Sonntag, Oktober 02, 2016
Medio día con Adgrei
Eingestellt von Lerante Laubax um 23:16 0 Kommentare
Labels: Das Lebens eines Alliierten
Dienstag, August 16, 2016
Sobre las preocupaciones, tareas y apuros. Marta, María y Jesús
Siguiendo su camino, entraron en un pueblo, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que se sentó a los pies del Señor y se quedó escuchando su palabra. Mientras tanto Marta estaba absorbida por los muchos quehaceres de la casa. En cierto momento Marta se acercó a Jesús y le dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para atender? Dile que me ayude."Pero el Señor le respondió: "Marta, Marta, tú andas preocupada y te pierdes en mil cosas; una sola es necesaria. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada."(Evangelio según San Lucas 10, 38-42)
Lo que más me gustó de esta chica es que es católica practicante, además que es muy humilde al decir que no es tan buena cuando yo le digo que sí es una chica muy buena, ya que es muy devota y está muy enamorada de nuestro Señor. ¡Por supuesto que es una mujer muy buena!
Sinceramente he encontrado pocas mujeres así en las páginas para conocer chicas. Pocas, la verdad.
Yo sabía muy bien que ella estaría participando activamente en las tantas actividades de la fiesta local de Nuestro Señor de la expiración. Pero no sabía que antepondría sus responsabilidades a estar conmigo.
Llegué a tiempo para la misa solemne de las siete de la tarde. Mantuve mi celular prendido para estar comunicado con ella. Ambos nos encontrábamos en el templo, pero en distintos lugares.
Los dos vivimos la misa. Yo siendo partícipe normal, escuchando la palabra de Dios y recibiendo la Eucaristía. Ella además se encontraba con sus compañeros de grupo animando la celebración, aventando globos desde la parte superior del templo.
Al terminar la misa, dejé que pasara un tiempo para poder contactarla, pues la gente seguía saliendo del templo. Pasados unos minutos, le mandé un mensaje preguntándole dónde se encontraba. Tras no recibir respuesta le marqué a su teléfono pocos minutos después. Como no me contestó, decidí dar una vuelta por la plaza principal de Nibelünge.
Yo ya me encontraba en un edificio redondo frente a la parroquia cuando recibí la llamada de esta chica. Quedamos en vernos por el reloj de la plaza, el cual se encuentra entre la iglesia y el museo de la ciudad, frente a los baños públicos. No tardé en llegar allá y al arribar a ese punto esperé a ver si la hallaba.
Tardé poco en descubrir que ella se encontraba a unos pocos metros delante de mí. Ella tenía ya su teléfono celular en sus manos, apenas marcándome mientras le explicaba a otra chica algo sobre los puestos de comida. Mi teléfono comenzó a sonar y contesté la llamada, confirmando así que sí era ella a quien yo estaba viendo.
Al contestarle le decía que la estaba viendo, estando casi detrás de ella. Al vernos, colgamos la llamada y nos saludamos. Se portó muy linda al vernos finalmente por primera vez. Tras esto, nos dirigimos a dar una vuelta por la plaza y platicar brevemente.
Vaya que sí era bonita esta chica. Morenita, de cabello largo y oscuro. Portaba unas trenzas. Más o menos de mi estatura. De figura delgada. Muy alegre, atenta, muy platicadora, sonriente. Una blusa sin mangas y pantalón de mezclilla. En un inicio se portó muy bien.
Noté también que ella se encontraba con muchas preocupaciones por la kermesse. Su grupo estaba encargado del puesto de harmburguesas, tanto de la preparación y venta, y la limpieza del puesto al final.
Tras platicar algo me invitó a que nos acercáramos a una zona donde estaban unas gradas, pues iban a proyectar un pequeño video que ilustraba la historia de la cruz de Nuestro Señor de la expiración y un espectáculo de luces.
La verdad el espectáculo estuvo muy bonito, excelentemente diseñado. Algo que jamás había visto. Claro que no lo he visto todo, pero esto estuvo muy bien hecho. Aprendí lo básico sobre esta imagen y su veneración. Muy bonita historia. Tras el video y el espectáculo
Ella en varias ocasiones no soltaba el teléfono celular para mandar mensajes y en una que otra ocasión realizó alguna llamada para solucionar algo referente al evento. Todo esto no me sorprendía, pues yo entendía muy bien su responsabilidad en el evento.
Incluso en varias ocasiones me propuso que la esperara en el lugar donde nos encontrábamos mientras ella iba a ver algo relacionado a sus pendientes. Esto sí que me molestó, pues ella tenía la gran idea de dejarme solo en algún sitio, en un lugar donde yo no conocía a nadie. Ella prometía que volvería.
Claro que le dije que mejor la acompañaba a donde ella fuera. No tenía pensado pasar todo el evento solo entre tanta gente, cuando mi intención era estar con ella, platicando, conociéndonos.
En uno de esos momentos en que íbamos caminando a prisa de un lugar a otro, sentí la mano de una persona tocar mi hombre derecho. No me imaginaba quién sería. Resultó ser un amigo, ¡por fin alguien que sí tenía ganas de saludarme! Era [Héctor], un amigo y compañero de la carrera, de mi escuela de Ekimasce.
¡Años sin saber de [Héctor]! Me presentó a su esposa, [Lizzeth], a quien yo ya conocía, pues ellos fueron novios desde aquella época universitaria. Tienen pocos años de casados, y ya tienen un bebé. Sólo sé que su esposa no era católica, sino cristiana.
Por mi parte, yo les presenté a [Yessica], mi amiga, quien me había invitado al evento. [Héctor] y yo nos mostramos muy alegres de vernos. ¡Y cómo no estarlo! Él era uno de esos pocos amigos católicos practicantes con quienes podía hablar sobre temas de nuestra religión.
Pronto nos despedimos, por el momento, y cada quien tomó su camino.
Seguido de este suceso, ya nos encontrábamos cerca del puesto de las hamburguesas. Fue allí que conocí a algunos de sus amigos e incluso a su hermana que se acaba de comprometer con su novio. No me presentó con toda la gente que nos topábamos, pero sí con su hermana.
Minutos más tarde, cerca de las nueve y media de la noche, apenas nos estaríamos formando para comprar mi hamburguesa, pues ella ya había comido desde antes y no tenía hambre. Apenas alcanzamos hamburguesas y un matrimonio que estaba después de nosotros.
Fuimos nuevamente a la plaza que está frente a la parroquia a platicar, sentados sobre una banca. A la distancia veía a mi amigo [Héctor], junto con su esposa y su niño. [Yessica] y yo platicamos un poco, más bien, yo le platicaba a ella sobre mi amistad con [Héctor].
Apenas iba a comenzar a cenar mi hamburguesa cuando ella me pregunta que si no me molestaba que me dejara solo por un momento, pues tenía que ver los pendientes de la limpieza y desarmado del puesto. Yo le comenté que no había problema, que hiciera lo que tuviera que hacer. Fue así que me dejó comiendo solo, dejándome con mis tantos pensamientos y mis sentimientos volubles.
Sinceramente estoy acostumbrado a comer solo, pero esta vez fue la más triste, pues no tenía la intención de comer solo, sino acompañado, y ella me había abandonado. Tenía hambre, y además me sentía algo triste.
Mis pensamientos seguían revolviéndose en mi cabeza; no sabía si escabullirme, huir, irme sin avisar, al fin y al cabo ella no se veía interesada, a lo mejor ni se daría cuenta. Pero también me dije a mí mismo, vamos a despedirnos, a agradecer lo poco que [Yessica] sí hizo bien, porque se quedó demasiado lejos de una buena atención.
Fue así que me encaminé hacia el puesto de hamburguesas. Ya al verme, me recibió con una sonrisa, preguntándome que si ya me iba. ¿Será que ella, más que yo, estaba esperando tanto que me fuera? Le dije que sí, aunque todavía le pregunté que si no necesitaban algo de ayuda ahí, a lo cual me respondió que no.
Entonces le dije que la pasé muy bien, que me encantó conocer más de Nuestro Señor de la expiración y la proyección y el espectáculo de luces, y conocerla a ella. Todo esto fue verdad. Lo único que no me gustó fue cómo me atendió. Entiendo sus preocupaciones y apuros, pero eso no es excusa para dejarme solo, sin haberme dejado al menos con una amistad de ella para estar acompañado siquiera.
Nos despedimos y nos abrazamos. Ella dijo que a ver si en otra ocasión, ya con más calma, salíamos a platicar. Yo la verdad sí quería volver a verla, pues me gustaba mucho, a pesar de sus malos errores esa noche.
