio me rompe el corazón,
me siento desfallecer*.

Espero en vano compasión,
consoladores y no encuentro.

Me han echado veneno en la comida,
han apagado mi sed con vinagre.
Que su mesa se convierta en un lazo,
que su abundancia sea una trampa;
que se nublen sus ojos y no vean,
que sus fuerzas flaqueen sin cesar.

Derrama sobre ellos tu enojo,
los alcance el ardor de tu cólera;
que su morada se convierta en erial,
que nadie habite en sus tiendas.
Porque acosan al que tú has herido
y aumentan la herida de tu víctima*.

Añade culpa a su culpa,
no tengan acceso a tu justicia;
sean borrachos del libro de la vida,
no sean inscritos con los justos.

Pero a mí, desdichado y malherido,
tu salvación, oh Dios, me restablecerá.
Celebraré con cantos el nombre de Dios,
lo ensalzaré dándole gracias;
le agradará a Yahvé más que un toro,
más que un novillo con cuernos y pezuñas.

Lo han visto los humildes y se alegran,
animaros los que buscáis a Dios.
Porque Yahvé escucha a los pobres,
no desprecia a sus cautivos.
¡Alábenlo los cielos y la tierra,
el mar y cuanto bulle en él!

Pues Dios salvará a Sión,
reconstruirá los poblados de Judá:
la habitarán y la poseerán;
la heredará la estirpe de sus siervos,
en ella vivirán los que aman su nombre.

Tercer canto del Siervo

Tercer canto del Siervo
Del libro del profeta Isaías 50, 1-11

El Señor Yahvé me ha dado
una lengua avezada,
que sabe decir al cansado
palabras de aliento.
Muy temprano despierta mi oído
para escuchar, como los discípulos.
El Señor Yahvé me ha abierto el oído,
y no me resistí, ni me hice atrás.
Ofrecí mi espalda a los golpes,
mi cara a los que mesaban mi barba.
Y no hurté mi rostro
a insultos y salivazos*.

Pero el Señor Yahvé me ayuda,
por eso no sentía los insultos;
y ofrecí mi cara como el pedernal,
sabiendo que no quedaría defraudado.
Cerca está el que me justifica:
¿quién disputará conmigo?
Presentémonos juntos:
¿quién es mi demandante?,
¡que se llegue a mí!

Si el Señor Yahvé me ayuda,
¿quién podrá condenarme?
¡Todos ellos se gastarán como la ropa,
la polilla los irá devorando!
Quien de entre vosotros tema a Yahvé
que escuche la voz de su Siervo.
Quien ande a oscuras, sin claridad,
que confíe en el nombre de Yahvé
y se apoye en su Dios*.
Si vosotros todos sois brasas
y andáis encendiendo* teas,
id a la lumbre de vuestro fuego,
de las brasas que habéis encendido.
Esto os vendrá de mi mano:
yaceréis entre tormentos.

Dienstag, April 12, 2022

Anuncio de la traición de Judas. La despedida

Anuncio de la traición de Judas
Del evangelio según San Juan Jn 13, 21-30

Cuando pronunció estas palabras, Jesús se turbó en su interior y declaró:

«En verdad, en verdad os digo
que uno de vosotros me entregará.»

Los discípulos se miraban unos a otros, sin saber de quién hablaba. Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa a lado de Jesús*. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: «Pregúntale de quién está hablando.» Él, recostándose sobre el pecho, de Jesús, le preguntó: «Señor, ¿quién es?» Le respondió Jesús: «Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar.» Entonces mojó el bocado, lo tomó y se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. Y, tras el bocado, entró en él Satanás*. Jesús le dijo: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto.» Pero ninguno de los comensales entendió por que se lo decía. Como Judas tenía la bolsa, algunos pensaban que Jesús quería decirle: «Compra lo que nos hace falta para la fiesta», o que diera algo a los pobres. En cuanto tomó Judas el bocado, salió. Era de noche*.


La despedida
Del evangelio según San Juan Jn 13,31-38

Cuando salió, dijo Jesús:

«Ahora* ha sido glorificado el Hijo del hombre
y Dios ha sido glorificado en él.
Si Dios ha sido glorificado en él,
Dios también le glorificará en sí mismo*
y le glorificará pronto.

«Hijos míos,
me queda poco tiempo de estar con vosotros.
Vosotros me buscaréis,
pero ahora os digo lo mismo
que les dije a los judíos*:
que vosotros no podéis ir
adonde yo voy*.
Os doy un mandamiento nuevo*:
que os améis los unos a los otros;
que, como yo os he amado,
así os améis también entre vosotros.
Todos conocerán que sois discípulos míos en una cosa: en que os tenéis amor los unos a los otros.»

Simón Pedro le preguntó: «Señor, ¿a dónde vas?» Jesús le respondió: «A donde yo voy no puedes seguirme ahora; me seguirás más tarde*.» Pedro replicó*: «¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti.» Contestó Jesús: «¿Que darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo que no cantará el gallo antes que tú me hayas negado tres veces.»

Salmo 71 (70) Súplica de un anciano

Salmo 71 (70)
Súplica de un anciano

A ti me acojo, Yahvé,
¡nunca quede confundido!
¡Por tu justicia sálvame, líbrame,
préstame atención y sálvame!

Sé mi roca de refugio*,
alcázar donde me salve,
pues tú eres mi peña y mi alcázar.
¡Líbrame, Dios mío, de la mano del impío,
de las garras del perverso y el violento!

Pues tú eres mi esperanza, Señor,
mi confianza desde joven, Yahvé.
En ti busco apoyo desde el vientre,
eres mi fuerza* desde el seno materno.
¡A ti dirijo siempre mi alabanza!

Soy el asombro de muchos*,
pero tú eres mi refugio seguro.
Mi boca rebosa de tu alabanza,
de tu elogio todo el día.

No me rechaces ahora que soy viejo,
no me abandones cuando decae mi vigor,
pues mis enemigos hablan mal de mí,
los que me espían se ponen de acuerdo:

«¡Dios lo ha desamparado, perseguidlo,
apresadlo, que no hay quien lo libre!».
¡Oh Dios, no te quedes tan lejos,
Dios mío, ven pronto a socorrerme!

Queden confundidos y avergonzados
los que atentan contra mi vida;
acaben en la vergüenza y la ignominia
los que buscan mi mal.

Pero yo esperaré sin cesar,
reiteraré tus alabanzas;
mi boca publicará tu justicia,
todo el día tu salvación*.

Publicaré* las proezas de Yahvé,
recordaré tu justicia, tuya sólo.
¡Oh Dios, me has instruido desde joven,
y he anunciado hasta hoy tus maravillas!

Ahora, viejo y con canas,
¡no me abandones, Dios mío*!,
hasta que pueda anunciar tu brazo*
a las futuras generaciones;
tu poderío y tu justicia,
llegan, oh Dios, hasta el cielo.

Tú que has hecho grandes cosas,
¡oh Dios!, ¿quién como tú?
Tú que me has hecho pasar
por tantos aprietos y desgracias,
me devolverás de nuevo la vida,
y de las simas de la tierra
me sacarás otra vez;
sustentarás mi dignidad,
te volverás a consolarme.

Y te daré gracias con el arpa,
Dios mío, por tu fidelidad;
tañaré para ti la cítara,
¡oh Santo de Israel!

Te aclamarán mis labios,
mi vida que has rescatado;
y mi lengua todo el día
musitará tu justicia:
pues se avergüenzan afrentados
los que buscaban mi desgracia.