Apenas di varios pasos y saqué de mi mochila bandolera mi gorra azul de los Dodgers, como símbolo de mi persona, de mi verdadera forma de ser, de mi autonomía e independencia. No debí haberme vestido tan formal. Yo originalmente quería portar un jersey de este equipo angelino, verme más casual, deportivo. Sacrifiqué mi propia comodidad por alguien que ni siquiera quiso pasar su tiempo conmigo. Me disgustó totalmente eso.
No pude negar pensar en el camino a casa sobre la cita bíblica en que Jesús visita a las hermanas Marta y María, donde la primera se ve muy atareada y la segunda se muestra atenta, escuchando a Nuestro Señor a sus pies y sirviéndolo.
Podría parecer que yo quisiera aparentar ser el mismo Jesucristo, Dios, pero no es mi intención, sino comparar las acciones de [Yessica] con las de Marta, a quien lamentablemente se asemejó.
Gracias a esto puedo sentir más o menos lo que pudo haber sentido Nuestro Señor, pero lamentablemente a mí me faltó tener a esa María, a esa mujer atenta, servicial, no solamente con mi Señor, sino también conmigo.
Claro, como nuestra madre María, ninguna otra mujer se le asemeja, pero una mujer que esté dispuesta a conocerme, tratarme, y disfrutar de un momento junto conmigo, eso lo valoro demasiado. Sé que yo no soy ni seré nada cercano a Jesucristo, pero deseo acercarme a ese ideal.
Cómo deseo encontrar a una mujer que desee hacer la voluntad de Dios... junto conmigo.
Eingestellt von Lerante Laubax um 23:18 0 Kommentare
Labels: Introspezione riflessiva
Integración de profesionistas, día 4
Ellos dos se verían en el centro de Harlzbornn. A mí me quedaba algo laborioso llegar al punto donde ellos se habían citado, cerca de Interplaza Shoptown.
Más tarde llegaría al salón donde han estado siendo nuestras sesiones del curso. Saludé a los coordinadores que ya se encontraban preparando lo necesario para la sesión de hoy y me quedé charlando un poco con dos hermanos que también habían llegado temprano.
Cuando alguien arribaba al salón, los coordinadores le pedían a cada persona que anotara en un papelito su nombre y apellido. No sabíamos para qué. Ahí mismo nos dieron nuestro gaffette.
Poco a poco fuero llegando más y más hermanos. Llegó [Daniela], la chica arquitecta que va en décimo semestre en la Klairebeaux Mehnarins. Ella es muy agradable y atenta, tranquila. Me saludó cortésmente y platicamos un poco.
Más tarde llegarían [Jessy] y [Felipe]. Detrás de mí se sentó [Marco]. Vi rostros nuevos, y algunos conocidos. Aún no me sé el nombre de varios de mis hermanos.
Esta cuarta sesión comenzó con la oración inicial, luego con una dinámica alegre dirigida por Adgrei. Ella portaba un bote donde venían los susodichos papelitos con nuestros nombres y apellidos. Cada quien tomaría uno y le escribiría una pequeña oración dirigida a Dios para interceder por esa persona que se nos fue asignada.
A mí me tocó una chica, [Jessika B.]. No la conocía. Al parecer es nueva, no estoy seguro. Ya cuando todos terminamos, nuestro siguiente objetivo era llegar con esa persona y entregarle nuestra oración.
Como no sabía quién era [Jessika B.], tuve que buscar primero el nombre que venía en el gaffette. Por suerte que ella se encontraba cerca de mí y no tardé mucho en dar con ella. Yo le toqué a [Marcela], una chica que creo que la conocí en la segunda sesión, si no es que desde la primera.
Después de todo esto, siguió el tema, impartido por [Guadalupe], sobre la oración. Fue un tema muy bueno, completo. Hubo buena participación de mis hermanos. El tema duró, creo yo, casi una hora. Después de esto, se nos dieron instrucciones sobre qué posiciones corporales usar al querer orar. Parados, sentados sobre el suelo, incados, postrados sobre el suelo.
Todo esto era para prepararnos para el momento culmen: la llegada de nuestro amadísimo Jesucristo en el Santísimo Sacramento. Unas coordinadoras Lo trajeron y Lo colocaron en la custodia. Ya entonces comenzamos a utilizar las posiciones que nos enseñaron previamente y estuvimos así ante nuestro Señor.
Fue un momento muy hermoso. Muchos lo disfrutamos. Pusieron algunas canciones católicas para adoración. Lo típico fue que muchas voces femeninas se escuchaban cantando. Yo nunca he sido bueno para cantar, y menos conozco las canciones de música católica.
Esto concluyó el encuentro semanal y todos nos despedimos. Cuando salimos descubrimos que ya estaba lloviendo algo fuerte. Todos comenzamos a dispersarnos en pequeños grupos.
[Jessy] y [Felipe] se irían juntos hasta Theauton. [Jessy] me dio ride más adelante sobre la avenida Garza Sada, donde yo tomaría la ruta 211 York.
Y fue así como disfruté una vez más una sesión del curso de Integración de profesionistas. Otra vez tuve un martes mágico.
Eingestellt von Lerante Laubax um 22:23 0 Kommentare
Labels: Das Lebens eines Alliierten
Dienstag, Juli 26, 2016
Integración de profesionistas, día 1
Hace dos domingos fue cuando escuché la invitación. Apenas saliendo de misa fui a pedir informes y minutos después ya me encontraba inscribiéndome.
Al llegar a la parroquia eran poco después de las siete de la noche, por lo que decidí entrar al templo a rezar el rosario con la comunidad.
Antes de que terminara el rezo una mujer que colabora en la misa se me acercó para preguntarme si deseaba ayudarles con la colecta. Le comenté de manera atenta y suave que no, pues tenía un compromiso. Ella me dijo que si me daba algo de pena o vergüenza, pero le contesté que no, porque no sabía si alcanzaría con el tiempo, pues tenía un compromiso a las ocho de la noche, ya que la misa comenzaba a las siete y media. Entonces acordamos en que mejor buscara a alguien más.
A mí la verdad sí me gusta colaborar en la misa, pero tenía muy presente el compromiso del grupo juvenil, y no quería llegar tarde allá. Durante la misa muchas veces miraba la hora que marcaba mi celular.
Tenía gran angustia porque terminara la misa, pero recordé la cita bíblica cuando Jesús visita a Marta y María, y en ese momento yo estaba realizando el papel de Marta, preocupándome por los pendientes y los compromisos en lugar de atender y recibir a mi Maestro, a mi gran Amor.
Fue así que decidí quedarme toda la misa, recibí la Eucarístía y le di gracias a Dios. Apenas terminó la misa y entonces me pasé directamente al salón Madre Teresa de Calcuta, donde se llevaría a cabo el inicio del grupo de integración de profesionistas.
Fui recibido por un coordinador muy animado y me acerqué a una mesa donde estaban los demás coordinadores. Me preguntaron que si ya estaba inscrito y les dije que sí. Les di mi nombre y ya tenían mi gaffette. Me dijeron que tomara asiento. Ya habían reunidos cerca de unos quince jóvenes, hombres y mujeres, entre veinte y treinta años, aproximadamente, sentados en una media luna.
Pocos se encontraban platicando unos con otros. Me dio tanta gracia esta situación, donde una vez más me vería como el típico muchacho introvertido, tímido, pero la verdad es que muchos nos comportamos de manera similar.
Ya cerca de las ocho y cuarto de la noche la reunión comenzó y se presentaron los coordinadores. Nos presentaron dinámicas para conocernos entre nosotros, las cuales fueron muy divertidas y entretenidas.
Primero una coordinadora, Adgrei, sacó un dado gigante, sobre cuyas caras venían distintos aspectos que deberíamos abordar al acercarnos a nuestros hermanos: Hobbies, nicknames o apodos, "No me gusta" (o "Dislike", como en Facebook), aspiraciones, profesión y no recuerdo qué más.
Luego, otra dinámica que trataba de conseguir las firmas de las personas que cumplieran con las características que venían, por ejemplo: la persona con el cabello más corto, alguien que no tenga cuenta de Facebook, el hombre al que no le guste el fútbol, alguien a quien no le gusten las matemáticas, alguien a quien la guste cantar mucho, alguien cuya mamá se llame Lourdes, entre otras más.
Lamentablemente yo no tuve la oportunidad de acercarme a todos mis hermanos y hermanas, en parte porque me tardé mucho en leer todas las características que venían en la lista, además de que muchos se me acercaron para que yo les ayudara a firmar sus listas.
Me sentí como si yo estuviese firmando autógrafos, preguntándoles sus nombres e identificando sus rostros. La verdad fue muy divertido.