Segundo canto del Siervo

Segundo canto del Siervo
Del libro del profeta Isaías Is 49, 1-7

¡Oídme, islas,
atended, pueblos lejanos!
Yahvé me llamó desde el seno materno;
ya desde el vientre recordó mi nombre*.
Hizo mi boca como espada afilada,
en la sombra de su mano me escondió;
hizo de mí saeta aguda,
en su carcaj me guardó.
Me dijo: «Tú eres mi siervo (Israel*),
en ti se manifestará mi gloria.»
Yo decía: «Por nada me he fatigado,
en vano, por viento he gastado mi vigor.
Pero Yahvé se ocupaba de mi causa,
mi recompensa estaba en mi Dios.»
Ahora, pues, esto dice Yahvé,
que me hizo siervo suyo
ya desde el seno materno,
para hacer que Jacob vuelva a él,
y para que se le una* Israel
—y yo era valioso a los ojos de Yahvé,
mi Dios era mi fuerza—:
«Poco es que seas mi siervo,
para restaurar las tribus de Jacob
y hacer volver lo que quede de Israel.
Te voy a hacer luz de las gentes,
para que mi salvación alcance
hasta los confines de la tierra.»
Eso dice Yahvé,
el rescatador, el Santo de Israel*,
de aquel cuya vida es despreciada,
y es abominado de las gentes*,
del esclavo de los dominadores:
«Lo verán reyes y se pondrán en pie,
los príncipes se postrarán reverentes,
a causa de Yahvé, que es leal,
del Santo de Israel, que te ha elegido.»

Montag, April 11, 2022

La unción en Betania

La unción en Betania
Del evangelio según San Juan Jn 12, 1-11

Seis días antes de la Pascua*, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Allí le prepararon una cena. Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se llenó del olor del perfume. Comentó Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?» Pero no decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón y, como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella. Jesús dijo: «Déjala que lo guarde para el día de mi sepultura*. Porque pobres siempre tendréis con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis.»

Gran número de judíos supieron que Jesús estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte también a Lázaro, porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús.

Salmo 27 (26) Junto a Dios no hay temor

Salmo 27 (26)
Junto a Dios no hay temor

De David

Yahvé es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
Yahvé, el refugio de mi vida,
¿ante quién temblaré?

Cuando me asaltan los malhechores
ávidos de mi carne,
ellos, adversarios y enemigos,
tropiezan y sucumben.

Aunque acampe un ejército contra mí,
mi corazón no teme;
aunque estalle una guerra contra mí,
sigo confiando.

Una cosa pido a Yahvé,
es lo que ando buscando:
morar en la Casa de Yahvé
todos los días de mi vida,
admirar la belleza de Yahvé
contemplando su templo.

Me dará cobijo en su cabaña
el día de la desgracia;
me ocultará en lo oculto de su tienda*,
me encumbrará en una roca.

Entonces levantará mi cabeza
ante el enemigo que me hostiga;
y yo ofreceré en su tienda
sacrificios de victoria.

Escucha, Yahvé, el clamor de mi voz,
¡ten piedad de mí, respóndeme!
Digo para mis adentros:
«Busca su rostro*».
Sí, Yahvé, tu rostro busco:
no me ocultes tu rostro.

No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio.
No me abandones, no me dejes,
Dios de mi salvación.
Si mi padre y mi madre me abandonan,
Yahvé me acogerá.

Señálame, Yahvé, tu camino,
guíame por senda llana,
pues tengo enemigos.
No me entregues al ardor de mis rivales,
pues se alzan contra mí testigos falsos,
testigos violentos además.

Creo que gozaré*
de la bondad de Yahvé
en el país de la vida.
Espera en Yahvé, sé fuerte,
ten ánimo, espera en Yahvé.

Canto primero del Siervo de Yahvé

Canto primero del Siervo de Yahvé
Del libro del profeta Isaías Is 42, 1-9

Éste es mi siervo a quien yo sostengo,
mi elegido en quien me complazco.
He puesto mi espíritu* sobre él
para que dicte el derecho a las naciones.
No vociferará ni alzará el tono,
y no hará oír por las calles su voz.
No partirá la caña quebrada
ni apagará la mecha mortecina;
proclamará la justicia con lealtad.
No desmayará ni se quebrará*
hasta implantar en la tierra el derecho,
hasta que las islas esperan su enseñanza.
Esto dice el Dios Yahvé,
que ha creado y desplegado el cielo,
que da aliento al pueblo que la habita
y espíritu a los que andan por ella:
Yo, Yahvé, te he llamado
en nombre de la justicia;
te tengo asido de la mano,
te formé* y te he destinado
a ser alianza de un pueblo,
a ser luz de las naciones;
para abrir los ojos a los ciegos,
para sacar del calabozo al preso,
Yo, Yahvé* —ése es mi nombre—,
no cedo a otro mi gloria,
ni mi prez a los ídolos.
Como ya ha transcurrido el pasado,
voy a anunciaros cosas nuevas.
Antes de que germinen os lo digo.

Samstag, April 09, 2022

Descomprimidos

Desde hace ya varias semanas que la planta de fabricación de sulfato de cobre donde laboro actualmente se encuentra parada debido a que había fallado el compresor, específicamente el radiador. Y eso se debió a un error en la operación, permitiendo que se regresara la solución de sulfato de cobre hacia el compresor por la misma tubería de aire.

Este martes pasado, 5 de abril, trajeron el radiador finalmente, pero la instalación se retrasó ya que unas conexiones no eran las adecuadas. Fue así que se comenzó a instalar el radiador para el jueves y el viernes (ayer) se comenzó a conectar el equipo, aunque no quedó operando.

Hoy sábado no fue el técnico de mantenimiento de la empresa y mi jefe y otro supervisor hicieron el intento de ver cómo hacer que el compresor funcionara pero no obtuvieron ningún resultado. El compresor sí encendía, pero no levantaba la presión.

Mi jefe ya nos había mandado a cubrir los tres turnos del día de todo el fin de semana, incluyendo ir a trabajar mañana domingo. A nadie le pareció ir a trabajar en domingo, y menos que hayan avisado el mismo viernes en la tarde.

Gracias a que el compresor no quedó operando correctamente nos avisaron a los del turno de tarde y de noche que no trabajaríamos. Los de tarde ya habían llegado pero les dieron la salida temprano, a las seis y media de la tarde.

Así que me tocó descansar sábado y domingo, lo cual me pareció genial. En nuestro caso ahora debemos ocho horas, pero lo más seguro que en los próximos días nos pidan cubrir esas horas, ya sea doblando turno o trabajando de doce horas dos días.

La gente, los operadores, habían recibido la noticia de que íbamos a trabajar de tres turnos el jueves en la tarde, cerca de las seis o siete de la tarde. Hasta ese momento no había problema. Ya teníamos semanas trabajando solamente de dos turnos (día y tarde), habiendo quitado el turno de noche, pues no había mucho movimiento en la fábrica.

Claro que mi jefe toma unas actitudes muy extremistas de querer suspender o dar de baja a los que no quieren asistir o faltan al trabajo cuando se les pide su apoyo, en especial en fin de semana o circunstancias con mucha urgencia. Y pues la gente sabe muy bien que así no se deben manejar las cosas.

Yo soy de la idea de ir a cumplir con mis horarios, aunque sé que no debe ser así, y menos para la gente operadora. Todos tenemos compromisos con nuestras familias o seres queridos.

Todos queremos y debemos descansar. Y el no haber previsto los cambios, y el no haber asegurado la correcta operación del compresor provocó tantos cambios y disgustos.

Gracias a Dios que pudimos descansar. Y mañana, Domingo de Ramos, podremos estar con mi mamá, ya que cumple años: ¡57!

Donnerstag, April 07, 2022

Mis compañeros de laboratorio. Segunda parte: Equipo inicial

Inicié mis actividades en el laboratorio el viernes, 21 de noviembre del 2014. Lo recuerdo porque fue después del festivo del 20 de noviembre (asueto), y había tenido una cita con [Marina Gámez] el día anterior y había aprovechado para realizar varias compras en la plaza comercial Galerías Monterrey, consiguiendo algunas películas, entre ellas las de la tetralogía de Alien.

Duré una o dos semanas en turno mixto, para ir conociendo los análisis de rutina, las materias primas y el producto de la línea exclusiva de Ajax.

Recuerdo haber sido bien recibido ese día ya que llegué a tiempo (antes de las 8 de la mañana) y se encontraban al momento tres compañeros: Laurdes Maar, Ledián y Vranèk Zamèlle. Ledián había llevado unos pastelitos (Pingüino's Marinela) y convivimos unos minutos en lo que iban acumulándose las actividades a partir de las ocho de la mañana.

Inicialmente quien me capacitó fue Laurdes Maar. La mayoría de los análisis que se deben realizar los aprendí con ella. Siempre fue muy paciente y respetuosa.