Más tarde, el mismo coordinador que me había recibido, quien por cierto es un ingeniero químico administrador ("Mas administrador que lo anterior", describiéndose así), egresado de Le Dörfeaux Mehnarins, se volvió a presentar y nos invitó a otra dinámica, curiosamente llamada la "bolsa de valores".
Esta nueva actividad consistía en escribir diez cosas que nosotros valoramos o deseamos, de acuerdo a cinco áreas distintas (familia, profesional, espiritual, salud y personal), siendo dos valores por área.
Los míos fueron seguir desarrollándome y seguir trabajando en la área laboral o profesional, hacer más oración y ser más santo en lo espiritual, seguir ahorrando y conseguir un auto en lo personal, bajar de peso y comer mejor en lo respectivo a la salud, y convivir más y tener más comunicación en lo familiar.
Una vez que ya tuviésemos establecidos nuestros diez valores, ahora pasaríamos uno de nuestros valoles hacia la persona que se encontrara a nuestra derecha. Luego, a la persona de la izquierda le pasaríamos otro valor nuestro. Así que tendríamos ocho valores nuestros y dos ajenos.
Más tarde pasaría un coordinador con una caja, representando la bolsa de valores, quien recogería dos valores nuestros. Luego, volveríamos a invertir más valores en la bolsa, y se nos darían otros valores ajenos más, y finalmente nos volvería a quitar valores, quedándonos al final cada quien con dos valores, y no precisamente los nuestros.
Yo me quedé con dos valores o deseos ajenos: Terminar el curso de biblia y conseguir un auto "new".
La enseñanza que nos quiso decir el coordinador fue que en la vida, a veces invertimos nuestro tiempo para poder alcanzar metas, pero a veces esa inversión de tiempo nos aparta de esas mismas cosas que valoramos. Así como hubo gente que no quiso soltar sus valores, hubo gente (como yo) que nos desprendimos fácilmente de nuestras cosas de valor.
La verdad, yo creo que no me sentí tan mal, pues al fin y al cabo son deseos, intenciones, pensamientos y valores. No entregué ni recibí objetos ni materiales; más bien, conocí los deseos de mis hermanos. Eso me hace sentir como un cómplice, un apoyo, de lo que ellos quieren lograr.
Ya más tarde nos mostraron un video testimonial de jóvenes de la generación pasada. La verdad me da mucho gusto ver a jóvenes que se han acercado más a nuestra fe católica gracias a este "curso", el cual dura tan sólo un semestre. Luego se presentó un pequeño grupo de la generación pasada y nos platicaron su experiencia.
También los coordinadores nos explicaron cómo sería la estructura de nuestras reuniones, las cuales serían, a grandes rasgos, oración inicial, actividades de socialización, tema, actividades relacionadas al tema, avisos y oración final, si es que no olvido alguna otra sección.
Nos mencionaron que el retiro será a mitad del curso, en octubre, para que vayamos contemplándolo. También que habrá varias ocasiones para convivir con los jóvenes que asistan los jueves de nuestra misma generación.
Pero lo que más me encantó, es que al final del proceso, se nos dará la oportunidad de elegir si queremos participar en alguna pastoral que ofrece la parroquia. Eso es lo que más anhelo, pues sería llevar a cabo un apostolado en específico.
Al salir de la reunión, salí con muchas energías, muchos deseos de seguir en este hermoso y breve proceso donde podré formar bonitas amistades católicas. Tengo muchas ganas de realizar un apostolado con más gente quien comparta mi fe y amor por Jesucristo.
Y no lo dudo, también hay chicas lindas. Me pregunto si ahí se encontrará mi futura esposa.
Eingestellt von Lerante Laubax um 23:21 0 Kommentare
Labels: Das Lebens eines Alliierten
Sonntag, Juli 24, 2016
Ocho apellidos españoles
Más tarde, ya fuera del local, en la calle, ambos, Amaia y Rafa, se siguen molestando con palabras despectivas. Al mirar Rafa cómo anda Amaia caminando, logra éste admirar los atributos de la chica vasca, quien lo cacha en el momento. Tras discutir unos segundos más, ambos entienden las señales y se atraen más que nunca.
Rafa la lleva a su casa, a su cuarto. Los dos se van quitando la ropa. Amaia sólo queda en bragas y se tira sobre la cama, quedándose dormida toda la noche. Rafa ya no quiso aprovecharse de ella. Entonces durmió feliz de tener a su lado a una mujer muy hermosa de quien se había enamorado.
Al día siguiente, Rafa se levanta temprano para compartirle la noticia a uno de sus amigos que vivía con él. Rafa le quita el desayuno que su amigo tenía en sus manos para entonces así entregárselo a la mujer hermosa del norte. Pero cuando entra a su habitación descubre que ella ya había partido, dejando entonces la cama vacía, pero habiendo dejado olvidado su bolso.
Rafa se siente desmoronado, pues él ya deseaba una vida con ella. Tomando el bolso de la chica descubre que dejó ahí su celular además de su identificación. A Rafa se le ocurre entonces la gran idea de ir a buscarlar a su pueplo, al norte del país. Claro que esto chocaría con su personalidad sureña, andaluza. Es así que decide, durante el camino, aprender vasco, con la ayuda de un libro.
Ya poco antes de llegar al pueblo de la chica, en el autobús suena accidentalmente su celular con un audio de un himno sevillano, no sé si de algún equipo de fútbol de allá o simplemente de su ciudad. Al notar todo el alboroto causado por este foráneo himno, Rafa se siente avergonzado, y comienza a hablar en el acento local, preguntándose cómo fue que haya sonado ese himno.
Una mujer lo descubre y se le acerca a él, preguntándole que si él es sevillano. Rafa se opone muchas veces pero la mujer lo logra convencer de decir la verdad, y Rafa termina declarándose sevillano, pero pidiéndole que no lo comentara a los demás. Ambos se hacen amigos durante el resto del viaje. Rafa le platica su plan, de ir a buscar a su enamorada. La mujer lo apoya y le desea mucha suerte en su objetivo.
Ya al llegar al pueblo, Rafa busca la dirección, y cuando finalmente la encuentra, toca a su puerta. Pocos minutos después Amaia lo recibe, sorprendida de verlo lo intenta correr de su casa. Sin embargo, nuestro joven sevillano le alcanza a entregar sus pertenencias a las chica vasca.
Nuevamente en las calles de este pueblo del norte, Rafa accidentalmente le prende fuego a un basurero de la calle y es confundido como un vándalo separatista, por lo que la guardia local lo meta a la cárcel, donde en un inicio quiere mostrarse inocente ante los policías diciendo la verdad, sobre su identidad del sur, pero al entrar a la celda y habiéndose topado con
Eingestellt von Lerante Laubax um 20:45 0 Kommentare
Labels: Bernis Kino
Donnerstag, Juni 09, 2016
Practicante otra vez
Al inicio yo me encontraba con dos jóvenes profesionistas, probablemente ingenieros químicos, y teníamos que dar una exposición ante un cliente. Recuerdo que íbamos en el automóvil de uno de ellos, yo iba en la parte trasera y estábamos escuchando la radio. Estaba la canción de "Work" de Rihanna con Drake y yo me ponía a cantar intermitentemente pedazos de la canción. "Work, work, work, work, work, work, ..."
Minutos más tarde me comentarían que teníamos que ir a cierta parte, no recuerdo el nombre de la ciudad, y me mostraron varios mapas, y yo tenía que localizar en qué punto se encontraba el lugar al que nos dirigiríamos. Tras varios errores, descubrí que teníamos que ir hacia Estados Unidos. No recuerdo el estado norteamericano donde se ubicaban las oficinas de nuestro cliente, pero sí recuerdo que en un principio confundí el mapa de aquel país con nuestras tierras mexicanas.
Después nos encontraríamos varios ingenieros (químicos) y yo para ver los pendientes para esa junta con el cliente. No estoy seguro si estaríamos viendo información sobre la formulación de los productos o algunas especificaciones técnicas. Yo me sentía dividido, porque tenía que estudiar para exámenes de la facultad.
Más tarde me encontraría con otro amigo de la preparatoria Il Zièdew Abanarins, Java von Falko. Recuerdo que nos encontrábamos en los pasillos de un súpermercado. Al final nos detuvimos en un puesto de dulces que se encontraba dentro de esta tienda y yo pedía unos chocolates. Habían de varias marcas, y yo escogía de Kinder Bueno, Carlos V y otra marca que no recuerdo. ¡Tenía tantas ganas de comer chocolate!
Hoy en día la empresa ha crecido. Su sitio de internet ha mejorado. Al parecer ya tienen más personal, otro químico formulador de tiempo completo. Seguramente notaron que era necesario alguien de tiempo completo y no un practicante tan ineficiente como yo. La verdad me da gusto que estén creciendo. Esa es la idea de todo negocio.
Qué curioso, soñar con gente del pasado.
Hace aproximadamente dos años el gerente de ventas, [Evan], de tal empresa, me contactó por internet, a través de la red social LinkedIn. Al ver en mi perfil la empresa donde trabajo, la cual se dedica a fabricar detergente en polvo, me mandó un mensaje para preguntarme si todavía trabajaba ahí.
A los pocos días le contesté, pues esa red social casi no la utilizo. Me pidió mi número celular y un día por la mañana se comunicó conmigo. Nos saludamos y nos actualizamos brevemente. [Evan] quería saber si en la empresa donde laboro realizábamos pruebas de biodegradabilidad de detergentes, pues uno de los clientes de ellos se lo pedían.
La verdad nunca había escuchado de tales pruebas, pero sí sé muy bien que los detergentes que fabricamos son biodegradables, en parte porque el ingrediente activo, el dodecilbencénsulfonato de sodio, el cual proviene del dodecilbenceno (lineal), se descompone más fácilmente, siendo así biodegradable.
Le comenté a [Evan] que lo revisaría y le preguntaría a la gente de laboratorio (investigación y desarrollo). [Rocío], la encargada de tal departamento, me comentó que en nuestra empresa no se realizan las pruebas de biodegradabilidad, pero que se mandaron a hacer hace mucho tiempo en los laboratorios de servicios profesionales de nuestra Alma Mater, la Klairebeaux Mehnarins, en mi escuela de Ekimasce.
Eingestellt von Lerante Laubax um 16:25 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Montag, Juni 06, 2016
Sueños químicos
[Melissa] y yo cubriríamos todo el día del sábado (trabajando cada quien doce horas), y ella todavía trabajaría el domingo mientras yo descansaría el domingo. Claro que yo no sabía que [Verónica] había pedido vacaciones ni que yo debía trabajar doce horas el sábado.
[Melissa] se sorprendió que yo me había quedado dormido todo el turno de noche. Yo le comenté que me había quedado esperando a que llegara [Verónica], pero que ella nunca había llegado. [Melissa] me comentó que [Verónica] había pedido vacaciones, además de que la planta trabajaría el fin de semana completo, por lo que debíamos trabajar doce hora cada uno de nosotros, y que incluso el jefe había dejado el rol de turnos para el fin de semana, y explícitamente venía que nuestra compañera se encontraría de vacaciones y que [Melissa] y yo deberíamos cubrir el sábado.
¡Maldita sea!
Al día siguiente, el lunes, el jefe en algún momento del día me llamó a su oficina para saber el por qué había llegado temprano el sábado, a las dos y media de la tarde, en lugar de las seis y media de la tarde, y por qué había dejado el turno de noche sin analizar la materia prima que llegó y las áreas de producción sin inspeccionar.
¡Seguro que me regañaron bastante en este sueño!
Después de varios minutos, yo me dirigía a la cafetería (comedor) de la empresa. Quería comer algo y además despejarme de tantos regaños y problemas laborales. No recuerdo qué llevaba yo para comer, pero recuerdo que pasó no mucho tiempo cuando entraron entonces dos químicas, desconocidas entonces para mí, que trabajaban ahí mismo en el laboratorio.
Estas dos químicas, supuestamente, ya habían trabajado en la empresa hace años, pero se habían salido antes de que yo entrara a trabajar a la empresa. Ambas regresaron a trabajar a esta empresa y ya se conocían. Yo no sabía cómo se llamaban.
Las dos platicaban de sus vidas actuales. Una ya estaba casada y tenía hijos; la otra no estaba casada pero sí tenía un novio. La química casada hablaba de las dificultades de ser una mujer profesionista, esposa y madre, además de trabajar en turnos, y cumplir con las tantas tareas domésticas, comparándose con las livianas cargas de ser una mujer profesionista soltera, sin algún compromiso de un matrimonio o relación formal, sin hijos y sin un esposo al que atender.
Eingestellt von Lerante Laubax um 11:09 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Sonntag, Juni 05, 2016
Rescatando a Fogler del esoterismo
Fue así que salí de la librería con dos libros que muy bien sé que no necesitaba, especialmente el académico, pues ya tengo una edición usada en español que compré en la primavera de hace siete años. Pero quería saber qué cambios había de la edición que yo tenía a la edición que compré. La verdad es que al hojearlo no noté gran diferencia. Pero me sentía satisfecho al haber conseguido la edición en inglés, nueva, ¡por menos de setecientos pesos!
Eingestellt von Lerante Laubax um 20:15 0 Kommentare
Labels: Die Bibliothek von Hesse
Dienstag, Mai 24, 2016
¿Quién se robó el tanque?
Tenía muchas ganas de comer unos taquitos de harina. Tenía pensado ir a un puesto que se encontraba en cierta calle. Yo había tomado un taxi. Al ir pasando por el puesto al que yo quería ir, noté que era demasiado temprano, que los vendedores de los tacos aún no llegaban. Por tal motivo le pedí al taxista que me llevara a cierto supermercado, el cual sí estaba abierto desde temprano, si no es que todo el día.
Al llegar, me bajé y no tardé en ir directo a un cajero automático. Traía poco dinero y no estaba seguro de poder alcanzar a comer algo bueno con tan poco dinero. Ya en los pasillos del supermercado encontré una zona donde vendían comida y sí vendían tacos. Lamentablemente por no traer el suficiente dinero no pude comprar lo que mi hambre me pedía.
Más tarde, saliendo de la tienda, me dirigí caminando hasta el puesto de tacos por el cual ya había pasado antes. Apenas los señores estaban abriendo el puesto y preparando todo para comenzar a vender tacos. Comí un rato ahí y más tarde iría a la casa, para después ir al trabajo en la tarde.
En este sueño, yo llegaba al trabajo, y recuerdo que la planta se encontraba parada, sin tener producción. Algo grave había sucedido: El personal externo de proyectos habíase robado el tanque madurador, donde se prepara la mezcla del detergente, por lo que la mezcla que se preparaba en el tanque mezclador, de aproximadamente tres toneladas métricas, se consumía demasiado rápido, pues el personal de producción tiene por costumbre trabajar a una capacidad alta (para nosotros) de aproximadamente veinticuatro toneladas por hora, pero al no haber un tanque de mayor volumen donde se pudiese almacenar la mezcla, ésta se acababa muy rápido y la planta se veía en la necesidad de parar la producción muy frecuentemente.
El superintendente de la planta, un ingeniero químico, se hallaba sobremanera molesto. Le mandó a todo el personal de producción que saliera fuera de la planta y le preguntara a toda persona que viesen si sabían algo sobre quién habíase robado el tanque madurador.
Es sorprendente la idea de cómo pudieron haberse robado un tanque tan enorme. Seguramente lo tuvieron que partir de placas pequeñas, manejables.
Más tarde yo y este ingeniero químico saldríamos a comer a una plaza comercial cercana al trabajo. Platicábamos sobre cuestiones laborales y personales. Lo curioso es que yo manejaba un automóvil que volaba (o flotaba).
Ya en la plaza comercial yo iba a un cajero automático a retirar dinero, pues tenía poco efectivo conmigo. Me da risa porque la cantidad que yo tenía pensado retirar era exactamente la cantidad que me quedaba en mi cuenta de débito en la vida real. Vaya que sí pienso y me preocupo mucho por el dinero.
El gran problema fue que el cajero automático me dio un billete de cien pesos roto y yo quería cambiarlo. Me pregunto si esta situación de que el cajero automático de billetes en mal estado sea posible.
Eingestellt von Lerante Laubax um 03:27 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Samstag, Mai 21, 2016
Un noviazgo fugaz
Resultó que esta chica morena comenzó a recargarse a su derecha, sobre mí. Esto me sorprendió, y más cuando noté que su mano derecha se acercaba a mi mano izquierda. Yo la verdad me sentí muy emocionado por esto y no dudé en tomar su mano con la mía. Al parecer a los dos nos gustaba esto.
Mi mamá no tardó mucho en notar esas muestras de cariño demasiado inapropiadas para una sala de cine, especialmente entre dos desconocidos. A esta chica le molestaron los comentarios de mi mamá y discutieron brevemente.
Poco después se levantó ella junto con algunas de sus amigas de su grupo. Pero antes de irse, ella me había apuntado en un papel dos teléfonos para localizarla. Me imagino que uno sería el teléfono de su casa y el otro de su teléfono celular. Yo sin demorarme me levanté de mi asiento para ir, supuestamente, por palomitas, teniendo la intención de buscar a esta chica.