Ella es muy agradable y platicadora, muy social. De hecho fue la primera persona, no recuerdo en qué momento, en preguntarme si tenía cuenta de Facebook y agregarme. Yo la verdad no soy de la idea de agregar a gente del trabajo a mis redes sociales. Prefiero tener ese lado privado y ser la punta de un iceberg. Sólo a pocos les dejo mostrar mis ideas y pensamientos.

Me mandaron después unas dos semanas de noche. Una semana me tocó con Vranèk y otra con Ledián. Con ellos vi las actividades de rutina de un turno, y el sobre todo andar solo.

Ledián tiene muchos años trabajando ahí. Él comenzó como técnico, algún tipo de muestreador, pero por la antigüedad le igualaron su puesto al de supervisor de control de calidad. Un tipo muy agradable, amigable, católico practicante y fervoroso, devoto franciscano, padre de familia, divorciado, que busca ser alegre.

Yo le conocí la cara que normalmente a muchos les niega. Quiero decir que Ledián normalmente no se comportaba de la misma manera con la gente de producción. Muchos que llegué a conocer de las áreas de producción se quejaban de él. Pero a mí en ningún momento me trató mal. A lo mejor él desde un inicio había notado algo distinto en mí.

Hoy en día es la única persona con la que tengo comunicación. Es un gran ser humano. Con él aprendí que muchas veces las personas que menos tienen son las que más dan. Es muy desprendido. Un amigo para toda la vida.

Ledián siempre fue muy neutral. Él le hablaba a todo mundo. No tenía filtros, siempre hablaba con respeto. Menciono esto porque conforme avancemos en estas memorias descubriremos que casi siempre habían dos bandos  en el laboratorio. Una situación maligna que no debería existir.

Con Vranèk aprendí a rechazar producto en el área de envasado. Detener la producción en una línea y buscar el producto hasta encontrar el punto donde comenzó la falla. ¡Vaya que sí es una labor ardua!

También me enseñaron a utilizar el sistema del SAP Laurdes Maar (de quien más aprendí, hasta algunos "secretos" o claves), Vranèk y Alianje. Odiaba siempre que cuando Alianje me mostraba cómo trabajar en la plataforma del SAP, lo hacía muy rápido y yo soy lento para aprender.

En ese entonces el muestreador del laboratorio era Dabver Zanann, que tenía carrera técnica de analista. Con él aprendí a tomar muestras de los distintos productos y materias primas. Un tipo que le gusta también el baloncesto y con quien gustaba de platicar de este deporte.

Anfée Zamèlle, muy amiga de Vranèk, ya me conocía de hace tiempo ahí en la empresa. Ella había entrado en diciembre del 2012. Es un año menor que yo. Su profesión es QBP, Químico Biólogo Parasitólogo, egresada de la FCB de la Klairebeaux Mehnarins.

Ella tiene una personalidad rara. O sea, en pocas ocasiones llegué a entablar buenas conversaciones con ella. La verdad le cambiaba el estado de ánimo fácilmente. Difícil de tratar, y más en lo laboral. Se burlaba mucho de quienes le caen mal, junto con Vranèk.

Anfée trabajaba muy bien, en un inicio. Era muy exacta en sus mediciones. Cuando le tocaba estandarizar las soluciones de los valorantes era muy cuidadosa con las titulaciones y los cálculos. Muy precisa. Eso sí que le admiro.

Alianje tenía aproximadamente seis meses se haber comenzado a trabajar en la empresa. Una chica muy linda y agradable. Ella terminó convirtiéndose en una gran amiga, si no es que la mejor, en una etapa de mi vida. QBP también de profesión, de la misma escuela FCB de la misma alma mater.

Les plasmo a continuación la plantilla del personal con el que comencé a laborar en esta área.

1. Rannère Veral
Gerente de Control de calidad e Investigación y desarrollo

2. Adia Essaure Mantheschaj Ermai
Encargada de Investigación y desarrollo

3. Assei Mará Voirenmai
Encargada de Investigación y desarrollo,

4. Laurdes Maar Castrède
Supervisor de control de calidad (comodín). Principalmente apoyo en línea de Ajax. Apoyo adicional en Investigación y desarrollo y capacitación de personal

5. Ledián Zentram Zapfol
Supervisor de control de calidad

6. Anfée Zamèlle (Navairé Dovom)
Supervisor de control de calidad

7. Vranèk Zamèlle (Torina Milesca)
Supervisor de control de calidad

8. Alianje Anelagdam Zagramoir
Supervisor de control de calidad

9. Dabver Zanann
Muestreador

Mittwoch, April 06, 2022

Mis compañeros del laboratorio. Primera parte: Introducción

Cuando trabajé en la empresa dedicada a la fabricación, venta y distribución de detergentes en polvo Il Cèraisil estuve en tres distintas áreas: sulfonación, secado y control de calidad.