Logré alcanzar a esta chica morena, de cabello oscuro y largo, de ojos grandes y hermosos, delgada. Ella parecía que se iría con sus amigos y amigas fuera del cine. Yo le pregunté que si no quería palomitas. Ella sonrió y una de sus amigas le dijo, "Ve". Fue entonces que estuvimos juntos platicando.
Quedamos en salir más tarde. Yo regresé después con mi mamá y mi hermana. Creo que mi mamá ya no estaba a gusto y decidimos salir del cine. Recuerdo que caminábamos por una avenida de la ciudad, y logré ver a esta chica morenita que iba en un autobús de alguna de las tantas rutas urbanas de la zona metropolitana de Harlzbornn. Con señas nos dijimos que nos veríamos más tarde.
Minutos después mi mamá, mi hermana y yo arribaríamos a un local al poniente de la ciudad, por Heinz. Era una casa grande, donde también habían proyecciones de películas, pero esta vez eran películas de arte. Lo curioso es que conforme avanzaba la proyección se detenía la película para así analizarla a detalle. Recuerdo una escena donde se mostraba un escenario pastoral y habían personas que iban a caballo. La imagen la dividían en tres secciones y notábamos así la imperfección de las figuras que no guardaban armonía estética.
Recuerdo otra parte del sueño donde acompañaba a mi papá a una tienda Oxxo. Yo caminaba singularmente, dando pasos largos. Y no sé por qué pero creo que mientras caminaba estaba pensando sobre béisbol.
No sé qué tanto tiempo pasó, pero ya más tarde me encontraba por la calle Morelos, en el centro de Harlzbornn, donde me vería finalmente con aquella chica morenita de ojos hermosos. Nos seguíamos tomando de las manos, nos abrazamos, y en varias ocasiones nos besamos. Tras haber paseado un rato por las tiendas de esa zona comercial, decidimos entrar a una sala de cine.
La película que estábamos a punto de ver era una adaptación de un filme de América del sur, de Chile o Argentina, relacionada al programa infantil 31 minutos. Pero aquí sucede un evento anacrónico, pues en la película aparecía una actriz mexicana, y por lo visto ella actuó en esta película hace casi treinta años, pero la película estaba basada en un programa de hace diez años. ¡Qué extraño!
Mi chica y yo ya nos encontrábamos sentados, pero aquí fue donde comencé a sentirme muy incómodo con ella, pues durante la proyección se la pasó hablando en voz muy fuerte sobre lo que pasaba durante la película, haciendo que varios de los espectadores se molestaran. Yo de cierta manera le dije que no hablara tan fuerte, y ella se lo tomó muy mal. Entonces me comenzó a gritar y se paró. Yo no quise dejarla irse así, por lo que la seguí y quise tranquilizarla. ¡Mujeres!
Luego empezó a cuestionarme sobre mis relaciones anteriores. Claro que me molestó el hecho que ella me preguntara sobre cómo eran, si mantenía comunicación con alguna de ellas o si habíamos tenido problemas similares. Claro que tampoco me agrada la idea de tener una relación "exprés" o fugaz, con una desconocida, y al parecer demasiado promiscua.
Al parecer ella y yo terminamos poco después de ese incidente. Sí que era una relación tóxica, a pesar de que la chica era muy guapa y linda, con esos ojos bonitos, morenita.
Más tarde en el sueño, ya me encontraba con otro grupo de personas. Algunos eran algunos compañeros del trabajo. Recuerdo haber pasado por la calle Hidalgo, del centro de Harlzbornn, yendo de poniente a oriente, desde Venustiano Carranza hasta el centro de la ciudad.
Al ir sobre la calle Hidalgo, recuerdo haber visto edificios enormes, muchas iglesias antiguas cubiertas por edificios modernos que tan solo escondían las reliquias antiquísimas. Estos templos parecían tener una estructura con demasiados amplios huecos que dejaban ver las viejas columnas y los gigantescos arcos de las bóvedas.
Fue entonces que nos encontrábamos yo y algunos compañeros del trabajo visitando uno de estos tantos templos. Al parecer pertenecían a unos franciscanos. Nuestro compañero [Daniel], quien en la vida real sí participa mucho con ellos, se ponía el típico hábito de esta orden y se ponía a orar y realizar ciertas actividades con los monjes franciscanos. Nos quedamos unos minutos observando o participando en la misa.
Luego, con algunos de este mismo grupo y junto con mi hermana, nos encontrábamos en una calle, no recuerdo en qué zona de la ciudad, y había unos edificios frente a nosotros. Logramos entrar por un breve tiempo a uno de ellos. Era una casa muy amplia, bonita, bien decorada. Había gente que parecía ser foránea, de otros países incluso. Resultó que la gente que seguía llegando iba a participar de algún rito judío. Notamos que hacían cosas muy peculiares, y para no involucrarnos, decidimos salir de ahí.
Seguíamos caminando por las calles mis compañeros, mi hermana y yo. Ya después, mi mamá, mi hermana y Adgrei terminaríamos llegando a un lugar que al parecer yo ya había visitado en otro sueño anterior. Este lugar parecía ser un local de máquinas de videojuegos arcade (o arcadia), las famosas "maquinitas". Mi mamá y yo jugábamos algún juego, mientras mi hermana se perdía viendo otros juegos del lugar.
Eingestellt von Lerante Laubax um 12:20 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Samstag, Mai 07, 2016
Cita del viernes por la tarde cancelada
Claro que la verdad me quedé más rato acostado, pues tenía mucho sueño. Toda esta semana que trabajé de noche me estuve levantando sino hasta las cuatro o cinco de la tarde, por lo que hoy tenía que madrugar para poder ver a [Iliana].
Cerca de las tres y media le mandé un mensaje a ella preguntándole que si la podía ver a las seis de la tarde, en lugar de las cinco. Ella me contestó casi una hora después que no había problema.
Eran casi las cuatro de la tarde cuando yo ya estaba alistándome, casi por salir de mi hogar, cuando recibo un mensaje de [Iliana]. Me decía que se disculpaba mucho, que seguramente la mataría, porque no podría verme hoy.
Me explicó que al auto de su hermana se descompuso y había tomado entonces el carro de ella, pero su hermana llegaría hasta las siete y media de la tarde, siendo ya un poco tarde para vernos todavía.
Le dije que no había problema, que ya luego nos pondríamos de acuerdo para volver a salir. Claro que esto significaría que podrían pasar cerca de dos semanas para volvernos a ver, pues ella turna cada semana entre los turnos de día y noche, mientras que yo roto turnos cada semana, siendo cinco turnos distintos.
No puedo negar que sí me agüité, pues yo quería mucho salir con [Iliana]. La verdad es una chica muy linda, guapa. Es tranquila, inteligente, responsable en su trabajo. Cómo deseo saber más de ella, y espero al mismo tiempo que ella desee seguirme conociendo.
Odio tener que esperar mucho tiempo para volver a verla.
Eingestellt von Lerante Laubax um 18:19 0 Kommentare
Labels: Cardinardo Innamorato
Sonntag, Mai 01, 2016
Trabajando en el día del trabajo
Eingestellt von Lerante Laubax um 18:44 0 Kommentare
Labels: El blues del ingeniero químico
Freitag, April 08, 2016
Haciendo mi declaración de impuestos
Cerca de las once y media de la noche arribé a Kristalia. Pronto ya me encontraría frente a la computadora, entrando a la página del SAT. Recordé que en esta misma semana ya había accesado a este sitio, pero había ingresado a otra opción, donde no estaba muy seguro de lo que tenía que hacer. Encontré la parte donde dice para hacer la declaración anual y entonces las cosas se fueron dando fácilmente, como [Luis] afirmaba.
Claro que para poder haber hecho mi declaración anual tuve que tener a la mano la siguiente información y archivos:
1. Mi clave RFC
2. Mi contraseña para entrar al sitio del SAT
3. La constancia que me entregaron en la empresa donde vienen mis remuneraciones y detenciones
4. La Clabe interbancaria de la cuenta donde se me depositará mi devolución al tener un saldo positivo
5. Dos archivos (.key y .req) relacionados a la firma electrónica
6. Otra contraseña, distinta de la primera contraseña mencionada
En un principio me tardé demasiado porque no tenía toda la información necesaria a la mano. Una vez que reuní la información necesaria pude hacer entonces mi declaración de impuestos.
A todo eso hay que agregarle que si una persona tiene deducciones personales, como gastos médicos mayores, colegiaturas de hijos, gastos funerarios, créditos hipotecarios, entre otras cosas más, la persona debió haber pedido las facturas electrónicas de tales servicios. En teoría, todas éstas ya aparecerán cargadas en el sistema del SAT, sólo es cuestión de agregarlas a la declaración.
Y en menos de diez minutos uno puedo así, fácilmente, realizar su declaración anual de impuestos. Y lo mejor del caso es que uno recibe su devolución al tener un saldo positivo.
Claro que hubo un detalle curioso que llamó mi atención al ver el documento que se me entregó en la empresa donde vienen mis remuneraciones y detenciones del año pasado. Yo estuve ahorrando todo el año pasado. Parte de mi salario entró a la caja de ahorro. Y en la constancia que me entregan, según el formato del SAT, hay un espacio específico para los ahorros que hizo el trabajador. La empresa no reportó mis ahorros, sino los consideró dentro de mi sueldo anual.
¿Por qué hicieron eso? No me gustaría exponer lo que yo siento son malas prácticas administrativas de la empresa, pero, la verdad pienso que lo hacen para evitar algún tipo de pérdida económica. No sé, pero mi mente poco hundida en temas administrativos, fiscales y económicos.
Lo importante es que ya sé realizar mi declaración anual de impuestos y que en unos días recibiré mi saldo a favor.
Eingestellt von Lerante Laubax um 00:43 0 Kommentare
Labels: El blues del ingeniero químico
Freitag, März 25, 2016
Mis primeras clases de manejo
El programa consistió en lo siguiente:
Lunes 21: El instructor pasó por mí a mi domicilio. Conversamos brevemente sobre nosotros. Él manejó durante el trayecto a Beauvêttes. Nos estacionamos en una calle de tal colonia y comenzó por tomar temas teóricos sobre un automóvil. Las distintas secciones que se encuentran debajo del cofre, el rendimiento de un automóvil, las partes que están en el tablero del auto y demás cosas. Luego dimos unas pocas vueltas ahí en la colonia. Ahí fue donde aprendí a hacer los cambios, a frenar en los bordes y en las esquinas de las calles, a poner las direccionales.
Martes 22: Nuevamente el instructor me llevó a la colonia de Beauvêttes donde estuvimos dando varias vueltas en la colonia. Dimos unas vueltas por varias avenidas, por ejemplo Miguel Alemán, Constituyentes de Nuevo León, Ruiz Cortínez, Miguel Alemán, y anduvimos por la colonia [Libertad], donde estuvimos nuevamente practicando los giros y el frenado, junto con las direccionales.
Miércoles 23: Hoy fue teoría sobre el manejo. El instructor pasó a mi casa y arribamos a la escuela en la colonia Beauvêttes. Me aplicaron tres exámenes distintos sobre la teoría. Primero me dieron una copia del manual de manejo defensivo y por varios minutos estuve leyendo ciertas páginas. Me pusieron el primer examen. Al terminarlo lo entregué y me lo revisaron al momento. Continué leyendo el manual pero duré bastante y ya casi se terminaba el horario de la clase, pues ya era mediodía. El instructor me comentó que ahí terminara de leer y me aplicó el segundo examen y tras éste tuvo otro más. Al final de la evaluación teórica el instructor me llevó a mi domicilio.
Jueves 24: El instructor al llegar a la casa en Kristalia me dejó al auto listo para que yo lo manejara. El plan de hoy era que yo manejara por la ciudad. Arranqué el auto, y salimos de la colonia. Salimos por Miguel Alemán, pasamos por Churubusco, tomamos Los Ángeles hacia Nogalar, seguimos por Fidel Velázquez, Gonzalitos, entramos a Nibelünge por Lázaro Cárdenas cruzando con Gómez Morín, luego salimos a Revolución más adelante, proseguimos por Morones Prieto, luego tomamos la vuelta hacia Churubusco y entramos a la colonia [Libertad], donde estuvimos practicando nuevamente en las calles tranquilas de esta colonia. Hoy aprendí sobre cómo manejar y controlar el auto en subidas. Después de esto, salimos nuevamente por Miguel Alemán, entramos por Beauvêttes y desembocamos por la avenida Churubusco otra vez y dimos vuelta en Los Ángeles, pero ahora hacia Citadel. Pronto llegamos a la casa y fue todo el aprendizaje de hoy.
Viernes 25: Hoy nuevamente me llevé el automóvil hacia la escuela de manejo en Beauvêttes. Sigo cometiendo ciertos errores al maniobrar las vueltas, en la forma en que tomo el volante. Ya en la escuela estuvimos un rato firmando papelería, se me entregaron mis resultados, obteniendo una calificación global de 90 por ciento. Más tarde salimos y fuimos al estacionamiento del súpermercado de Soriana de Beauvêttes, donde estuvimos practicando el estacionamiento y la reversa. Sinceramente es otro aspecto del manejo que necesito practicar demasiado y reforzar.
Necesito, al igual que en el baile, soltarme más, no estar tenso, manejar más suave el volante. Debo ser precavido, utilizar bien los espejos laterales y el retrovisor. No dejar el pie izquierdo recargado todo el rato sobre el pedal del embrague (cluth). Recordar qué cambios he realizado. Recordar cuántas vueltas le di al volante a la hora de dar una giro o al enderezar el coche.
Debo estudiar el manual de manejo a la defensiva. Necesito conocer bien las reglas, los señalamientos y ciertos aspectos técnicos a la hora de manejar. Debo saber hacer bien las vueltas. Saber estacionarme, utilizando la reversa. Necesito saber mantener una velocidad constante, y no intermitentemente.
Eingestellt von Lerante Laubax um 13:06 0 Kommentare
Labels: La aula de estudio
Montag, Februar 01, 2016
Subiéndome al tren del festivo laborado
Y justamente, esta semana yo andaré en el turno de mixto, el cual se encarga principalmente de liberar las materias primas y analizar los productos (mezclas y pastas) de producción. Así que hoy fui a laborar, en día festivo.
En teoría, la materias prima que se suponía que iban a llegar era, además del sulfato de sodio que llega en vagones del tren, el laurilsulfato de sodio, el cual es uno de los varios ingredientes activos que se utilizan en los detergentes que fabricamos.
Yo pensaba llegar a la planta a las ocho de la mañana, por lo que tenía tiempo de comprar unos tacos a medio camino para comer en el trabajo. Fui a Beauvêttes, sobre la avenida Miguel Alemán, y ahí compré dos o tres órdenes de tacos de harina. Poco después ya tomaría el autobús de la ruta 218 y pronto estaría arribando al trabajo.
La mañana era fresca, nublada, había llovido la noche anterior. Al llegar a la recepción de la empresa la guardia de la entrada me comentó que los guardias de la otra caseta de entrada querían ver si podía hacerles un favor, me estaban esperando en la línea del teléfono.
Tomé la llamada y me comentaron que si podía quitar la espuma que se encontraba en el techo de lo que sería la recepción. Ellos pensaban que yo era de la área de sulfonación, la cual está contigua a la recepción, y por tal motivo me pedían ese favor. Les respondí que en un momento lo haría. ¡Claro!, primero llegar a mi área de trabajo y comer.
Llegué al laboratorio, el cual estaba cerrado desde el domingo por la mañana. Conecté casi todos los equipos, o al menos los que serían necesarios para los análisis que probablemente realizaría. Prendí la computadora de la parte superior del laboratorio y comencé a ambientar el lugar con algo de música.
Poco antes de comer, fui a revisar el techo de la recepción. Yo no lo encontré tan lleno de espuma como lo platicaban los guardias de seguridad. Me había llevado, por si acaso, una piseta de plástico con alcohol etílico, pero al final de cuentas no fue necesario. Entonces me regresé al laboratorio para poder almorzar a gusto.
Poco antes de las nueve de la mañana le hablé por teléfono al técnico de la área de sulfonación para avisarle que ya me encontraba en mi área de trabajo, por lo que ya podía traerme las muestras de ácido sulfónico. Minutos más tarde este compañero arribaría al laboratorio con cuatro muestras, tres que correspondían a las muestras del domingo y una a la del turno de día de hoy. Ahora ya tenía trabajo.
Eingestellt von Lerante Laubax um 18:27 0 Kommentare
Labels: El blues del ingeniero químico
Sonntag, Januar 24, 2016
Una llamada cristiana y una persecusión. Plaza Fiesta San Agustín
Yo en un inicio me hallaba en el trabajo, pero como la planta estaba parada decidí salir de la empresa a comer, y decidí ir a una plaza comercial que en la vida real está no muy cerca de donde actualmente laboro. Allá entré a cierto restaurante donde había mucha gente, varias muchachas muy guapas y varios jóvenes.