En esta ocasión recordaré a los compañeros que tuve en el laboratorio, ya que el tiempo que permanecí ahí fue considerable, cinco años y tres meses. ¡Bastante!

El jefe del área, el gerente de control de calidad e investigación y desarrollo es Rannère Veral, biólogo de profesión quien ha tenido experiencia en la industria química. Él me entrevistó (forzosamente) alguna mañana o tarde de septiembre o principios de noviembre del 2014, cuando me mandaron de producción a calidad ya que querían, yo creo, disminuir la nómina en el área de secado, al fin y al cabo les hacía falta una persona en laboratorio.

Todo ese movimiento sucedió ya que un supervisor de envasado, [Moisés], había renunciado, y quedó su puesto libre. Mandaron a publicar la vacante por internet, pero al menos solamente dos personas dentro de la empresa aplicamos, yo (que venía del área de secado) y otro muchacho: Anvern, un supervisor de control de calidad que tenía menos de seis meses en la empresa y que obviamente quería crecer (ganar más dinero).

Terminaron eligiendo a Anvern, y en parte se entiende. Joven, poca experiencia, buena referencia en su equipo de laboratorio, pocos errores. ¿Cuánto duró en producción Anvern? ¡Menos del año! Al parecer no le gustó tanto el ritmo de trabajo, y se fue a un lugar más tranquilo.

Siento que a lo mejor yo no fui elegido por los errores que habría cometido yo en producción, o por mi personalidad. Es de saber que siendo analista, supervisor de control de calidad, tienes la obligación de denunciar los errores, desviaciones del producto, a la gente, y vas formando carácter. Yo habiendo sido técnico, y no supervisor, no tenía tal autoridad. Tendía más a seguir órdenes y resolver algunos problemas locales.

Siempre me quedó la espina de que si me hubiesen elegido a mí, yo no me hubiese salido tan pronto. Hubiera durado más tiempo, mínimo dos años. Bueno, eso es lo que pienso.

Entonces para llenar el vacío que había dejado Anvern en el laboratorio le propusieron a Rannère que me entrevistara y me aceptara en su equipo. Una forma de "salvarme" en lugar de despedirme.

No es que me quisieran despedir, pero ya que llevábamos meses siendo solamente dos técnicos de secado (uno por turno) en lugar de tres, se veía la posibilidad de eliminar el puesto de técnico de secado y teníamos el miedo de que nos fuesen a despedir o sacar de alguna manera.

Una vez que logré salir del área de producción y comencé mi nuevo camino en laboratorio, a mediados de noviembre, sentí un gran alivio de ya no estar con el miedo de si me irían a despedir o no. Estaba emocionado por estar en un puesto más alto, ya era supervisor, iba a tener mayores responsabilidades e iba a ganar más dinero.

Todo esto conllevó muchos retos, algunos tropiezos, muchos aprendizajes y muchos compañeros nuevos con los cuales convivir. La mayoría fueron buenos compañeros, varios con imperfecciones, y unos pocos algo molestos, los cuales serían el foco de mis molestias en el laboratorio, más que el trabajo diario.

Esperen la siguiente entrada donde les platicaré de mis primeros compañeros del equipo del laboratorio y las experiencias que fui adquiriendo en cada etapa que iré narrando.

Samstag, April 02, 2022

Difundiéndome en las clases. ¡Transferencia de masa otra vez!

Desde hace casi dos años y medio me registré en la página de Superprof, que yo llamaría una red social para quienes gustan aprender, o quienes desean enseñar también, alguna materia o actividad en particular. 

Desde tutores que dan asesorías académicas hasta instructores de baile, instrumentos musicales, y demás. Es una nueva forma de hacer lazos con la gente, todo por la necesidad de aprender y enseñar, a cambio de dinero.