Más tarde me toparía al par de chicas que tanto querían contactarme y hablar conmigo. Ambas eran muy guapas. Delgadas, de piel blanca, una de cabello oscuro, lacio. La otra no la recuerdo muy bien. La chica de quien acabo de hacer la descripción iba con su novio, quien era español.
Logramos hablar esta chica linda y yo por unos minutos. Luego me presentó a su novio. Ella me explicó que tenían ellos juntos un podcast sobre religión, el cual lo transmitían desde Europa, no recuerdo si desde Alemania, España u algún otro lugar como Inglaterra. Lo que me cayó muy mal del novio de esta chica es que cuando yo le pregunté a él la razón de por qué transmitían desde Europa y no desde aquí en México, en su ciudad, él me contestó, en inglés, que los españoles lo sabían hacer mejor.
Odié tanto su arrogancia. Poco después de esto no me quedó más que despedirme de estas personas. Luego salí algo apresurado del restaurante. En ese instante yo traía en mis manos, colgando desde mis dedos, un par de tenis de baloncesto, de color blanco con rojo y morado. Accidentalmente se me cayeron y una joven me dijo: "Se te cayeron tus tenis azules." Claro que en el sueño fui lo suficientemente consciente de que no eran azules.
Cabe notar que los tenis que soñé son un par de tenis que yo tuve hace varios años, aproximadamente unos seis o siete años atrás. Creo que el año pasado los volví a ver en una tienda que está en el centro de Harlzbornn. Me gustaban mucho esos tenis que sí tenía pensado conseguirlos nuevamente.
Luego, ya saliendo del restaurante, me hallaba en los pasillos de Plaza Fiesta San Agustín. Recuerdo haber visto el trenecito que lleva a muchos niños. Se suponía que había un concierto del pianista argentino Raúl Di Blasio. En la vida real, yo ya había visto anuncios de un concierto en el teatro San Agustín en la misma plaza comercial y en las avenidas.
Luego me dirigiría hacia la empresa donde trabajo, pues recordaba que no había hecho nada de mis actividades y seguramente la planta ya habría arrancado. Más tarde estaría por una avenida cerca de mi casa. No sé por qué razón quise volver a Plaza Fiesta San Agustín. A lo mejor la planta nunca arrancó. A lo mejor me di por vencido.
Finalmente llegaría a la plaza de Nibelünge. Descubrí que dos personas parecían estar siguiéndome, que por tal razón quise caminar más de prisa. Noté que uno se fue por otro lado mientras su compañero continuaba siguiéndome. Quise de cierta manera afrontarlos. Uno de ellos me dijo, "Oye, ¿tu conoces a las abejas?" Pregunta tonta, pero fue más tonto de mi parte contestarle que sí, a lo cual me dije a mí mismo que por el hecho de contestarle me estaba arriesgando más.
"¿Conoces a las abejas que tienen rayas negras?", me volvió a preguntar mi interlocutor, quien no paraba de acercarse a mí. Le volví a contestar que sí. Yo seguía siendo muy torpe en contestarle. Luego noté que la otra persona, que había estado callada todo esos momentos se dirigía a otro lado. Todo esto fue para que me pudieran rodear y así acorralarme más fácilmente.
Habían unas escaleras que daban a la planta baja. Las bajé demasiado rápido, pero las dos personas que me perseguían estaban a punto de alcanzarme, pues el que habíase retirado por un lado ahora llegaba por la puerta donde yo pensaba entrar. Yo ya no tenía escapatoria. Y creo que fue ahí, viéndome acorralado, cuando por la desesperación del sueño me desperté y me di cuenta que estaba soñando.
El hecho de haber sido perseguido en este sueño fue causado, pienso yo, porque en esta semana, que anduve en el turno de noche, yo iba caminando por la avenida sobre la cual está ubicada la planta de la empresa donde trabajo. Iba apenas unos metros caminando tras haber pasado por la esquina de la cuadra cuando noté que alguien me apuntaba desde el otro lado de la calle con un láser.
Esto me puso muy nervioso, que comencé a caminar despacio, pero sin detenerme. Logré escuchar a alguien que gritaba o decía cosas, pero yo nunca volteé a ver si podía ubicar a tal persona. Llegué a pensar que yo sería secuestrado o, al menos, asaltado. Gracias a Dios que nada de eso pasó. Pasados varios metros, y segundos, la luz que parecía seguirme unos centímetros delante de mí se había esfumado, al igual que la voz de la persona que me decía cosas o profería ruidos desde el otro lado de la calle.
Aunque me pregunto, ¿de dónde rayos salió la idea de las abejas? ¿Quiénes son las dos chicas que me buscaban para entrevistarme?
Eingestellt von Lerante Laubax um 08:32 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Samstag, Januar 23, 2016
Una entrevista sulfonada
La verdad es que en la vida real nunca me ha tocado que carguen (o descarguen) pipas de pasta neutra. Siempre son de ácido (dodecilbencen-) sulfónico. Y normalmente se tarda como dos horas mínimo para cargar o descargar el transporte.
Luego salí un momento de la empresa, caminé unos metros y justo a las afueras de la planta habían unas oficinas de una agencia de empleos. Varias personas se encontraban ahí reunidas. Yo me senté a lado de un joven, al parecer un poco mayor que yo, quien tenía experiencia laboral similar a la mía. Conversé un poco con este muchacho.
Resulta que yo también quería buscar trabajo. No sé si en mis sueños había aplicado yo para alguna vacante. Se encontraban dos mujeres de esta agencia de empleos en las oficinas: una en la recepción y otra en una oficina contigua entrevistando a los candidatos.
La señora de la recepción tendría más de cincuenta años de edad, portaba lentes y no estoy seguro a qué persona, a qué secretaria, del mundo real se parecía ella. A mi mente viene la secretaria de una ingeniera química que era jefa del laboratorio de química inorgánica de la escuela de Ekimasce.
La chica que se hallaba entrevistando en la oficina de a lado era muy similar a [Sofía], una niña rubia muy guapa y linda que vive cerca de mi hogar. Es algo mayor que mi hermana, teniendo probablemente en este momento unos veintitrés años de edad.
Entonces pasamos con esta chica el joven con quien conversé brevemente y yo. El puesto al que aplicábamos los dos era referente a sulfonación, y por lo que habíamos platicado ambos, teníamos la experiencia y conocimientos. Eramos competentes y competíamos los dos por el puesto.
En este sueño sucedieron otras cosas chistosas. La señora de la recepción de esta agencia de empleos en cierto momento comenzó a verse transformada en un búho. Su cara fue siendo poblada por muchísimas plumas oscuras, su nariz se fue convirtiendo en un pico, sobre el cual seguían manteniéndose sus anteojos, quedando sus ojos escondidos bajo tal plumaje.
Esta mujer más tarde diría, "Tengo mucho años y experiencia que puedo reconocer en una persona, con tan solo verla, si es apta para el puesto." ¡Tan sabia como un búho!
Y antes de terminar el sueño, la chica rubia que nos había entrevistado a mí y al otro joven se acercó a mí con una pregunta. "¿Tu eres el que subió la foto de la revista [Il Mio Papa]?" Esto se refería a un hecho real, en donde, al haber visto en la página de una revista católica la foto, el nombre y las palabras de una amiga, le tomé foto a la página y la compartí en Facebook.
Eingestellt von Lerante Laubax um 16:18 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Freitag, Januar 22, 2016
Una feria del libro de ensueño. Francisco Alarcón
Yo me topaba con algunos libros de un poeta chicano, Francisco Alarcón, quien recientemente falleció. En la vida real nunca lo conocí. Sólo supe de él gracias al internet. Me gustaría algún día leer algunas de sus obras para así conocerlo y poder dar alguna opinión sobre él.
También ocurrió durante el sueño que a las afueras del edificio de Cintermex me hallé a un compañero de la preparatoria de Il Zièdew, Zusèj, quien siempre fue un chico muy alegre y divertido. Él se encontraba con algunas chicas de la preparatoria: Harlé Mará, [Samantha Fematt], [María Fernarda], entre otras más. Él siempre estaba rodeado de chicas muy lindas y agradables.
Recuerdo vagamente que también íbamos en autobús mi hermana Adgrei, su amiga y yo. Nos dirigíamos a unos edificios, al parecer de departamentos, como los de Platheau o los condominios del centro de Harlzbornn.
Eingestellt von Lerante Laubax um 13:30 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Donnerstag, Januar 14, 2016
Una cita en Theauton. Plaza Punto Be. Aromalí
Quedamos en vernos en la plaza Punto Be, la cual está sobre la avenida Benito Juárez, casi llegando a la avenida República Mexicana. Era la primera vez que nos veíamos en persona. Nos conocimos a través de Plenty of Fish.
Ella es católica, practicante, y por lo poco que platicamos se me había hecho interesante. Yo desde ese entonces quería conocerla. Estaba dispuesto a ir hasta Theauton para verla.
Originalmente habíamos quedado de vernos el domingo 20 de diciembre por la noche, pero resultaba que esa misma noche ella asistiría a una posada de su trabajo, diciéndome que se desocuparía tarde de ahí, a lo cual le respondí que mejor nos viésemos el siguiente fin de semana, pues yo descansaba el 26 y 27 de diciembre, pero me respondió que ella saldría de la ciudad junto con su familia la siguiente semana y que no regresarían sino hasta la primera semana de enero. Fue así que acordamos en seguir platicando y esperar hasta enero.
Pasaron los días y seguíamos platicando y escribiéndonos por WhatsApp. Un domingo, el 10 de enero, acordamos vernos en la noche, pero resultó que no podríamos vernos, ya que ella andaba muy ocupada y andaba en vueltas con su familia. Fue entonces que por segunda vez no nos vimos y nuestra primera cita se tuvo que postergar.
Finalmente quedamos en vernos hoy. Yo ya dudaba en verla, pues se me hacía lejos, pero algo dentro de mí me motivaba a verla. Nuestra similitud en la fe católica y otros temas me hacían considerarla enormemente para conocerla en persona.
Acordamos en vernos a las ocho y media de la noche en la plaza Punto Be. Yo salí de mi hogar en Kristalia cerca de las siete de la noche. Había mucho tráfico ya por las avenidas. Tomé un taxi para llegar al centro de Laubax, donde tomaría la ruta 213.
Ya llegando allá, poco antes de las siente y media de la noche, tomé el primer autobús de susodicha ruta y le pregunté al chofer que cuánto tiempo hacía para llegar a la plaza Bella Anáhuac, la cual está sobre la avenida Sendero y República Mexicana. El chofer comentó que en menos de una hora, como en cincuenta minutos, por lo que me dije a mí mismo que iba a tiempo.
Lo que no recordaba es que la ruta que más me acercaba a mi destino era la ruta 213 Quintas, y en la que yo iba no era esa. La ruta ideal entraría por República Mexicana, pasando por la avenida Benito Juárez, desembocando en Sendero y siguiendo su camino por la avenida Universidad. Me di cuenta de esto cuando nunca encontré la avenida República Mexicana y ya había pasado la plaza Bella Anáhuac.
Terminé bajándome sobre la avenida Universidad, a la altura de la estación del metro San Nicolás. Ahí tomé un taxi y le pedí que me llevara a mi destino. Había perdido varios minutos, casi media hora. Aún así, y gracias a que tomé el taxi, llegué a la plaza Punto Be con puntualidad.
Minutos más tarde ya nos estaríamos encontrando Adgrei y yo. Me dijo que fuéramos a la cafetería Aromalí. Ahí pasamos toda nuestra cita. Yo pedí un frappé de caramelo mientras ella pidió un café y un pay de manzana.
Platicamos sobre nuestros trabajos, nuestros rumbos laborales y del hogar, nuestras familias, nuestro caminar en la fe católica y amistades. Fue una cita amena.
Descubrí que ella se encuentra muy ocupada en su posgrado. Está actualmente estudiando, al parecer, un sábado al mes, pasando casi ocho horas en la escuela. Me comentó que vendió su auto para pagar de ahí parte de la escuela.
La escuela le está saliendo algo cara, por lo que me imagino que es la razón por la que trabaja muchas horas, comenzando cerca de las ocho de la mañana hasta las ocho y media de la noche, de lunes a viernes. No sé qué tanto tenga de tiempo libre para comer y descansar, pero sí está muy absorbida por su trabajo y su posgrado.
Ella está en un grupo juvenil para profesionistas en una parroquia de Klairebeaux, aunque me mencionó que ya tenía pensado salirse, pues no tiene el tiempo adecuado para dedicárselo.
Hablamos de nuestros gustos por la lectura. Yo le mencioné del libro que actualmente me encuentro "leyendo", pues he estado estancado a la mitad del libro sin darme la oportunidad de continuar la lectura, dejándolo pendiente por mucho tiempo.
Cerca de las diez de las noche decidimos salir del café Aromalí y la encaminé a la carretera Nuevo Laredo, de donde ella se movería sola. Ella vive cruzando la carretera. Yo le comenté que me regresaría a la avenida República Mexicana. Nos despedimos y quedamos en platicar.
En la avenida República Mexicana tomé, ahora sí, la ruta 213 Las Quintas, la cual me llevó sin problema hasta el centro de Laubax, donde tomé un taxi y cerca de las once y media de la noche ya me encontraba en mi hogar en Kristalia.
Eingestellt von Lerante Laubax um 23:49 0 Kommentare
Labels: Cardinardo Innamorato
La guardería química
Regresando al sueño, mi mamá manejaba su auto, de manera muy violenta. Incluso llegamos a atropellar a una señora y a su pequeña hija. Tras ese breve y feo accidente mi mamá perdió el control del volante y nos estrellamos en algún lugar.
Minutos tras recobrar el conocimiento, fui el primero en reaccionar y ver lo terriblemente acontecido. Poco después mi hermana y mi mamá también volvieron en sí. Fue un gran alivio vernos aún con vida. Recordé entonces a la señora y a la niña que habíamos atropellado. Ellas también se recuperaron sin tener heridas mortales. Incluso se levantaron y anduvieron nuevamente caminando.
Tras esto entramos a un edificio de una guardería, el cual mi tía Ebisel estaba rentando. En la vida real, hace algunos años, mientras yo estaba en la universidad, mi tía había emprendido con la idea de tener su propia guardería. Tiempo después supe que nunca inició tal proyecto y perdió mucho dinero, causándole corajes a su pareja, Gèrades.
Dentro del edificio de esta guardería noté varias cosas muy curiosas. Una de ellas fue que varios de mis compañeros del trabajo se encontraban ahí cuidando a los muchos niños que andaban por los pasillos. Otra cosa que me llamó bastante la atención fue que habían muchos obstáculos, incluso dispositivos de seguridad de láser, los cuáles impedían el movimiento libre por los pasillos de la guardería.
Y para mi gran sorpresa, yo utilizaba la fuerza para dejar estos sistemas de seguridad averiados, y así poder caminar sin problema dentro del edificio. ¡Qué loco!
Eingestellt von Lerante Laubax um 04:56 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Mittwoch, Januar 06, 2016
Lágrimas en Platheau
En una parte del sueño, mi hermana y yo nos encontrábamos en otro lugar junto con otra familia, en la cual habían algunos muchachos y muchachas, y mi hermana parecía ignorarme ante la presencia de esos jóvenes. Eso me ponía muy triste que me ponía a llorar. Lloraba demasiado que hasta podía ver mis enormes lágrimas, que caían muy vistosamente al suelo. Me sentía como Alicia, cuando llora abundantemente y se inunda en sus propias lágrimas.
Eingestellt von Lerante Laubax um 03:48 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño
Dienstag, Januar 05, 2016
Una entrevista tropical
Pero resulta que en este sueño, aquel municipio de Nuevo León era algo exótico, pues se encontraba en una zona turística, había playa y muchos negocios prósperos. Realmente no parecía hallarme fuera de la ciudad. Esto era como un paraíso, un oasis.
En este sueño, justamente como en la realidad, yo no tenía automóvil para transportarme, pero curiosamente una persona estaba dispuesta a llevarme hasta mi destino, y no era nadie más que mi actual jefe donde laboro.
Íbamos platicando durante el trayecto de distintos temas, atravesando las largas avenidas y carreteras de la metrópoli. Luego ya nos acercábamos al dichoso lugar, rodeando el enorme edificio del lujoso hotel donde serían las entrevistas. Yo veía a varios muchachos esperando a ser llamados. Al parecer el puesto sería algo interesante, para ser competido por varios.
Más tarde pasaría a una tienda contigua donde al parecer vendían juguetes. Ahí maté el tiempo un rato. Minutos más tarde se nos anunciaría que las entrevistas acabarían y que regresásemos otro día. Así que no nos quedó de otra más que irnos.
Yo caminé por las calles de aquel municipio paradisíaco. Veía los negocios y restaurantes, muchos vendedores ambulantes y variado ambiente turístico. Y así caminé hasta tomar un taxi y regresar al hogar, el cual no era en Kristalia.
Eingestellt von Lerante Laubax um 04:27 0 Kommentare
Labels: Sueños de antaño