Dinero y tiempo invertidos, para ambos, el que enseña y el que aprende. Al final todos aprendemos y todos ganamos.

Si hay algo que me gusta mucho es aprender y seguir aprendiendo. Cada vez que una persona me busca para apoyo en una materia siempre termino aprendiendo más.

Cada día parece ser que sí sé más que ayer. ¡Y eso me encanta!

Resulta que el lunes me buscó una persona, [Diana Paulina], a través de Superprof porque quería apoyo en una tarea de la materia Transferencia de masa, de la carrera de ingeniería bioquímica en alimentos. Era para resolver dos problemas que tratan de la liberación de fármacos, ya sea a través de la piel por medio de un parche o de una pastilla.

Resulta que esta muchacha, [Diana Paulina], es la segunda persona que me escribe de la UAM, Universidad Autónoma de México, para un problema de transferencia de masa que trata de lo mismo. Me resultó curioso saber que era la segunda vez que me tocaba resolver un problema de difusión, de lo cual no recuerdo haber hecho tantos ejercicios de estos temas, sino más bien de los diseños de equipos de separación.

En ese aspecto sí reconozco que tal institución se dedica más a la teoría y la investigación, comparándola con mi escuela de Ekimasce en la Klairebeaux Mehnarins, donde veíamos cosas más prácticas, en especial en esta materia de transferencia de masa. No recuerdo que nos hayamos empeñado tanto en cosas teóricas, a menos que lo ameritara, como en la materia de Fenómenos de transporte.

La primera joven, Hessia Athènette, que me buscó para apoyo en su proyecto de transferencia de masa, hace como dos meses y medio, era para el mismo tema, la liberación controlada de un fármaco a partir de un stent en una arteria, resolviendo el problema de difusión por medio del método numérico de elementos finitos. Tardé en descubrir que era un proyecto de maestría, y no de licenciatura, ya que yo no quería que ella tomara ese proyecto por la dificultad.

Vaya que sí la decepcioné, pero sí creo haberla orientado más. Si bien en ningún momento a esa chica le resolví algún problema, sí le expliqué qué cuidados debería de tener al querer resolver el sistema de ecuaciones que obtendría.

Para esta ocasión tuve que leer varios libros de transferencia de masa, además de conseguir unos cuantos más de forma digital (e ilegal). Algunos yo los utilicé en mi época de universitario, otros los conocí gracias al internet.

Los textos de Seader y Henley, Robert E. Treybal y el mítico de Hines y Maddox los tengo en casa de mi mamá. Les tengo mucho cariño, ya que me apoyaron por casi año y medio en las clases, y hoy día voy viendo cómo los voy retomando.

Duré varios días, como tres, viendo ejemplos de cómo resolver los problemas. Ambos eran de difusión transitoria (que cambia con respecto al tiempo, o sea... ecuaciones diferenciales... parciales), pero uno era de difusión en un cuerpo semiinfinito, mientras que el otro de difusión en un cuerpo finito, por lo cual se utilizan ecuaciones distintas.

Para el primer problema, una vez que leí suficiente material, me decidí a resolverlo. Lo hice primero a mano, pero debido a ciertos contratiempos que tuve en la casa y el no poder avanzar durante mis horas laborales, tardé en resolverlo hasta la tarde del jueves.

El jueves (antier) sí quedó resuelto el primer problema, aunque obtuvimos resultados muy raros. Le comentaba a [Diana Paulina] que se hizo todo bien, y que debido a los datos que se tomaron se obtuvo tal resultado.

El segundo problema tardé como menos de cuatro horas en resolverlo. El problema fue cómo hallar ciertos valores. Una vez que descubrí cómo se obtenían tales valores, ya pude resolver el problema con calma, aunque interrumpido por los mismos inconvenientes anteriores.

[Diana Paulina] quedó agradecida por el tiempo y la dedicación que invertí. Me dio gusto ver que sí pude resolver ambos problemas, y que eran temas que, según yo, cuando yo llevé Transferencia de masa, nunca vi, la difusión en sólidos transitoria.

¡Sí que me gusta aprender! ¡Amo ser un Superprof!